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¡Deja de hacer el gamba y protege tu cuerpo del sol!

Con la llegada del verano y las vacaciones, el deseo de ir a la playa, subir a la montaña y practicar actividades al aire libre aumenta.

En muchas ocasiones, las vacaciones hacen que bajemos la guardia respecto al cuidado de nuestro cuerpo.

Lucir moreno en verano puede hacerte sentir más atractivo y puede ser muy saludable para tu organismo.

Pero,  ¡Cuidado!

Debes hacerlo con una protección adecuada y en su justa medida.

Cómo preparar el cuerpo para el sol

Exponerte al sol sin protección daña tu piel y tus ojos.

Por lo tanto, para poder disfrutar del sol y relajarte, debes tomar las precauciones adecuadas y así evitar sustos y futuras enfermedades.

  • Antes de exponerse al sol

Antes de salir de casa e ir a la playa, piscina, montaña o simplemente de turismo, debes aplicarte la crema solar.

Lo típico que te decía tu madre, antes de salir de casa, hay que ir al baño. Pues con la crema solar ocurre igual.

Es recomendable hacerlo media hora antes.

Incluso en invierno, en la sombra o cuando esté nublado, debes usar crema solar.

Seguramente, habrás visto a algún familiar ponerse moreno bajo la sombrilla y te habrás quedado sorprendido.

Lo cierto es, que el 30% de la radiación pasa a través de ella.

  • El horario más vulnerable para exponerse al sol

Los protectores solares no protegen tu organismo de los rayos UV por completo.

Por eso, es recomendable evitar el sol entre las 11:00h y las 16:00h.

En esos momentos, los rayos UV son tan intensos que, si quieres continuar al aire libre la mejor forma es recurrir a la sombrilla o a la sombra de un árbol, para evitar que no te afecte.

  • Ropa recomendable para mantenerse seguro al sol

No toda la ropa  te protege del sol y tiene la misma composición.

Sin embargo, las camisetas de manga larga o los pantalones largos pueden ayudarte a proteger tu piel del daño del sol.

Usa un sombrero o una visera para ofrecerle a tu cara sombra adicional.

Asimismo, estarás protegiendo tu cuero cabelludo.

En cuanto a la tela de tus prendas, trata de que el tejido sea tupido y usa colores oscuros, ya que ofrecen una mayor protección.

¡Claramente, sin la necesidad de llevar los hábitos de un monje!

Finalmente, y no por ello menos importante, ¡Usa gafas de sol!

Igual que el sol causa daños en tu piel, los causa también en tus ojos.

Los rayos UV del sol son muy perjudiciales para tus ojos y por eso, debes protegerlos bien.

Aunque deberíamos utilizar gafas y especialmente en verano, lo cierto es, que si tienes ojos claros, la tolerancia al sol es peor, por lo que notarás más las consecuencias.

Para asegurarte de que unas gafas de sol te protejan de las radiaciones nocivas, te aconsejo que recurras a la óptica.

Ellos te aconsejaran que gafa se adecua más a tus necesidades.

  • Hidratación

Mantenerse hidratado y beber mucha agua es primordial para el correcto funcionamiento de nuestro organismo.

A lo largo de los meses veraniegos, la temperatura ambiente aumenta considerablemente y tu cuerpo reacciona segregando sudor, para compensar este incremento.

Por eso, en épocas calurosas es recomendable hidratarse y beber más agua de lo normal. Entre 2 y 3 litros al día.

Estas necesidades de líquido las puedes cubrir no sólo con beber, sino también con la alimentación.

Puedes consumir frutas de temporada como el melón, la sandía… que contienen grandes cantidades de agua y sales minerales.

Para no caer en la monotonía, puedes combinar las frutas con una ensalada, un gazpacho, espinacas…

  • Cuida tu piel tras un día bajo el sol

Una vez, que el sol se haya ido,  tu cuerpo sigue teniendo la necesidad de protegerse.

Las cremas hidratantes y reparadoras son tu mejor aliado.

Sobre todo, aquellas que contienen propiedades para combatir el paso de la edad.

Los tratamientos reparadores, en aquellos casos en que la piel se ve más afectada otorgan a la piel una apariencia tersa y brillante.

Otro gran compañero del sol,  es el alóe vera sus componentes son muy recomendables para las temporadas veraniegas.

Crema solar: como elegirla y usarla

Para elegir el factor de protección solar adecuado a la hora de comprar una crema solar, debes tener en cuenta factores como:

  • Quién lo va a utilizar: bebés, niños, adultos o ancianos.
  • Tipo de piel: seca, grasa, con acné, piel blanca, piel oscura…
  • Zona de aplicación: cara, hombros, piernas…
  • Hora de exposición.
  • Índice ultravioleta: marca la intensidad de la radiación solar.

Las zonas más sensibles al sol son: la nariz, orejas, hombros, nuca y los pies.

¡Extrema la precaución en esas zonas!

Otro factor a tener muy en cuenta en este punto es el SPF (Factor de Protección Solar) de la crema.

La protección mínima debería ser de 30 SPF, para asegurar la correcta protección de tu piel y en el caso de niños o tener la piel clara, el factor aconsejable es el de 50.  Recuerda que tu piel es muy frágil.

Además, puedes prevenir futuras complicaciones y enfermedades como:

  • Cáncer de piel.
  • Envejecimiento de la piel.
  • Quemaduras solares.
  • Herpes labial.
  • Acné.

En cuanto a su aplicación, aplica la crema 30 minutos antes de salir de casa como comentábamos.

Además, vuelve a ponerte la crema cada dos horas y después de cada baño.

Protege a los niños, adolescentes y ancianos del sol

Una mala exposición al sol, especialmente durante las horas “punta”, es muy dañina y perjudicial para la salud.

Pero sobre todo, en niños, adolescentes y ancianos.

Su piel es más frágil que la de los adultos y además, no suelen aplicarse protección solar por sí mismos.

Por ello, resulta imprescindible comprar protectores específicos para cada uno y educarlos en la protección solar.

Ya que su piel, es diferentes a la de los adultos.

Asimismo, se deben seguir las recomendaciones anteriores sobre: hidratación, alimentación, vestimenta… para poder proteger el cuerpo adecuadamente bajo el sol.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

¿Cómo puedes dejar de fumar, de una forma fácil?

Dejar de fumar es sinónimo de apostar por un estilo de vida saludable y prevenir la aparición de posibles enfermedades, o como reacción directa a un problema de salud o enfermedad desatada o ayudada por tu hábito al tabaco.

El consumo de tabaco no solo afecta a tu salud física sino también a tu salud emocional, ya que fumar produce estrés y ansiedad.

Poniéndole un poco de humor negro al tema, te diría que el tabaco te ayuda a perder peso: primero un pulmón y luego el otro.

Ahora hablando en serio, con seguridad al fumar, estás perjudicando tu salud y la de los que más quieres, aquellos con los que compartes tú día a día.

El planteamiento de dejar de fumar, te hará decirte a ti mismo cosas como …

¡Se acabó! A partir de hoy no voy a fumar ni un solo cigarrillo más.

¿No vas a ser tu menos que toda la gente que ha logrado dejar de fumar, no?

Al principio no será fácil pero…

Te presento algunos consejos que te van a ayudar a dejar de fumar.

Recomendaciones para dejar de fumar

Existen varios métodos que suelen funcionar a la hora de dejar de fumar.

Eso no significa que todos vayan a resultarte útiles.

El mejor de los consejos y el más eficaz para dejar de fumar para siempre, es que te comprometas a eliminar el tabaco de tu vida y estés plenamente convencido de que vas que luchar por ello.

Una vez dicho esto, sigue leyendo y encuentra el procedimiento que más se acerque a ti y te ayude a decirle adiós al tabaco.

  • Consulta programas para dejar de fumar

Dejar el tabaco es una tarea difícil y más si has decido actuar solo.

Tu probabilidad de éxito será mayor si cuentas con un programa de apoyo.

Los mejores programas para dejar de fumar combinan numerosos métodos y están dirigidos a los muchos miedos y problemas que se tienen cuando se intenta deja de fumar.

Dichos programas se ofrecen en los hospitales, las secretarías de salud, los centros comunitarios, los sitios de trabajo y las organizaciones nacionales.

Los profesionales sanitarios tienen la capacidad de analizar el nivel de adicción de cada fumador y sus circunstancias para proponer la estrategia que mejor se adapte en cada caso.

También brindan apoyo continuo, vía telefónica o presencial, con el objetivo de mantenerte alejado del tabaco.

Los grupos de apoyo te ayudarán a ser más consciente de los problemas que aparecen mientras estas tratando de dejar de fumar.

Además, te ofrecen herramientas para hacerle frente a estos problemas.

Por otro lado, es fundamental no olvidarnos de que el tabaco es una adicción y hay que tratarla como tal.

Por lo que te recomiendo que no esperes más y consultes dichos programas.

¡Recuerda, con ayuda profesional el proceso será más fácil!

  • Establece una fecha y corta por lo sano

Nunca mejor dicho, cortar de la noche a la mañana el consumo del tabaco es una táctica muy eficaz.

Con dejar de fumar ocurre igual que con las dietas,  siempre se empieza mañana o a principio de semana pero al final, nunca llega ese día.

Por lo tanto, no hay nada mejor para empezar a alcanzar tus objetivos que fijar una fecha de inicio para dejarlo por completo.

Antes de esa fecha, puedes comenzar a reducir el consumo de cigarrillos para que llegado ese día, te resulte más fácil dejar de fumar.

Cuando la tengas, deshazte de los cigarrillos y de los ceniceros, y limpia todo lo que tenga olor a humo: ropa, muebles, sabanas, etc.

Igualmente, valora otros trucos que te ayuden a mantente firme en tu decisión y camina hacia la meta.

Ya habrás dado el primer paso, el más importante. Ahora, solo queda ser constante y habituarte a la nueva situación.

  • Comparte la noticia con tu entorno

Cuéntaselo a tu pareja, a tu familia, amigos y prométele a tus hijos que vas a dejar de fumar.

También, puedes convencer a alguien que necesita dejar el tabaco y  apoyaros mutuamente.

Infórmales de la fecha en la que lo harás, es importante.

El hecho de que ellos sepan por lo que vas a pasar, hará más fácil el proceso y además, podrán ayudarte cuando estés malhumorado, tengas “mono” o estés pasando por un momento difícil.

Aquellas situaciones en las que eres propenso a fumar, como por ejemplo, cuando estás deprimido o triste, con los amigos, después de comer…

Igualmente, únete a algún foro para personas que comparten la misma situación que tú, aquellas que están dejando de fumar.

Te sentirás más acompañado y comprendido y podrás compartir tus pensamientos y frustraciones, sin la necesidad de compartirlo con tu entorno.

Además, te sorprenderás de los ánimos y apoyo que vas a recibir.

Pocos trucos funcionan tanto como este.

¡Recuerda, déjate ayudar por quienes te quieren, no estarás solo en este proceso!

  • Establece tus objetivos y escribe un plan

Para empezar, escribe una lista de las razones y beneficios que te traerá dejar de fumar.

Estas razones pueden ser varias, se lo has prometido a tu hijo, es malo para tu salud…

La que tu desees, pero debe servir de motivación para ti.

Posteriormente, planea lo que vas a hacer en los momentos en los que eres más propenso a hacerlo.

Te recomiendo que seas lo más específico posible.

Por ejemplo, si en el pasado fumabas mientras tomabas una taza de café en el desayuno, ahora puedes sustituirla con té.

Es posible que el té no desencadene el deseo por un cigarrillo.

Es decir, el truco está en desvincularte de los hábitos que conllevan fumar.

Además, puedes encontrar actividades que ocupen tus manos y tu mente, como por ejemplo, practicar deporte, hacer crucigramas…

Si estás acostumbrado a fumar después de comer, encuentra otras formas de finalizar las  comidas. Come un pedazo de fruta, date un paseo, llama por teléfono…

Además, puedes encontrar en tu esfuerzo una motivación económica.

Cómprate una hucha y ahorra todo el dinero que antes gastabas en cigarrillos.

Recompénsate a ti mismo por el empeño que le estas poniendo y planea hacer un viaje, organizar tu cumpleaños de una forma divertida…

Sin lugar a dudas, puede ser otro gran objetivo en tu lucha contra el tabaco.

  • Práctica deporte

Es más que evidente que el tabaco y el deporte no se “quieren”.

Hoy en día, es difícil ver a alguien jugando al tenis o corriendo al aire libre con un pitillo en la boca.

El deporte está lleno de beneficios y más si estás intentando dejar de fumar.

En realidad, el simple hecho de practicar deporte, aunque sea caminar media hora al día, puede ayudarte y mucho en tu camino hacia una vida libre de cigarrillos.

Cuando practicas deporte liberas endorfinas, lo cual te hace sentirte más feliz y todo ello sin tener que estar pensando en los cigarrillos.

Así que ya sabes, cuanto antes empieces a moverte, antes te liberarás del mal hábito.

Eso convierte el deporte en uno de los mejores aliados para derrotar al tabaco.

  • Bebe mucha agua

Beber agua otro de los métodos más aconsejables para dejar de fumar.

En este punto, te recomiendo beber un mínimo de litro y medio al día.

El agua ayuda a acelerar la eliminación de nicotina de tu organismo.

Además,  crea una sensación de saciedad que hace que se disminuya el ansia de cigarrillos y encima no engorda.

¡Todo beneficios!

Igualmente, tú cuerpo se mantendrá  hidratado y mantendrá tu boca y tus manos ocupadas.

Evitando así, que  te enciendas un cigarrillo.

Asimismo, evita consumir alcohol ya que esto hace que tus ganas de fumar aumenten.

Beneficios de dejar de fumar

Son muchos los beneficios que obtendrás si dejas de fumar.

Pero sin duda, quien más lo notará será tu salud.

A los 20 minutos.  Tu presión sanguínea y el ritmo cardíaco descienden.

En 12 horas. El nivel de monóxido de carbono en la sangre baja a lo normal.

En 5 días. La nicotina va saliendo de tu organismo.

De 2 semanas a 3 meses. Tú circulación mejora y la función pulmonar aumenta hasta un 30%.

De 1 a 9 meses.  Menos tos, congestión nasal, cansancio y dificultad para respirar. Los pulmones mejoran en su capacidad de controlar las mucosidades y reducir las infecciones.

1 año. El riesgo de sufrir enfermedades en la arteria coronaria cae a la mitad que entre los fumadores.

A los 5 años. El riesgo de sufrir embolia cerebral se iguala al de los no fumadores.

De 5 a 15 años. El riesgo de morir por cáncer de pulmón baja a la mitad del que tienen los fumadores. Igualmente, se reduce la probabilidad de desarrollar cáncer de boca, garganta, esófago, vejiga, riñón, cuello uterino y páncreas. Además de, enfermedades cardíacas.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

Dejar de fumar es un proceso en el que tendrás que aprender a realizar tus actividades cotidianas sin tabaco.

Es decir, tendrás que aprender a «desaprender» y esto no siempre resulta sencillo.

¡No digo que vaya a ser fácil pero sin duda merecerá la pena!

¿Que contestarás la siguiente vez que te pregunten si fumas?

Intolerancia alimentaria: tipos y síntomas

Si algún alimento no te sienta bien, ¿Sabes por qué?

Quizás sufres de Intolerancia alimentaria, descubre más sobre ello.

¿Qué es la intolerancia alimentaria?

La intolerancia alimentaria es una reacción adversa hacia ciertos alimentos o en el caso de productos elaborados, a los ingredientes que lo conforman.

Se causa por una reacción inmunitaria, por algún efecto tóxico de un compuesto presente en algún alimento o por un defecto en el sistema digestivo.

En muchas ocasiones, confundimos la alergia alimentaria con la intolerancia.

Ambas comparten similitudes y provocan efectos perjudiciales en el organismo a causa de la ingesta de determinados alimentos.

Tipos de intolerancias alimentarias

Hay tantos tipos de intolerancias como alimentos existen.

Por lo tanto, es importante que estés atento ya que cualquier alimento puede producirte una reacción inusual.

Con los años, tu cuerpo está más sensible y los alimentos que siempre te habían sentado bien, pueden acabar por provocarte un problema.

Las intolerancias más habituales son:

  • Intolerancia a la lactosa: Se produce cuando tu organismo deja de producir lactasa, la enzima que digiere la lactosa en el intestino delgado; y este azúcar de la leche no se puede asimilar, provocando síntomas digestivos variados.
  • Intolerancia al gluten: Es un trastorno autoinmune que se caracteriza por una inflamación crónica de la parte próxima del intestino delgado, por la exposición al gluten.
  • Intolerancia a la fructosa: Se debe a la mala absorción de la fructosa. Puede ser primaria, de origen genético y para toda la vida o secundaria, provocada por el daño a la mucosa del intestino delgado en situaciones puntuales.
  • Intolerancia a la histamina: Al contrario que el resto de las intolerancias, la histamina es una sustancia que fabricamos en nuestro cuerpo y que también se encuentra en otros alimentos. Se manifiesta cuando tu cuerpo no puede admitir adecuadamente la histamina.

Síntomas de la intolerancia alimentaria

Algunos de los síntomas más habituales de la intolerancia alimentaria como el dolor abdominal, nauseas, hinchazón del estómago, gases, diarreas, vómito y visitar el baño de forma rutinaria, van acompañados de:

  • Cansancio general: Fatiga, trastornos psicológicos y depresión.
  • Dolor muscular crónico. Experimentas dolor muscular o en las articulaciones.
  • Alteraciones cutáneas. Ciertos alimentos causan erupciones, eczemas u otras afecciones de la piel.
  • Trastornos del sueño. La intolerancia alimentaria puede agotarte constantemente, aun cuando duermes bien.
  • Jaquecas y migrañas.

En la mayoría de los casos, esto se debe a la degradación en el estómago de estos alimentos y al exceso de formación de sustancias de desecho o toxinas.

Las intolerancias alimentarias en muchas ocasiones pasan desapercibidas, ya que los síntomas que generan se confunden con otras dolencias.

Es importante que conozcas si alguno de los alimentos que consumes habitualmente te ocasiona a ti o algún miembro de tu familia una reacción patológica.

El desconocimiento de esta situación y no atajarla a tiempo, puede dar lugar a un daño progresivo en la salud.

Desde InfoFamily estamos trabajando para ayudaros a ti y a tu familia a controlar las intolerancias alimenticias de una forma sencilla y ordenada.

Nuestras funcionalidades te ayudan a registrar si un alimento puede causarte a ti o a los tuyos algún daño.

Desde que somos bebés empezamos a implementar nuevos alimentos a nuestra dieta, y con su ingesta diaria podemos tener un rechazo.

Es decir, una alergia o intolerancia alimentaria.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

Las 5 enfermedades más comunes en niños

Para prevenir ciertas infecciones víricas es recomendable que vacunes a tu pequeño, para reforzar sus defensas.  Debes consultar a tu médico para saber cuáles son las vacunas que debe recibir tu hijo.

Por ello, en InfoFamily te informamos sobre las 5 enfermedades más comunes que debes tener en cuenta para cuidar de la mejor manera la salud de tu niño.

Varicela

Si tu niño tiene fiebre y le han aparecido erupciones en la piel, puede ser que tenga varicela. Se transmite con gran facilidad y, por lo tanto, es muy contagiosa.

Los síntomas más comunes de la varicela son:

  • Brote con vesículas o ampollas en toda la piel de tu pequeño (cuero cabelludo, genitales y heridas en la boca).
  • Fiebre alta
  • Náuseas y vómitos
  • Pérdida de apetito

Entre tu niño y sus compañeros del cole y los miembros de tu familia, la probabilidad de contagio es superior al 90%.

En caso de ser contagiado, notaras estos síntomas entre 9 y 21 días, después de la transmisión.

Si finalmente tu pequeño tiene varicela, debes tener mucho cuidado con el contacto directo. Esta enfermedad que se reproduce por la tos o el estornudo y a través de pañuelos usados o heridas en la piel.

Gripe

Es una enfermedad muy común, que afecta en su mayoría a los niños. Ataca sus vías respiratorias y es similar a un resfriado.

Para detectarlo con más facilidad, puedes comprobar si tu pequeño tiene fiebre, ya que es un signo característico.

Es muy contagiosa y se trasmite de unos a otros a través de las gotas de saliva que expulsamos con la tos y los estornudos.

Por lo tanto, deberás tener cuidado para no contagiarte de este virus.

Bronquitis

Se trata de una inflamación de los bronquios de tu pequeño, normalmente acompañada de tos.

En la mayoría de los casos, se debe a un catarro o a una gripe mal cuidados.

Si la duración de la bronquitis es corta, se trata de bronquitis aguda. De lo contrario, estaríamos hablando de una bronquitis crónica.

La bronquitis aguda generalmente, va ligada a una infección respiratoria de tu pequeño.

Su nariz, los senos paranasales y su garganta se verán afectados. Más adelante, la infección se propagará hacia sus pulmones.

En este punto comentarte que tu hijo tiene más posibilidades de padecer esta enfermedad, si uno de vosotros (padre o madre) fumáis, padecéis alguna enfermedad cardiaca o pulmonar.

Si por el contrario, tu hijo padece una bronquitis crónica, será de larga duración. Se caracteriza principalmente, por tos que con mucosidad excesiva.

Para poder diagnosticar a tu pequeño, se requiere que haya tenido tos con mucosidad durante casi todos los días, durante 3 meses.

Gastroenteritis

Cuando tu niño se ve afectado por la inflamación de la mucosa de su estómago, estaríamos hablando de gastritis. Una enteritis en cambio, se define por la inflamación del intestino.

Por lo tanto, si tu pequeño ambos órganos de tu pequeño se ven afectados, padece gastroenteritis.

Los primeros síntomas para que puedas detectar con mayor facilidad unas gastroenteritis son:

  • Pérdida de apetito
  • Náuseas
  • Diarrea

Más adelante, tu niño empezara a vomitar con más frecuencia, tendrá dolores en el intestino, fiebre y se sentirá realmente débil.

La gastroenteritis se produce por las bebidas, los alimentos contaminados y la alergia a ciertos alimentos.

Los efectos secundarios de algunos antibióticos también pueden ser las causas de la gastroenteritis.

Paperas

La papera en los niños y bebés es una infección de poca duración. Si notas que las glándulas salivales de tu pequeño están inflamadas podría tener paperas.

Además, si no le prestas la atención que requiere puede verse afectados también otros órganos.

Si tu niño está en edad escolar debes prestar más atención a esta infección, especialmente en primavera. Generalmente, el contagio se da 1 a 2 día previos a la aparición de la papera.

Los síntomas más comunes son:

  • Fiebre no muy alta
  • Hinchazón y dolor de la glándula parótida
  • Vómitos
  • Dolor abdominal
  • Encefalitis

Desde el inicio de los síntomas, en recomendable que tu niño este aislado durante 9 días para evitar el contagio.

Recuerda que si tienes cualquier duda, debéis consultar con vuestro médico cuanto antes, a fin de controlar y atajar estas enfermedades y en la medida de lo posible evitar su contagio.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

 

La importancia de las vacunas

Existen dos medidas en Salud Pública que han tenido un extraordinario impacto en la salud de las personas en todo el mundo a lo largo de los años. Una de ellas, la vacunación.

De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud, las vacunas evitan entre dos a tres millones de muertes al año al proveer protección contra enfermedades como la difteria, sarampión, neumonía, rotavirus, rubeola, tétanos y polio.

Presta atención a lo que te cuento a continuación y descubre la importancia de las vacunas.

¿Qué son las vacunas?

Las vacunas son medicamentos biológicos. Se aplican en personas sanas para generar defensas (anticuerpos) que actúan protegiendo ante el contacto con los agentes infecciosos contra los que se vacuna.

El objetivo, evitar la infección o la enfermedad.

Es importante que sepas  que las vacunas benefician tanto a las personas vacunadas como a las personas que no lo están. Además, previenen enfermedades que antes causaban grandes epidemias, muertes y secuelas.

Se administran mediante inyección, y en algunas ocasiones por vía oral.

En la mayoría de los casos son necesarias varias aplicaciones para conseguir que el efecto protector se mantenga durante años.

Si tienes niños, te recomiendo que le eches un vistazo al calendario de vacunaciones infantiles para facilitarte la correcta aplicación de las vacunas.

En ellos se definen las vacunas, las dosis y las edades de aplicación.

Aunque los niños son los que reciben la mayoría de las vacunas, tú también necesitas protegerte mediante la vacunación frente a gérmenes como los del tétanos, la difteria, el neumococo, la gripe, la rubéola…que son causa de enfermedades graves.

Igualmente, si estas pensando en viajar al extranjero debes saber que en algunos países debes darte ciertas vacunas para poder viajar.

¿Tiene riesgos la vacunación?

Contestando a esta pregunta, debes tener presente que los riesgos de la vacunación siempre son inferiores a sus beneficios y que con la vacunación adquieres protección ahorrándote así la enfermedad.

Las vacunas son medicamentos muy eficaces y seguros. Gracias a ellas se ha logrado salvar muchas vidas y  las enfermedades que se percibían antes como amenazas disminuyeron altamente.

Como ocurre con todos los medicamentos que tomas, debes tener presente que existe un riesgo muy pequeñito de que ocurra algún problema grave, pero como te comentaba antes este riesgo es siempre mucho menor que el derivado de contraer la enfermedad.

En algunas ocasiones pueden aparecer algunas reacciones adversas o efectos secundarios como: enrojecimiento leve y dolor en el lugar de la inyección, fiebre y dolores musculares. En escasas ocasiones se han manifestado reacciones alérgicas fuertes a alguno de los componentes de las vacunas.

Antes de la vacunación, debes tener en cuenta estas precauciones y considerarlas en la valoración previa de tu médico.

¿Qué reacciones puede producirte una vacuna?

La mayoría de las reacciones tras la vacunación suelen ser  leves y pasajeras. Las reacciones más frecuentes que podrías percibir son: 

  • Fiebre
  • En el punto donde se te inyectó la dosis, enrojecimiento e hinchazón.
  • Pérdida del apetito.

En el caso de que tu cuerpo muestre alguna de estas reacciones, desaparecerán al cabo de dos o tres días.

De lo contrario, lo más adecuado sería que te pongas en contacto con tu médico.

 

¡Hidrátate es importante para tu salud!

Tu cuerpo pierde cada día, una gran cantidad de agua a través del sudor que produce tu cuerpo y la orina.

Es importante que compenses esta pérdida de agua de tu cuerpo mediante la ingesta de líquidos y alimentos ricos en agua. Así, evitarás la deshidratación de tu cuerpo, que puede afectarte tanto al rendimiento físico como mental.

Por eso, saber más sobre la hidratación y seguir algunos consejillos te va a venir bien.

¿Por qué es el agua tan importante para tu salud?

El agua es el principal componente de todos los fluidos que componen tu cuerpo.

En concreto, más de la mitad de tu peso es agua. Los fluidos se encargan de llevar los nutrientes a todas las células de tu cuerpo y también de remover los residuos que se producen en él.

La verdad es que tu cuerpo no puede funcionar sin la cantidad de agua adecuada.

Por lo tanto, es importante mantenerte hidratado y beber mucha cantidad de agua cada día.

¿Qué ocurre si no tomas una cantidad suficiente de agua?

Cuando tomas una cantidad de agua inferior a la que tu cuerpo pierde y necesita, te deshidratas.

Pierdes agua a través de la orina, el sudor y las heces y la recuperas cuando la bebes directamente o en otros líquidos. También ingieres agua a través de los alimentos, especialmente las frutas y los vegetales.

Si consumes pocos líquidos y estás deshidratado, puede provocarte:

  • Dificultades al tragar.
  • Sequedad de la boca por la falta de producción de saliva.
  • Dolor de cabeza.
  • Pérdida de apetito.
  • Sequedad en los ojos.
  • Calambres musculares.
  • Enfermedades de en los riñones.

¿Cuánta agua debes beber al día?

Lo ideal es que bebas unos 2 o 3 litros de agua al día. La cantidad necesaria depende de tu peso  corporal, el nivel de actividad diario y  tu estado de salud.

Además, hay algunos factores que suelen incrementar la necesidad de beber agua. Estos son:

  • Comer alimentos con alto contenido en fibras o tomar suplementos de fibra.
  • Tomar ciertos medicamentos. Especialmente, si tomas medicamentos diuréticos que hacen que tu presión arterial disminuya. En este punto es importante también que controles la presión arterial .
  • Clima caluroso. Sobre todo debes prestar mucha atención a este aspecto en verano.
  • Practicar deporte.

Resumiendo, el agua elimina las toxinas y los productos de deshecho que produce tu organismo.

Por lo que es fundamental que ingieras la cantidad de agua necesaria para que tu cuerpo pueda ejercer sus funciones y no se deshidrate.

Desde InfoFamily estamos trabajando para ayudarte a cuidar la hidratación de tu cuerpo y la de tus seres queridos.

¡HIDRÁTATE Y BEBE AGUA, ES IMPORTANTE PARA TU SALUD!

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