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¿Es la lactancia materna la única opción ? La alimentación de tu bebé

Tras el embarazo y varios meses de espera, nueve para ser exactos, ha llegado el momento de coger a tu bebé en brazos.

Está tumbado a tu lado y en tu cara se refleja alegría y felicidad, pero también dudas.

Sobre todo si eres primeriza, te surgirán muchas preguntas sobre el cuidado de tu pequeño y su alimentación.

En este punto, debes saber que la alimentación de tu niño es la clave para un buen desarrollo.

Si la opción que has elegido es dar el pecho a tu hijo,  aquí te desvelo  varios mitos sobre la lactancia materna y te aclaro algunas de las dudas más frecuentes.

Ahora es el momento de que sepas, todo lo necesario sobre la lactancia materna.

Los beneficios de la lactancia materna para ti y tu bebé

Efectivamente, la lactancia materna es amor, cariño, calor, vínculo… unión madre y bebé.

Por este motivo, te sentirás identificada con este mágico momento de amamantar.

La leche materna contiene todo lo que tu bebé necesita durante los seis primeros meses de vida, favoreciendo su crecimiento y reforzando su salud.

Hay estudios que demuestran que si alimentas a tu bebé exclusivamente con tu leche hasta que tenga por lo menos tres meses de vida, podrías prevenir que contraiga ciertas enfermedades como catarros, bronquiolitis, neumonía, diarreas, otitis, infecciones de orina, etcétera.

Además de, enfermedades futuras como el asma, alergia, obesidad, o diabetes.

Aparte de los beneficios que la leche materna ofrece a tu bebé, acelera tu recuperación.

Perderás el peso ganado durante el embarazo más rápidamente y de la misma manera, será más difícil que padezcas anemia tras el parto.

También tienes menos riesgo de hipertensión, depresión postparto y cáncer de mama.

Sin olvidarnos nunca, del fuerte vínculo que te ayuda a crear con tu pequeño.

Le harás sentirse seguro en tus brazos y le transmitirás tu cariño y amor, que ayudan en el desarrollo de la personalidad de tu bebé.

¿Cómo debo darle el pecho a mi bebé durante el periodo de lactancia materna?

Desde el primer momento en el que le tengas en los brazos, podrás empezar a amamantar a tu bebé, sin horarios ni tiempos de duración determinados. Deja que el té guíe.

Procura permanecer tranquila, sobre todo si a tu recién nacido le cuesta encontrar tu pezón o mantenerlo en su boca.

Dar el pecho es una labor que exige paciencia y mucha práctica, y nadie espera que sepas hacerlo desde el principio.

Si lo necesitas, no dudes en pedir ayuda a tus profesionales médicos de referencia.

Coloca a tu bebé de manera que todo su cuerpo esté volteado hacia tu cuerpo y  trata de tocar su labio superior con el pezón.

De esta manera, estimularas, el reflejo que le hace buscar el pezón con la boca. Una vez, que haya abierto bien la boca, aprovecha para acercarlo al pecho y empieza amamantarlo.

Recuerda, que en ningún caso debe ser doloroso.

Por lo tanto, si se diera el caso, interrumpe la succión deslizando un dedo entre sus encías y tu pezón y vuelve a repetir el mismo proceso.

Dificultades que podría tener durante la lactancia materna

Aunque la mayoría de las madres recuerdan la lactancia con éxito, algunas veces, durante las seis primeras semanas podrías tener complicaciones.

Estos son algunos de los problemas más comunes:

  • Pezones doloridos.
  • Senos hinchados.
  • Mastitis: Infección en los pechos.
  • No tener suficiente leche.

No te preocupes, todos estos problemas tienen solución, solo tienes que pedir ayuda.

El apoyo que buscas podría estar a tan solo a una llamada.

Estos son algunos de los profesionales a los que podrías recurrir: Médico, matrona, pediatra…

Alternativas a la lactancia materna

Más allá de la lactancia materna, existen otras opciones igualmente válidas, como por ejemplo la leche artificial.

Hay muchas razones por las que una madre puede decidir no dar el pecho y todas ellas merecen el máximo respeto y apoyo.

Por eso precisamente, es importante ofreceros una información sincera sobre cuáles son estas opciones, cuando recurrir al sacaleches o como elegir el biberón adecuado.

La función del sacaleches, es succionar y vaciar el pecho cuando el bebé no puede hacerlo de forma adecuada. En el mercado existen varios tipos de sacaleches.

Las situaciones más comunes para usar el sacaleches o el biberón suelen ser en niños prematuros o enfermos, con malformaciones en la boca, situaciones complicadas por parte de la madre o simplemente, cuando una madre no se siente cómoda dando el pecho.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

Control de esfínteres: ¡Que no te gane el pipí!

Durante los primeros años de vida de tu pequeño, vas a pasar por diversos procesos.

Uno de los más comunes, es el control de esfínteres.

Momento en el que empieza a controlar su vejiga y los intestinos, y ya puede ir solito al baño.

Con frecuencia, tu niño tardará algunos meses en aprender a controlar el esfínter.

Aunque la mayoría alcanzan este logro, entre los 2 y los 4 años, cada niño se desarrolla a su propio ritmo.

Por lo tanto, es importante que tengas paciencia y comprendas que todos los niños no son iguales.

Tu niño va a necesitar su momento de madurez para iniciarse en el control de esfínteres.

¡Respétalo!

Cómo padre o madre, al igual que otros cuidadores y familiares, juegas un papel muy importante en este proceso y puedes ayudar a que tu hijo aprenda a controlar los esfínteres con mayor facilidad.

Signos que indican que tu niño está preparado para comenzar con el control de esfínteres

El control de esfínteres no se aprende, se adquiere con el paso del tiempo como caminar, hablar y comer.

Es importante saber que, tu niño deberá alcanzar un determinado nivel de madurez física y mental antes de estar preparado para comenzar con el control de esfínteres.

Para saber si tu pequeño está preparado primero, debes fijarte en lo siguiente:

  • Te indica que necesita utilizar el orinal.
  • Puede subirse o bajarse los pantalones él solito.
  • Es capaz de seguir instrucciones de más de un paso.

¿Qué puedes hacer para ayudar a tu pequeño a controlar los esfínteres?

Es muy importante lograr que el proceso del control de esfínteres sea algo natural y no obligado.

Por lo tanto, no tengas prisa y sigue los signos que indican que está preparado para comenzar con el control de esfínteres:

  • Háblale del tema: Dile dónde van a parar sus excrementos, que conozca el nombre de cada cosa (pipí y caca). En definitiva, se trata de que despiertes curiosidad en él.
  • Ropa cómoda: Ponle ropa cómoda que le facilite desvestirse fácilmente cuando sienta el deseo de orinar o evacuar. La ropa complicada o apretada puede obstaculizarle las maniobras cuando tiene la urgencia y no dispone aún de mucho control como para esperar a quitarse la ropa.
  • Respeta sus tiempos: Teniendo en cuenta que el que quiere iniciar el control eres tú, debes ser muy respetuoso durante el proceso y dejar que sea él quien decida en ciertas ocasiones.  Por lo tanto, trata de conocer las señales que tu niño manifiesta cuando quiere orinar o incluso cuando empieza a aislarse para poder hacer “caca”. Es entonces cuando puedes llevarle al baño con sutileza.
  • Alaba lo que haga: Háblale de sus avances y logros en esta área o en otras, permitiendo así, que vaya cogiendo autonomía.

¿Y si no consigue controlar sus esfínteres?

Si ves que tu hijo se resiste a seguir las instrucciones o a utilizar el orinal, es muy probable que aún no esté preparado para controlar los esfínteres.

En este caso, no lo fuerces e inténtalo nuevamente en unas semanas, cuando creas que tu niño está preparado.

Solo si fuera necesario, en caso de que tu hijo tenga más de 4 años o se niege a controlar los esfínteres, consúltalo con tu médico.

Recuerda, que son adquisiciones paulatinas y lentas, que llevan mucho tiempo.

Ten paciencia y ayúdale en todo lo que este en tu mano.

Una vez que tu hijo sepa controlar sus esfínteres, ya está listo para dar el siguiente paso y quitarse el pañal.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

 

Recomendaciones para el mejor cuidado de personas mayores en verano

Cuidar de personas mayores es una tarea que necesita dedicación todos los días del año.

Sin embargo, hay meses en que las temperaturas suben tanto que debemos poner todos nuestros esfuerzos para ofrecer un mejor cuidado a nuestros seres queridos.

El verano es la estación más calurosa de todo el año y debido a diversos factores, las personas ancianas suelen ser las más afectadas.

Para evitar trastornos como golpes de calor, deshidratación o fatiga, es importante que tomes medidas adicionales.

A continuación, desde InfoFamily te ofrecemos algunas recomendaciones para mejorar los cuidados de las personas dependientes en verano.

Ten cuidado con el sol

El sol es el enemigo número uno de las personas mayores y sobre todo en épocas tan calurosas como el verano.

Por lo tanto, es vital que protejas a esas personas que tanto quieres de los rayos UV.

Igualmente, es importante saber como preparar y proteger el cuerpo del sol.

Lo más recomendable, es evitar la exposición al sol entre las 11:00 y las 17:00 horas.

Además, durante el tiempo que la persona mayor esté fuera de casa, deberá utilizar crema solar con un factor de protección alta, ropa fresca y accesorios como gorros o gafas.

Hidratación

A medida que se va envejeciendo, las personas perdemos la capacidad de percibir los estímulos, ya sea en la piel o en las estructuras más profundas del nuestro cuerpo.

Entre ellas, la sensación de tener sed.

Por ello, resulta muy común que los mayores no pidan agua o no les guste tomarla.

Sin embargo, es un aspecto que no debemos descuidar nunca y especialmente, en épocas tan calurosas como el verano.

La deshidratación es un problema al que se enfrentan muchos mayores en esta época.

Con el calor y las altas temperaturas, nuestro cuerpo suda y pierde líquidos.

Por ello, resulta imprescindible reponernos bebiendo o consumiendo alimentos ricos en agua.

Es recomendable beber entre dos o tres litros de agua al día.

¡Hidrátate!

Evita los cambios bruscos de temperatura

También es importante evitar los cambios repentinos de temperatura.

Si la persona a tu cargo, se encuentra al aire libre, es vital que le ayudes a buscar una sombra y repose bajo ella.

Además, es importante mantener la casa fresca.

Una temperatura adecuada oscila entre los 22 y  24 grados.

Igualmente, a muchas personas mayores no les gustan los aires acondicionados.

Resulta ser algo muy común, que ocurre con la edad. Esto se debe a la perdida de tejido graso o enfermedades como la osteoporosis.

En estos casos, lo ideal es que cubras al mayor adulto con ropa abrigada para que el frío no le moleste y se sienta cómodo.

Busca ayuda en el cuidado de personas mayores

Si estas a cargo del cuidado de una persona mayor, trabajas, tienes hijos u otras responsabilidades, debes saber que una de las mejores opciones es contratar a alguien que te ayude con sus cuidados.

Hoy en día existen muchas opciones.

Las más conocidas, residencias y centros de día de la tercera edad o asistencia a domicilio.

De esta manera, podrás encargarte de tus demás responsabilidades, con la seguridad de que tu ser querido estará en manos de profesionales.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

 

La importancia de las vacunas

Existen dos medidas en Salud Pública que han tenido un extraordinario impacto en la salud de las personas en todo el mundo a lo largo de los años. Una de ellas, la vacunación.

De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud, las vacunas evitan entre dos a tres millones de muertes al año al proveer protección contra enfermedades como la difteria, sarampión, neumonía, rotavirus, rubeola, tétanos y polio.

Presta atención a lo que te cuento a continuación y descubre la importancia de las vacunas.

¿Qué son las vacunas?

Las vacunas son medicamentos biológicos. Se aplican en personas sanas para generar defensas (anticuerpos) que actúan protegiendo ante el contacto con los agentes infecciosos contra los que se vacuna.

El objetivo, evitar la infección o la enfermedad.

Es importante que sepas  que las vacunas benefician tanto a las personas vacunadas como a las personas que no lo están. Además, previenen enfermedades que antes causaban grandes epidemias, muertes y secuelas.

Se administran mediante inyección, y en algunas ocasiones por vía oral.

En la mayoría de los casos son necesarias varias aplicaciones para conseguir que el efecto protector se mantenga durante años.

Si tienes niños, te recomiendo que le eches un vistazo al calendario de vacunaciones infantiles para facilitarte la correcta aplicación de las vacunas.

En ellos se definen las vacunas, las dosis y las edades de aplicación.

Aunque los niños son los que reciben la mayoría de las vacunas, tú también necesitas protegerte mediante la vacunación frente a gérmenes como los del tétanos, la difteria, el neumococo, la gripe, la rubéola…que son causa de enfermedades graves.

Igualmente, si estas pensando en viajar al extranjero debes saber que en algunos países debes darte ciertas vacunas para poder viajar.

¿Tiene riesgos la vacunación?

Contestando a esta pregunta, debes tener presente que los riesgos de la vacunación siempre son inferiores a sus beneficios y que con la vacunación adquieres protección ahorrándote así la enfermedad.

Las vacunas son medicamentos muy eficaces y seguros. Gracias a ellas se ha logrado salvar muchas vidas y  las enfermedades que se percibían antes como amenazas disminuyeron altamente.

Como ocurre con todos los medicamentos que tomas, debes tener presente que existe un riesgo muy pequeñito de que ocurra algún problema grave, pero como te comentaba antes este riesgo es siempre mucho menor que el derivado de contraer la enfermedad.

En algunas ocasiones pueden aparecer algunas reacciones adversas o efectos secundarios como: enrojecimiento leve y dolor en el lugar de la inyección, fiebre y dolores musculares. En escasas ocasiones se han manifestado reacciones alérgicas fuertes a alguno de los componentes de las vacunas.

Antes de la vacunación, debes tener en cuenta estas precauciones y considerarlas en la valoración previa de tu médico.

¿Qué reacciones puede producirte una vacuna?

La mayoría de las reacciones tras la vacunación suelen ser  leves y pasajeras. Las reacciones más frecuentes que podrías percibir son: 

  • Fiebre
  • En el punto donde se te inyectó la dosis, enrojecimiento e hinchazón.
  • Pérdida del apetito.

En el caso de que tu cuerpo muestre alguna de estas reacciones, desaparecerán al cabo de dos o tres días.

De lo contrario, lo más adecuado sería que te pongas en contacto con tu médico.

 

¡Hidrátate es importante para tu salud!

Tu cuerpo pierde cada día, una gran cantidad de agua a través del sudor que produce tu cuerpo y la orina.

Es importante que compenses esta pérdida de agua de tu cuerpo mediante la ingesta de líquidos y alimentos ricos en agua. Así, evitarás la deshidratación de tu cuerpo, que puede afectarte tanto al rendimiento físico como mental.

Por eso, saber más sobre la hidratación y seguir algunos consejillos te va a venir bien.

¿Por qué es el agua tan importante para tu salud?

El agua es el principal componente de todos los fluidos que componen tu cuerpo.

En concreto, más de la mitad de tu peso es agua. Los fluidos se encargan de llevar los nutrientes a todas las células de tu cuerpo y también de remover los residuos que se producen en él.

La verdad es que tu cuerpo no puede funcionar sin la cantidad de agua adecuada.

Por lo tanto, es importante mantenerte hidratado y beber mucha cantidad de agua cada día.

¿Qué ocurre si no tomas una cantidad suficiente de agua?

Cuando tomas una cantidad de agua inferior a la que tu cuerpo pierde y necesita, te deshidratas.

Pierdes agua a través de la orina, el sudor y las heces y la recuperas cuando la bebes directamente o en otros líquidos. También ingieres agua a través de los alimentos, especialmente las frutas y los vegetales.

Si consumes pocos líquidos y estás deshidratado, puede provocarte:

  • Dificultades al tragar.
  • Sequedad de la boca por la falta de producción de saliva.
  • Dolor de cabeza.
  • Pérdida de apetito.
  • Sequedad en los ojos.
  • Calambres musculares.
  • Enfermedades de en los riñones.

¿Cuánta agua debes beber al día?

Lo ideal es que bebas unos 2 o 3 litros de agua al día. La cantidad necesaria depende de tu peso  corporal, el nivel de actividad diario y  tu estado de salud.

Además, hay algunos factores que suelen incrementar la necesidad de beber agua. Estos son:

  • Comer alimentos con alto contenido en fibras o tomar suplementos de fibra.
  • Tomar ciertos medicamentos. Especialmente, si tomas medicamentos diuréticos que hacen que tu presión arterial disminuya. En este punto es importante también que controles la presión arterial .
  • Clima caluroso. Sobre todo debes prestar mucha atención a este aspecto en verano.
  • Practicar deporte.

Resumiendo, el agua elimina las toxinas y los productos de deshecho que produce tu organismo.

Por lo que es fundamental que ingieras la cantidad de agua necesaria para que tu cuerpo pueda ejercer sus funciones y no se deshidrate.

Desde InfoFamily estamos trabajando para ayudarte a cuidar la hidratación de tu cuerpo y la de tus seres queridos.

¡HIDRÁTATE Y BEBE AGUA, ES IMPORTANTE PARA TU SALUD!

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Alergias: Todo lo que tienes que saber

Estornudas, te pican los ojos y te sientes realmente mal.

Las alergias estacionales como cualquier alergia, no son simplemente una molestia, son verdaderas enfermedades.

Pueden interferir con tu trabajo, los estudios o las actividades recreativas y pueden ser leves o graves. Conoce todo lo que tienes que saber sobre la alergia; que es, los síntomas y cómo tratarla.

¿Qué es la Alergia?

La alergia es una reacción anormal que produce el organismo cuando entra en contacto con una sustancia procedente del exterior. Esto se debe a que tu cuerpo responde de manera exagerada a la cual, normalmente los demás no reaccionan. Estas sustancias se llaman alérgenos.

Si te ocurre esto, eso significa que eres alérgico.

No se sabe exactamente por qué algunas personas alérgicas, lo son frente a unas sustancias y no frente a otras. Son alérgenos los pólenes, ácaros, alimentos, epitelios de animales, fármacos…

¿Cuáles son los síntomas de las alergias?

Los síntomas más comunes de la alergia son  rinitis, conjuntivitis, asma, reacciones cutáneas, etc.

Deberás prestar mucha atención a estos síntomas y en caso de sospecha, te recomiendo que acudas a tu medico de confianza lo antes posible para salir de dudas.

Dependiendo del tipo de alérgeno, padecerás alguna de las diferentes patologías:

  • Conjuntivitis: notarás picor en los ojos, lagrimeo, sensación de quemazón o arenilla en el ojo y enrojecimiento.
  • Rinitis: picores en la nariz, estornudos frecuentes, goteo y sensación de nariz tapada.
  • Asma alérgica: expulsas flemas, tos, ahogo, silbidos en el pecho, dificultad a la hora de respirar.
  • Dermatitis atópica: erupción de la piel en los pliegues. Presta especial atención a esta patología si tienes hijos, ya que se da con frecuencia en niños.
  • Urticaria: ronchones, picor o erupción de la piel.
  • Angioedema: notarás tus párpados, labios o extremidades hinchados. Cuando el edema está en la lengua o a nivel laríngeo es importante que acudas al médico con urgencia por riesgo de asfixia.
  • Dermatitis de contacto: si has estado en contacto con el alérgeno, tu piel sufrirá una erupción en esa zona de la piel.
  • Anafilaxia: si sufres todos los síntomas anteriores agravados con hipotensión, vómitos, diarrea, calambres es posible tu vida puede correr peligro. Deberás acudir al médico lo antes posible. Puede que te ocurra esto en caso de ser alérgeno a ciertos insectos, medicamentos y algunos alimentos.

¿Cómo tienes que tratar las alergias?

Antes de nada, debes acudir al médico para que comprobar que realmente eres alérgico.

Una vez diagnosticada, los tratamientos que puedes seguir  son múltiples:

  • Medidas de control ambiental. Debes evitar el contacto con las sustancias que te provocan la reacción alérgica. Esta medida contribuye a un mejor resultado del tratamiento prescrito por tu especialista y los síntomas disminuirán.
  • Si tú diagnostico confirma que tienes asma o rinitis, el medicamento sintomático en concreto, te aliviara los síntomas producidos por la rinitis o el asma. Entre ellos están los antihistamínicos, los corticoides, broncodilatadores, teofilinas, etc. Recuerda, los medicamentos te alivian los síntomas pero no harán desaparecer la causa de tu enfermedad.
  • Vacunas para la alergia. Se conocen como vacunas antialérgicas. Consiste en administrar progresivamente dosis repetitivas del alérgeno en tu cuerpo con el objetivo de que logres disminuir o eliminar su sensibilidad hacia éste.

Desde InfoFamily estamos trabajando para ayudaros a ti y a tu familia a llevar un seguimiento diario de las alergias, como por ejemplo, la alergia alimentaria. Por lo que en nuestro blog podrás encontrar otro tipo de entradas que te ayudarán. 

 

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