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Párkinson: Cuando no puedes parar de temblar

El Párkinson es una enfermedad neurodegenerativa que afecta a alrededor de 300.000 personas en España.

Esta patología es la enfermedad neurodegenerativa más común detrás de la enfermedad de Alzheimer.

Y, al igual que el Alzheimer, el Párkinson cuenta con mayor incidencia entre personas de edad avanzada, entre 70 y 79 años, algo más en mujeres.

Además, la mortalidad en personas que viven con este trastorno del movimiento es mayor que las que no lo sufren y su calidad de vida va mermando con el tiempo.

Por ello es imprescindible un cuidado y atención constantes.

Sigue leyendo para saber qué es exactamente el Párkinson y cómo detectarlo y, si tienes a una persona a tu cargo con esta enfermedad, aprender cómo cuidarla.

¿Qué es el Párkinson?

Como ya hemos mencionado, el Párkinson es una enfermedad neurodegenerativa que ocasiona el deterioro crónico de la parte cerebral que controla el sistema motor.

Esto se debe a que las células nerviosas de la sustancia negra, ubicada en el área cerebral que controla el movimiento, mueren o se deterioran.

Este deterioro de las células de los ganglios basales ocasiona una pérdida en la acción de la dopamina, lo que interfiere en la conexión entre otras células y músculos.

Se desconoce el por qué mueren estas células, sobre todo en los casos en los que no existe una causa clara, como sí ocurre en traumatismos, casos hereditarios o por drogodependencias.

Por este motivo, es recomendable que conozcas todo lo relacionado con esta enfermedad, sobre todo si cuentas con familiares que sufren de Párkinson.

Prevenir el Párkinson es posible

Como ya hemos mencionado, no se conoce las causas exactas del desarrollo del Párkinson.

Por ello, es casi imposible prevenir la enfermedad al cien por cien, pero si puedes retrasar su aparición.

Por este motivo, hemos creado una lista de todo lo que puedes hacer para evitar esta enfermedad, ya que, al igual que el Alzheimer, cuanto antes comiences a prevenirlo mejor.

Huye de los pesticidas y las toxinas: Algunos estudios avalan la posibilidad de que ciertos químicos usados en los cultivos pueden estar relacionados con la aparición de esta patología.

Por lo tanto, opta por lavar muy bien las verduras y frutas antes de ingerirlas y procura abastecer tu frigorífico con comida ecológica.

Menos pescado: Los metales pesados, como el mercurio, muy común entre los peces de gran tamaño, como el atún o el pez espada, pueden ser responsables de apariciones tempranas de esta enfermedad.

Relájate y disfruta de la vida: El Párkinson suele tener mayor incidencia entre personas con un nivel de estrés oxidativo muy grande.

Por ello procura evitar la tensión y el estrés excesivo, sobre todo cuando llegas a cierta edad.

¿Cómo se puede detectar si se sufre de Párkinson?

Los síntomas de esta dolencia  son muy característicos y no pasan desapercibidos.

Aun así, las primeras señales de la enfermedad de Párkinson son muy leves y pueden pasarse por alto hasta que éstos se incrementan con el paso del tiempo.

Por este motivo, debes estar muy atento a estos primeros síntomas, que suelen presentarse en un lado del cuerpo para luego generalizarse:

  • Dolores en las articulaciones
  • Cansancio
  • Dificultad para moverse
  • Peor caligrafía
  • Cambios de humor: Depresión o irritabilidad

Estos son los síntomas más típicos que aparecen a causa del deterioro cognitivo y tras un largo tiempo:

 

  • Temblores hacia atrás y hacia adelante; normalmente en la mano, pie o mandíbula.
  • Rigidez y falta de flexibilidad muscular.
  • Pérdida del movimiento espontáneo y automático, ralentizando así todas las acciones.
  • Inestabilidad y tendencia a inclinarse hacia adelante o atrás y a dar pasos cortos y rápidos para mantener el equilibrio.
  • Dificultad para masticar y tragar por el mal funcionamiento de los músculos, lo que provoca atragantamientos y babeo.
  • La depresión y la apatía son algo muy común en enfermos crónicos y de Párkinson.
  • Somnolencia y pesadillas continuas debidas a los fármacos contra la enfermedad.
  • Incontinencia urinaria o dificultosa debido a las deficiencias del control muscular.
  • Estreñimiento acusado por la lentitud de los músculos intestinales.
  • Pérdida de expresión en el rosto, a causa de la falta de fuerza de los músculos en la cara, lo que le da una apariencia de ‘máscara’.
  • Aparición de hiposmia, que impide al enfermo distinguir correctamente los olores o incluso percibirlos.

La mejor manera de tratar el Párkinson

Es cierto que esta enfermedad, una vez que se detecta, no tiene cura, por lo que, lo único que puedes hacer es reducir su avance.

Ante esta enfermedad es imprescindible acudir al especialista y poner tu salud, o la de la persona a tu cargo, en sus manos expertas.

El médico se centrará en controlar los síntomas, reducir su avance y paliar los efectos secundarios derivados de la toma de fármacos, diseñados para fomentar la creación de dopamina y evitan el deterioro de las células nerviosas.

La cirugía también es un tratamiento a considerar, que actúa sobre la parte afectada del cerebro, pero que se prescribe a enfermos específicos: Menores de 70 años, con incapacidad funcional muy grave y sin demencia.

En casa puedes incluir en el menú las vainas, que son una fuente natural de levodopa, la sustancia más utilizada en los medicamentos contra el Párkinson.

Además de comer este alimento de forma habitual, aunque nunca de forma abusiva, es recomendable hacer deporte moderado y ejercicios suaves para las articulaciones.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

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…… Tenemos más información de interés, descúbrela ……

La alimentación de tu hijo: claves para un buen desarrollo

Es bien conocida la importancia que tiene la alimentación en tu salud y la de los tuyos.

Para que tu pequeño tenga un completo y sano desarrollo es imprescindible una alimentación sana y equilibrada.

Para ello, necesitas conocer qué debe comer tu hijo y a qué edad ya que una correcta alimentación durante sus primeros años será clave para su crecimiento.

Comer bien, variado y saludable le traerá innumerables beneficios que se manifestarán en su futuro.

Aquí te dejamos las claves para lograr una buena alimentación de acuerdo con su edad y sus necesidades.

La alimentación de tu bebé menor de un año

Una alimentación sana y equilibrada es indispensable para un correcto desarrollo físico, mental y social.

Por ello, debes saber qué tipos de alimentos es necesario incluir en la dieta de tu bebé a lo largo de todo su primer año:

Leche materna: Es importante que tu hijo, durante sus primeros seis meses, reciba leche materna de forma continua.

La lactancia materna proporciona una alimentación ideal a tu pequeño, además de inmunidad y protección ante enfermedades infecciosas y previene de futuras alergias e intolerancias.

Empieza a darle el pecho a tu hijo lo antes posible, al poco de nacer, ya que así logrará recibir todos los beneficios de la lactancia.

Aunque, si no puedes dar a tu hijo el pecho, optar por la lactancia artificial le aportará beneficios similares.

Si puedes dar el pecho, pero tu situación actual hace difícil el poder estar con tu hijo en todo momento, puedes explorar la posibilidad que te puede aportar el uso del sacaleches y mantener la lactancia con leche materna.

Es una buena opción cuando tienes igualmente que compatibilizar tu tarea de madre con la laboral, ya que en este caso, pueden ser otras personas las que se encargen de forma compartida de esta labor.

Leche de continuación: Existen en el mercado infinidad de opciones para dar a tu hijo a partir de sus seis meses de edad.

La leche materna debe seguir suministrándose, en el caso de poder darle el pecho, hasta  cumplir su primer año.

Pero es conveniente incluir la leche de continuación para cubrir las necesidades nutricionales de tu bebé.

Alimentos sólidos: Incluye alimentos sólidos poco a poco y separados en el tiempo.

Primero puedes incluir cereales y papillas de frutas sobre los 4-6 primeros meses.

Procura no incluir el huevo entero o la leche de vaca en la dieta de tu bebé hasta que éste cumpla al menos el año de vida.

Las legumbres tampoco están indicadas para los niños menores de 12 meses.

Estas indicaciones son genéricas, siempre debes seguir las pautas que marque tu pediatra en este primer año, porque igualmente la introducción progresiva de alimentos, podrá ayudarte a detectar posibles problemas de alergias e intolerancias alimentarias.

Los mejores alimentos para tu hijo de 1 a 3 años

Cuando tu pequeño haya soplado su primera vela y hasta que cumpla los tres años, su alimentación irá evolucionando e igualmente le acompañaran nuevos compañeros, como sus dientes de leche.

Recuerda que, durante esta época, puedes incluir casi todos los tipos de alimentos en la dieta de tu hijo.

Esto puede ocasionar los primeros lloros si no le agrada algo.

El niño debe aprender a comer bien, por lo que tu autoridad es clave a la hora de lograr que tu hijo coma de todo y de forma equilibrada.

Adapta también su alimentación a su edad y tamaño; por lo que, si no tiene hambre, no le obligues a comer.

Si sigues estos consejos, lograrás que tu pequeño aprenda a comer y tenga una dieta sana y equilibrada:

No te alarmes: Puede que, tras cumplir el año de vida, tu hijo muestre una mayor falta de apetito.

Esto se debe a que, al tener un menor ritmo de crecimiento, la obligación de ingerir calorías se reduce.

Por ello, procura no estresarte si tu pequeño come menos y dale el alimento que requiera.

Que no le falten nutrientes: A pesar de que su ritmo de crecimiento se haya ralentizado, no se ha detenido.

Por lo tanto, debes recordar que tu pequeño está en constante desarrollo y necesita más nutrientes que un adulto en proporción a su peso.

Practica buenos hábitos alimenticios: A esta edad tu hijo esta aprendiendo a comer.

Por ello, no dudes en introducir alimentos con texturas sólidas y variadas a partir del año de vida de tu pequeño para que se acostumbre a las diferencias de sabor y olor.

Las papillas, los purés y los alimentos troceados serán tus mayores aliados a la hora de aportar diversidad a la dieta de tu pequeño.

Tu objetivo debe estar orientado a lograr que antes de los dos años de vida tu hijo aprenda a masticar y saborear, siempre vigilando la evolución de la dentadura primaria.

Introduce alimentos nuevos poco a poco: Si lo haces en cada comida y al principio de la misma, lograrás mejores resultados ya que tu pequeño tendrá más hambre y menos reparos en probar cosas nuevas.

Dulces, los menos posibles: Además de evitar las caries en su primera dentadura, eludirás la dependencia que las golosinas y el azúcar crean en los niños.

Los zumos también se deberían descartar casi por completo.

Enséñale a usar los cubiertos: Mediante imitación, tu bebé querrá hacer lo mismo que tú y esto se repetirá a la hora de la comida.

Enseña a tu pequeño a usar bien los cubiertos, además de a masticar, y dale de probar los alimentos que quiera de tu plato para fomentar su curiosidad.

Evita sus caprichos: En torno a los 18 meses, el bebé puede empezar a mostrar comportamientos caprichosos, por lo que debes tener mano firme a la hora de la comida.

A partir del tercer año, la alimentación de tu hijo será como la tuya

Con más de tres años es posible que tu hijo ya coma solo y conozcas sus preferencias a la hora de llevarse algo a la boca.

Debes tener en cuenta, no obstante, que entre los 3 y los 6 años de edad, tu hijo requerirá un aporte de nutrientes alto y variado.

Sus necesidades energéticas durante este periodo aumentarán por estar inmerso en plena etapa de crecimiento y debido también a su gran gasto de energía.

Las proteínas durante estos años deben ser de alta calidad y abundantes; por lo que no dudes en incluir pescado y carnes magras en su dieta.

No olvides tampoco inculcar a tu pequeño la rutina de tomar un desayuno completo que incluya fruta, algún lácteo e hidratos de carbono.

A medida que tu niño crezca, la posibilidad de incrementar el menú aumenta.

Lo único que debes evitar es incluir el pan integral en la dieta de tu hijo a muy temprana edad.

La fibra es necesaria, pero la obtendrá gracias a las verduras y fruta, más que del grano integral, que podrás incluir en su dieta a partir de los cinco o seis años de edad.

Eso sí, sigue con la rutina de dieta variada y equilibrada y no dudes en consultar a un especialista sobre qué menú es el más adecuado para tu hijo.

No te olvides de motivar a tu pequeño para que coma de todo, sin estresarte ni agobiarte. Recuerda, la paciencia será la clave.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

La educación empieza en casa, se un súper papá

¿Quién dijo que las madres son las únicas que se estresan cuando tienen hijos?

InfoFamily quiere reseñar el cariño, el trabajo y los mimos que nuestros padres siempre nos brindan.

Como padre sabrás que el cariño incondicional y el amor que das a tu hijo es clave para su crecimiento personal.

Recuerda que tu implicación en la educación de tu pequeño y tu tiempo son necesarias para su desarrollo personal y físico.

Por ello, y a pesar de todas tus buenas intenciones y tus esfuerzos, es posible que muchas veces, te notes cansado y la situación te desborde, por los muchos quehaceres diarios que tienes.

Por este motivo, y para evitarte más quebraderos de cabeza, te traemos unos consejos para pasar más tiempo en familia y, al mismo tiempo, educar mejor a tu hijo, reservando también un tiempo para ti.

Actividades educativas con tu familia

Antes que nada es importante que sepas que la paternidad es un cambio completo de vida y te alterará la mentalidad, la rutina, las prioridades, la economía y hasta tu gestión del tiempo.

Por ello, coordinar tus horas libres con el trabajo, tu familia y tus tareas puede llegar a ser agotador.

Para ahorrarte tiempo y quebraderos de cabeza, te traemos una lista de actividades que puedes hacer con tu familia y, al mismo tiempo, fomentar la educación de tus niños.

  • Visita algún museo: Si tenéis un rato para estar todos juntos, puedes aprovechar el día y, si tus pequeños son algo mayores, visitar un museo.

Esto hará que tus hijos amplíen su visión del arte  y conozcan diferentes puntos de vista, además de interesarse por el arte y la historia.

  • Un paseo por el campo: Con el buen tiempo apetece ir al monte, y no hay nada mejor que salir a la naturaleza con tus hijos.

De esta manera, podrás enseñar a tus pequeños el respeto al ecosistema, las diferentes formas de vida que hay,  y  además, podrán hacer ejercicio y divertirse.

  • Ir al cine: Si no tienes disponible todo el día para dedicar a tus pequeños, o el tiempo no os permite hacer alguna actividad al aire libre, siempre queda el cine.

Lleva a tu pequeño a las salas de proyecciones y procura que vea una película educativa o interesante, tanto para él como para ti.

  • Cocinar, pintar, bailar, etc.: Existen infinidad de planes que pueden hacerse en casa durante un día lluvioso.

Enseña a tu hijo cosas que sepas hacer como:  bricolaje, cocinar, bailar, dibujar, manualidades, relajación…… y así, además de aprender juntos cosas nuevas, podrás conocer en profundidad a tu pequeño y saber sus gustos y preferencias.

  • Experiencia en una granja: ¿Te has criado en una granja o en un pueblo y quieres que tus hijos vivan esa experiencia? Existen miles de opciones para realizar este tipo de actividad.

De esta manera podrás lograr que tus hijos tengan contacto con la naturaleza, aprendan sobre animales y además, se diviertan con ello.

Actividades educativas con tu familia

Antes que nada es importante que sepas que la paternidad es un cambio completo de vida y te alterará la mentalidad, la rutina, las prioridades, la economía y hasta tu gestión del tiempo.

Por ello, coordinar tus horas libres con el trabajo, tu familia y tus tareas puede llegar a ser agotador.

Para ahorrarte tiempo y quebraderos de cabeza, te traemos una lista de actividades que puedes hacer con tu familia y, al mismo tiempo, fomentar la educación de tus niños.

  • Visita algún museo: Si tenéis un rato para estar todos juntos, puedes aprovechar el día y, si tus pequeños son algo mayores, visitar un museo.

Esto hará que tus hijos amplíen su visión del arte  y conozcan diferentes puntos de vista, además de interesarse por el arte y la historia.

  • Un paseo por el campo: Con el buen tiempo apetece ir al monte, y no hay nada mejor que salir a la naturaleza con tus hijos.

De esta manera, podrás enseñar a tus pequeños el respeto al ecosistema, las diferentes formas de vida que hay,  y  además, podrán hacer ejercicio y divertirse.

  • Ir al cine: Si no tienes disponible todo el día para dedicar a tus pequeños, o el tiempo no os permite hacer alguna actividad al aire libre, siempre queda el cine.

Lleva a tu pequeño a las salas de proyecciones y procura que vea una película educativa o interesante, tanto para él como para ti.

  • Cocinar, pintar, bailar, etc.: Existen infinidad de planes que pueden hacerse en casa durante un día lluvioso.

Enseña a tu hijo cosas que sepas hacer como:  bricolaje, cocinar, bailar, dibujar, manualidades, relajación…… y así, además de aprender juntos cosas nuevas, podrás conocer en profundidad a tu pequeño y saber sus gustos y preferencias.

  • Experiencia en una granja: ¿Te has criado en una granja o en un pueblo y quieres que tus hijos vivan esa experiencia? Existen miles de opciones para realizar este tipo de actividad.

De esta manera podrás lograr que tus hijos tengan contacto con la naturaleza, aprendan sobre animales y además, se diviertan con ello.

Consejos para educar mejor a tu hijo

Ser un ejemplo constante para tu pequeño, cuidarle y además atender y compartir tareas de la casa y rendir bien en el trabajo son labores que pueden llegar a agotarte.

Por ello es posible, que te sea difícil encontrar el tiempo suficiente para atender la educación de tu hijo, algo muy importante para su completo desarrollo.

Te damos las claves para que logres educar mejor a tu hijo y te quites un gran peso de encima.

Tu hijo debe hacer los deberes solo

Está bien que quieras participar y ayudar a tu pequeño con sus estudios, pero son cosa de él.

Esto quiere decir que es importante que te impliques en los deberes de tu hijo, pero debes dejar que los haga él.

Vela porque tu hijo tenga espacio y tranquilidad para realizar sus tareas y, si te pide ayuda, préstale tu consejo.

Controla si están todas las tareas finalizadas, pero no entres en su contenido, ya que su realización debe llevarla a cabo tu pequeño para aprender a tener autonomía y madurez.

Deja que tu hijo resuelva sus problemas

Si te pasas el día resolviendo los descuidos o las faltas de tu hijo, éste nunca madurará.

Cuantos más años tenga tu hijo, más organización y autonomía deben desarrollar para solventar sus problemas.

Si cuentan con ayuda constante nunca será capaz de sacar sus castañas del fuego ni aprenderá cuáles son sus responsabilidades.

No te agobies si tu hijo no es buen estudiante

Muchos padres se centran en pensar que los estudios y las buenas notas son el eje central de la vida.

Si focalizas todo en los estudios de tu hijo, éste pensará que su vida no te interesa y se sentirá poco escuchado y valorado.

Presta atención a su vida emocional y sentimental, y no solo en qué tareas tiene que hacer o cuál es su nota.

Tu hijo necesita saber que te preocupas por su bien estar.

Deja que tu hijo aprenda a su ritmo 

La sobreestimulación es algo que, lejos de ayudar en el desarrollo cognitivo de tu hijo, le puede provocar falta de concentración.

Además de agobiar a tu pequeño, puedes llegar a frustrar, tanto a ti como a él, si no ves una rápida mejoría.

No todos serán buenos en matemáticas ni en ciencia, por lo que no debes abusar de la sobreestimulación para que aprenda más rápido.

Recuerda, todos los niños son genios, pero cada uno en su ámbito.

Los premios pueden llegar a frustrar a tu hijo

Las notas, por ejemplo, no se deberían premiar.

Esto lo único que hace es desvirtuar el trabajo y el interés en la materia aprobada.

Debes aplaudir las ganas que el pequeño pone en ese campo, y así lograrás que no lo haga únicamente a cambio de un beneficio material.

Reconoce su vagancia y no la escondas

No, tu hijo no tienen ningún déficit de atención ni otro problema similar; únicamente es vago.

Si escondes el verdadero problema que está tras los fracasos escolares de tu hijo, evitarás que éste madure y achaque sus problemas a ellos, sin querer hacer nada por superarlos.

Los deberes deben asociarse a algo relajante

Si castigas a tu niño a hacer los deberes o le obligas a finalizar las tareas para ver la televisión, solo consigues que tu pequeño asocie este tiempo a algo negativo.

Este momento debe ser relajante y divertido para el niño, por lo que no debe asociarlos nunca a un castigo.

 

La salud de la mujer, clave durante todas las etapas de la vida

Las mujeres, al igual que los hombres, cuentan con problemas de salud únicos, que se manifiestan de diferente manera.

Por lo que, dentro de las variables de la salud de la mujer, entran por ejemplo el embarazo, la menopausia y las diferentes cualidades de los órganos femeninos.

Por este motivo, lo mejor es que cuides tu salud y conozcas los diferentes problemas que, como mujer, puedes sufrir y aprendas a solucionarlos.

¡Te ayudamos con este artículo!

La salud de la mujer en cada etapa de la vida

Desde la infancia hasta la vejez, la mujer vive miles de cambios en su cuerpo y en su salud.

Los síntomas de diferentes enfermedades y dolencias variarán según tu sexo por lo que, si eres mujer, debes conocer qué problemas tienen mayor incidencia entre las féminas y cuales son sus síntomas.

También es conveniente que conozcas a que edad eres más propensa a padecer ciertas enfermedades o cambios.

Durante la infancia de una niña el cuidado de la salud sera muy similar al de un niño.

La única diferencia a tener en cuenta, además de los órganos sexuales, es el ritmo en el crecimiento.

Las niñas suelen tener un desarrollo más precoz que los niños, sobre todo en el lenguaje y en el desarrollo físico.

Por lo tanto, el cuidado de la mujer como tal no se vuelve algo necesario hasta la adolescencia.

La adolescencia, una época de rebeldía y hormonas

La adolescencia es un periodo de cambio y descubrimiento muy importante en la vida de toda persona, y más en el de las mujeres.

Durante esta etapa, las hormonas comienzan a hacer acto de presencia, lo que traerá cambios físicos y emocionales.

Los estrógenos y la progesterona, las dos hormonas principales en la mujer, producen los siguientes cambios en esta etapa de la vida:

  • Vello púbico y en las axilas.
  • Desarrollo de los órganos sexuales y los senos.
  •  La aparición de la menstruación.

Asimismo, la adolescencia será clave para el futuro de tu hija, por lo que debe estar atenta y cuidar su salud lo mejor posible:

Evitar los excesos: Durante la adolescencia, es posible que tu hija comience a beber alcohol, adopte hábitos insalubres e incluso coma a deshora y cualquier cosa.

Ayúdala en todo lo posible a llevar una dieta sana y equilibrada para ella y mantenla informada de todo lo que puede hacerle daño.

Así, evitará los desordenes hormonales exagerados propios de esta edad y podrá estar más tranquila y menos alterada.

Una buena higiene íntima: Con el desarrollo de los órganos sexuales, las hormonas se convierten en las protagonistas de la vida de tu hija.

Estas hormonas provocarán un crecimiento del vello púbico.

Esto hace que la sudoración sea mayor en esta zona lo que hará sentir más incómoda a tu hija.

Por ello, debes enseñarle a tu hija a mantener una correcta higiene personal para que se sienta cómoda.

Actividad física: El ejercicio ayudará a tu hija a sentirse útil, ligera, relajada y en forma.

Esto es muy necesario a la hora de afrontar todos los problemas asociados a esta edad.

Un mínimo de 60 minutos diarios de ejercicio ayudarán a tu hija a sentirse mucho mejor y evitar enfermedades futuras y el temido sobrepeso.

Alimentación saludable: Las frutas, verduras, proteínas magras y la fibra serán las grandes aliadas de tu hija a la hora de lograr un desarrollo sano y completo.

Esta dieta también evitará problemas de sobrepeso u obesidad, muy perjudiciales tanto para la salud física como mental de tu hija.

Igualmente, si esta embarazada deberá adaptar la alimentación en esta etapa de la vida.

Un buen descanso: La mayor parte de los adolescentes necesitan dormir entre 8 y 9 horas diarias.

Procura que tu hija tenga un sueño reparador, ya que la falta de él afecta a su capacidad de concentración y a su humor.

Protección bucal y solar: Durante esta etapa es posible que tu hija descuide el cuidado de sus dientes y su piel.

Es imprescindible que le recuerdes que debe tener mucho cuidado con el sol y las caries, ya que en su fase adulta sufrirá los excesos vividos durante esta etapa.

Salud emocional: Durante esta época es posible que tu hija se encuentre más confusa, rebelde, depresiva o eufórica de lo normal.

Esto se debe a que el pico de actividad de las hormonas es mucho mayor que en otras etapas de la vida.

Aprende a identificar la ansiedad, la depresión, la fatiga o la falta de autoestima en tu hija para intervenir a tiempo y ayudarla.

Recuerda que toda mujer joven experimenta un gran cambio en su vida durante esta etapa, por lo que procura respaldarla y apoyarla en este duro proceso.

Además, dentro de la salud de la mujer, es necesario que conozcas la existencia de la vacuna contra el vírus del papiloma humano (VPH), que puedes dar a tu hija entre los 11 y 14 años.

Esta vacuna protege a la mujer de los tipos 16 y 18 del VPH, causantes del 70% de los cánceres de cuello uterino.

Con la madurez llega la seguridad y tranquilidad en la mujer

Tras la adolescencia llega una etapa con un nivel de hormonas más regular, pero con mayor incidencia de algunas enfermedades propias de la mujer.

Entre los 25 y los 40, el cuidado de tu salud se vuelve más primordial.

Estos son los principales problemas de salud a los que se enfrenta una mujer:

Trastornos metabólicos y alteraciones endocrinas: Estos problemas, que también afectan a los hombres, son muy propensos entre las mujeres.

Por este motivo, es recomendable seguir una dieta equilibrada y alejada de azúcares y productos muy grasos que pueden alterar tu organismo.

Problemas en la salud mental: Los trastornos como la depresión y la ansiedad cuentan con mayor incidencia entre las mujeres.

Por este motivo debes estar muy atenta a todos tus cambios emocionales y sentimentales y aprender a identificar el problema para poder ponerle remedio lo antes posible.

Infecciones urinarias: Al tener la vejiga más corta que la de los hombres, este tipo de afecciones son más comunes entre las féminas.

Te recomendamos que mantengas una buena higiene íntima, sobre todo después de tener relaciones sexuales, para eludir la temida cistitis.

Para evitar estos y otros posibles problemas, te recomendamos que visites a tu ginecólogo y realices citologías periódicas.

Un examen pensado para descartar problemas vaginales y descartar el cáncer uterino.

Con la madurez llega la seguridad y tranquilidad en la mujer

Al llegar a los 40, la salud de la mujer comienza a ser una prioridad, ya que a más edad, las defensas del cuerpo se reducen y te hacen más propensa a contraer diferentes dolencias.

Por este motivo, es muy importante que prestes especial atención a cualquier cambio en tu cuerpo, ya que podría significar algún trastorno.

  • Caída de la producción de hormonas: Este descenso se debe a que comienzas a entrar en la premenopausia, una etapa donde los ovarios comienzan a expulsar menos estrogenos.

Este descenso influye en tu sistema nervioso, lo que te hará sentirte más sensible.

  • Descenso del deseo sexual: Este bajón de hormonas influye también en el apetito sexual.
  • Sequedad vaginal: Una de las razones de la perdida del deseo puede deberse a la menor lubricación genital que ocurre en esta época.
  • Un mayor control sobre la alimentación: Para mantener el peso saludable, es posible que debas medir todo lo que te llevas a la boca, ya que enseguida se cogen kilos.

La grasa comienza a acumularse en las caderas y abdomen mucho más que antes, debido al descenso de la actividad metabólica.

Durante esta época, es mucho más perjudicial para tu salud sufrir de sobrepeso u obesidad que durante otra etapa  más juvenil.

  • Necesidad de revisiones anuales: Desde ahora será conveniente que acudas a revisiones médicas cada año, con el fin de controlar desde tus niveles de triglicéridos y colesterol hasta realizar mastografías con el fin de prevenir el cáncer de mama.

La piel pierde su brillo, aparecen las primeras canas y las arrugas… todo parece decaer, aunque durante este período existen más momentos positivos que negativos.

      -Más tranquilidad: Los 40 vienen acompañados de más seguridad y mayor autoestima.

Atrás queda, por norma general, la inseguridad, el estrés y la preocupación del qué pensarán los demás sobre ti.

-Manejas mejor las críticas y tomas decisiones por ti misma: El miedo a fracasar y la parálisis se atenúan.

Ahora serás capaz de tomar decisiones con más seguridad y afrontar otras opiniones de una forma tranquila y madura.

Los 50, comienza la edad dorada y las visitas al médico

Los 50 son, de media, la época de crisis en la mayoría de las mujeres.

Durante esta edad llega la temida menopausia y comienzan los problemas derivados a su falta.

Por ello, lo más importante durante esta etapa de madurez, es cuidar tu salud lo mejor posible y evitar las dolencias asociadas a la edad:

  • Cuidado con los huesos: La pérdida de la menstruación te hará perder también masa ósea, lo que dejará tus huesos quebradizos y débiles.

Esto se soluciona con un aumento del calcio y la vitamina D, que ayuda a absorber correctamente el mineral.

La descalcificación te hará más propensa a roturas y caídas, por lo que, si tienes dolores o molestias, visita a tu médico para descartar enfermedades como la artrosis o la osteoporosis, muy comunes durante esta etapa.

  • Realiza ejercicio moderado: Ya no tendrás la energía de antes, pero puedes seguir practicando tus deportes preferidos, siempre con moderación y tranquilidad.
  • Controla constantemente tu peso: Cuanto más años sumas, tu metabolismo se ralentiza, por lo que notarás un aumento de grasa en glúteos, caderas y abdomen.Esta acumulación de grasa puede ser el desencadenante de enfermedades cardiovasculares, muy comunes entre las mujeres de más de 50 años.
  • Vigila tu corazón: La cardiopatía isquémica es la principal causa de muerte entre las mujeres mayores de 50 años, por lo que es imprescindible que estés atenta a cualquier síntoma de infarto.
  • Diabetes: A cuanto más edad el páncreas tiene más posibilidades de fallar y dar problemas.

Por ello, para evitar la temida diabetes, te recomendamos que cuides el azúcar y evites los dulces en todo lo posible.

  • Colonoscopias y mamografías: Dos exámenes imprescindibles de realizar con el fin de prevenir o detectar precozmente dos de los cánceres que más fallecimientos provocan entre las mujeres maduras.

Por ello, acude a tu especialista para realizar revisiones anuales y procura llevar una vida alejada de los factores de riesgo que incrementan las posibilidades de desarrollar un tumor cancerígeno en la mama o en el cólon.

  • Pérdidas de orina: Con los años, la elasticidad, el tono y los músculos del suelo pélvico van perdiendo firmeza, sobre todo en mujeres que han tenido partos vaginales.

Esto provoca una mayor probabilidad de pérdidas de orina, algo muy incómodo de sobrellevar.

Si este problema te resulta muy molesto, acude a tu especialista y realiza los ejercicios para el suelo pélvico que te recomiende.

  • Problemas de memoria: El Alzheimer o la demencia senil son dos problemas asociados a la edad muy común entre las mujeres.

Evitar estas enfermedares neurodegenerativas es algo difícil y debe comenzar a temprana edad.

A pesar de ser una edad que trae bastantes problemas, es también una época de cambio y redescubrimiento personal que no puedes obviar:

Mucha más tranquilidad: A esta edad, las mujeres que han tenido hijos ven como éstos vuelan del nido y forman sus propias familias.

Puede resultar una etapa algo dura, pero tiene mucha parte positiva.

Gracias a esto, tendrás mucho tiempo para cuidarte y conocerte mejor, además de disfrutar de tu tiempo libre y hacer lo que más te gusta.

Olvidate de la regla: A partir de ahora ya no tendrás que estar pendiente de si vas a tener o no la menstruación para realizar planes o ir a nadar.

Disfruta de tu tiempo sin preocuparte de nada más que de estar tranquila.

Serás más feliz: Diversos estudios confirman que la mayoría de las mujeres con 50 años se sienten en la etapa más feliz de sus vidas.

Necesitas dormir menos: Aunque esto parezca algo negativo, lo cierto es que ahora tendrás más tiempo para dedicarlo a tu cuidado y a tus hobbies.

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¿Qué hago si mi hijo tiene gripe?

 

La Gripe puede aparecer en cualquier época del año, pero principalmente los niños la contraen en invierno.

En InfoFamily te ayudamos a diferenciar un resfriado de una gripe y las claves para identificar si tu hijo puede estar contagiado de la gripe o no.

Sigue los 5 consejos que te ofrecemos para darle a tu hijo una rápida solución a la gripe.

¿Qué es la gripe? 

Aunque no lo parezca la gripe es una enfermedad grave.

El virus se propaga con  mucha facilidad  y ninguna persona esta inmune de contraer la enfermedad.

Hay que prestar especial atención a los niños, ya que son las personas más propensas a contagiarse de esta enfermedad.

Principalmente porque los niños forman parte del colectivo de riesgo que sufre en mayor medida las consecuencias de la gripe.

Es por ello que hay que vacunarles, especialmente si padecen otros problemas de salud ya que la gripe podría complicarse.

Estar al día en las vacunaciones es el primer paso a seguir.

La mayoría de las personas se recupera de la gripe sin tratamiento médico, pero no hay que descuidarla.

Que no haga falta un tratamiento para curarse no significa que no tengamos que prestar atención, el cuidado en casa es primordial para mejorar el estado de salud del niño.

En definitiva, la gripe es una de las 5 enfermedades más comunes en la infancia.

Síntomas de la gripe 

Lo habitual es que los casos de gripe afecten en época invernal, si es así estaríamos ante la común gripe estacional.

La gripe es una infección de la nariz, de la garganta y, a veces, de los pulmones.

Por lo general, la gripe viene acompañada de fiebre de más 38,5 grados.

El niño sentirá dolor de cabeza, tendrá tos seca que irá evolucionando hasta convertirse en tos productiva lo que le generará también muchos mocos.

En algunos casos pueden tener pitidos al respirar, llamadas sibilancias.

El malestar general estará presente durante toda la enfermedad acompañado de dolor muscular.

Algunos niños también tendrán dolor abdominal y vómitos aunque no es lo más frecuente.

Todo ello, le causará a tu hijo una pérdida de apetito, así que no te preocupes si no come de manera habitual.

No le fuerces a hacerlo ya que podría resultar contraproducente y provocarle vómitos indeseados.

Descubre las diferencias en este cuadro comparativo

¿Cómo se contagia la gripe? 

La gripe afecta principalmente a las vías respiratorias  y al ser una infección vírica se propaga y contagia fácilmente.

Los niños son los principales portadores del virus y se convierten en focos de infección.

Además, son transmisores del virus por un tiempo más prolongado que las personas adultas.

El virus se propaga por diferentes vías y es muy difícil no enfermar si tu hijo ya lo ha hecho.

Se contagia a través de pequeñas partículas que el enfermo  expulsa al estornudar, toser y dar besos.

Pero principalmente a través de lo que tocan.

Como en todas las infecciones respiratorias el virus  se propaga a través de sus manos.

Las manos las usan para taparse la boca al estornudar y el virus pasa de las manos a todos los objetos que tocan convirtiéndolos en  portadores de virus.

La siguiente persona que coja el objeto quedará infectada del virus y es muy fácil que incube la enfermedad.

5 consejos para tratar la gripe en casa

La gripe es una enfermedad que comúnmente se dice que se tiene que pasar, pues no existe un tratamiento médico que acabe con el virus.

A diferencia de lo que se cree sí existen tratamientos médicos, pero actúan para aliviar los síntomas más molestos.

En todo caso puedes tratar la enfermedad realizando una serie de cuidados caseros que ayudarán a que el niño supere la enfermedad de una forma más tranquila.

Haz que el niño descanse mucho

Es imprescindible mantener un descanso adecuado, ya que el malestar general hará que tu hijo acabe agotadísimo al final de cada día. La gripe debilita mucho y no es recomendable forzar el cuerpo.

Ofrécele muchos líquidos

De esta forma, ayudarás a que su organismo elimine las toxinas de la infección mediante la orina. No es necesario que sea solo agua con zumos naturales e infusiones obtendrás el mismo beneficio.

Prepárale caldos de pollo

Esto además de alimentarle de una forma fácil, activa los neutrófilos que son un tipo de glóbulos blancos encargados de defender el cuerpo de la infecciones.

Incorpora frutas y verduras a su dieta

La vitamina C ayuda a reducir los síntomas de la gripe y puede llegar a acortar su tiempo de duración. Frutas como la naranja, el kiwi y la piña o verduras como los pimientos destacan por su alto contenido en vitamina C.

No le abrigues demasiado

En casa el exceso de abrigo es perjudicial, sobre todo si tienen fiebre. El organismo de tu hijo necesita enfriarse si lo abrigas demasiado puedes hacer que la fiebre en vez de bajar incremente.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

La varicela: qué es y cómo se contagia

La varicela es una de las 5 enfermedades más comunes en la infancia.

En este post te enseñamos qué es y como se contagia entre los niños, además de enseñarte unos consejos para poder superar la varicela de una forma más tranquila.

¿Qué es la varicela?

La  varicela es una enfermedad provocada por el virus varicela-zóster.

La gran parte de las personas afectadas son los niños, con cerca del 87% del total de personas que han contraído esta enfermedad.

Es por ello, que es una de las enfermedades más frecuentes en la infancia.

Afecta por lo general a niños y niñas de entre 5 y 10 años.

La varicela es una enfermedad exantemática, es decir, que provoca erupciones en la piel  llamadas ampollas o vesícula.

En el caso de la varicela son pequeñas y abundantes.

Si la varicela se contrae en la infancia no es grave, sin embargo, en raros casos afecta a niños muy pequeños o con un sistema inmunológico muy débil, como son los enfermos de cáncer o en tratamiento con quimioterapia o esteroides.

La frecuencia de estas complicaciones en la varicela no es muy elevada, tan solo el 15% de los afectados puede sufrir una complicación de la enfermedad.

¿Cómo se contagia la varicela?

De todas las enfermedades infantiles, la varicela es la más contagiosa.

Una de las formas de contagio es  por el contacto con las lesiones de la piel, si no se ha padecido esta enfermedad es muy importante que no toque las erupciones de su hijo.

Otra forma de contagio es por la transmisión aérea de las microgotas respiratorias que expulsamos al hablar, toser o estornudar.

Es por ello que muchos padres y madres no son conscientes de cómo se han podido contagiar sus hijos, ya que no hace falta que exista algún contacto físico para que la enfermedad se propague.

Los niños  que tienen varicela son contagiosos desde 2 días antes de la aparición de la erupción hasta que todas las lesiones se han secado totalmente, la duración de secado de estas erupciones se produce pasados 7 días.

Al completar el secado el niño puedo volver al colegio sin problemas de contagio.

El contagio en una casa es inevitable. Si tienes dos niños es muy seguro que  el segundo se contagie.

Además, contraerá la enfermedad de una forma más intensa con fiebres más altas y erupciones más abundantes y extensas.

Una persona adulta que ya haya contraído la enfermedad no se volverá a contagiar de la varicela y tampoco será foco de infección.

Sin embargo, si tu hijo tiene varicela serás portadora del virus aunque no llegue a incubarse la enfermedad.

4 consejos para tratar la varicela en casa

Dale baños

No tengas miedo a bañar a tu hijo aún teniendo una erupción severa.

El baño no va a extender la erupción ni la va a empeorar.

Una forma muy común de acompañar el baño para aliviar el picor a los niños es bañarlos con avena.

Los baños de agua tibia con avena o con 1/2 taza de bicarbonato no sólo lo logran calmar el picor que les producen las infecciones, sino que también limpian la piel y ayudan a prevenir una posible infección bacteriana sobreañadida.

Evita que se rasque

Pon especial atención en cortarle bien las uñas de las manos para evitar más lesiones por rascado.

Dieta habitual

Dale de comer la cantidad habitual de comida.

Hay que tener en cuenta que uno de los síntomas de padecer la varicela es la falta de apetitito, así que tal vez no tenga demasiada hambre.

No debes preocuparte si no comen lo habitual durante el tiempo que tienen la enfermedad.

Ofrécele muchos líquidos

Por ejemplo dale agua o zumos ya que es importante que se mantenga hidratado.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

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