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Control de esfínteres: ¡Que no te gane el pipí!

Durante los primeros años de vida de tu pequeño, vas a pasar por diversos procesos.

Uno de los más comunes, es el control de esfínteres.

Momento en el que empieza a controlar su vejiga y los intestinos, y ya puede ir solito al baño.

Con frecuencia, tu niño tardará algunos meses en aprender a controlar el esfínter.

Aunque la mayoría alcanzan este logro, entre los 2 y los 4 años, cada niño se desarrolla a su propio ritmo.

Por lo tanto, es importante que tengas paciencia y comprendas que todos los niños no son iguales.

Tu niño va a necesitar su momento de madurez para iniciarse en el control de esfínteres.

¡Respétalo!

Cómo padre o madre, al igual que otros cuidadores y familiares, juegas un papel muy importante en este proceso y puedes ayudar a que tu hijo aprenda a controlar los esfínteres con mayor facilidad.

Signos que indican que tu niño está preparado para comenzar con el control de esfínteres

El control de esfínteres no se aprende, se adquiere con el paso del tiempo como caminar, hablar y comer.

Es importante saber que, tu niño deberá alcanzar un determinado nivel de madurez física y mental antes de estar preparado para comenzar con el control de esfínteres.

Para saber si tu pequeño está preparado primero, debes fijarte en lo siguiente:

  • Te indica que necesita utilizar el orinal.
  • Puede subirse o bajarse los pantalones él solito.
  • Es capaz de seguir instrucciones de más de un paso.

¿Qué puedes hacer para ayudar a tu pequeño a controlar los esfínteres?

Es muy importante lograr que el proceso del control de esfínteres sea algo natural y no obligado.

Por lo tanto, no tengas prisa y sigue los signos que indican que está preparado para comenzar con el control de esfínteres:

  • Háblale del tema: Dile dónde van a parar sus excrementos, que conozca el nombre de cada cosa (pipí y caca). En definitiva, se trata de que despiertes curiosidad en él.
  • Ropa cómoda: Ponle ropa cómoda que le facilite desvestirse fácilmente cuando sienta el deseo de orinar o evacuar. La ropa complicada o apretada puede obstaculizarle las maniobras cuando tiene la urgencia y no dispone aún de mucho control como para esperar a quitarse la ropa.
  • Respeta sus tiempos: Teniendo en cuenta que el que quiere iniciar el control eres tú, debes ser muy respetuoso durante el proceso y dejar que sea él quien decida en ciertas ocasiones.  Por lo tanto, trata de conocer las señales que tu niño manifiesta cuando quiere orinar o incluso cuando empieza a aislarse para poder hacer “caca”. Es entonces cuando puedes llevarle al baño con sutileza.
  • Alaba lo que haga: Háblale de sus avances y logros en esta área o en otras, permitiendo así, que vaya cogiendo autonomía.

¿Y si no consigue controlar sus esfínteres?

Si ves que tu hijo se resiste a seguir las instrucciones o a utilizar el orinal, es muy probable que aún no esté preparado para controlar los esfínteres.

En este caso, no lo fuerces e inténtalo nuevamente en unas semanas, cuando creas que tu niño está preparado.

Solo si fuera necesario, en caso de que tu hijo tenga más de 4 años o se niege a controlar los esfínteres, consúltalo con tu médico.

Recuerda, que son adquisiciones paulatinas y lentas, que llevan mucho tiempo.

Ten paciencia y ayúdale en todo lo que este en tu mano.

Una vez que tu hijo sepa controlar sus esfínteres, ya está listo para dar el siguiente paso y quitarse el pañal.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

 

Alergia alimentaria

Hoy en día, cada vez son más frecuentes las patologías como la alergia a la lactosa, a los frutos secos… siendo los niños y jóvenes los más afectados.

Los expertos, opinan que en los próximos años este incremento será mayor.

Principalmente, por la mayor exposición a los alérgenos y por un sistema inmune más susceptible a desarrollar este tipo de patologías.

Al entender cómo funcionan las alergias alimentarias, podrás reconocer los primeros síntomas.

Que no es lo mismo que hablar de una intolerancia alimenticia.

¡Te ayudamos en este artículo!

Alergia alimentaria y sus síntomas

La alergia es una reacción de tu sistema inmunitario a una sustancia del ambiente conocida como alérgeno.

En caso de ser alérgico, cuando entras en contacto con alguna de estas sustancias (ya sea al tocarlas, inhalarlas, comerlas o si las inyectas) tu organismo las detecta como un invasor peligroso, liberando histaminas y otras sustancias químicas para rechazarlas.

Saber cuáles son los síntomas  puede ayudarte a detectar una alergia alimentaria más fácilmente.

Estos son los más comunes:

  • Irritación en tu organismo.
  • Mucosidad.
  • Estornudos.
  • Tos.
  • Sensación de picor en los ojos.

Sólo se pueden prevenir los síntomas de una reacción alérgica evitando el alimento que los cause.

¿A qué alimentos podrías ser alérgico?

Podrías ser alérgico a cualquier alimento.

Entre ellos, los alimentos alérgicos más comunes son los siguientes:

  • Cacahuetes.
  • Soja.
  • Frutos secos (Nueces, almendras, castañas…)
  • Pescado (como atún, salmón y bacalao).
  • Mariscos (como langosta, camarones y cangrejo).
  • Huevo

Una vez que tu mismo o junto con la ayuda de tu medico, hayais identificado el alimento al que eres sensible, automaticamente este debe ser retirado de tu dieta.

Qué deberías hacer si piensas que padeces una alergia alimentaria

Antes de nada, te recomiendo que hables con tu médico, él sabrá que es lo mejor para ti.

Si lo prefieres, puedes consultar a un alergólogo.

Primero, te hará preguntas detalladas acerca de los síntomas que padeces.

Posteriormente, una prueba cutánea de alergia o un análisis de sangre determinará si los síntomas se deben a una reacción del sistema inmunitario.

Para mayor exactitud, quizás te sugerirá que lleves un registro diario de los alimentos que consumes para identificar la causa.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

¡Ya es hora de que empieces a sentirte bien!

Cómo quitar el pañal a mi hijo, paso a paso

¿Cuantas veces has soñado con el día en el que tu peque ya es capaz de ir solito al baño?

Puede ser que ese día ya haya llegado y sea la hora de quitarle el pañal de una vez por todas.

Aunque irradias felicidad cuando imaginas ese logro conseguido, seguramente te sientes preocupada por las situaciones de tensión que se puedan originar con tu pequeño, en esta fase.

Pero es normal, ¡No te agobies!

Para facilitar el proceso de la enseñanza de tu hijo a ir solo al baño, desde InfoFamily te damos algunos trucos  que te serán muy útiles y te ayudarán a evitar conflictos.

¿Está listo mi hijo para dejar el pañal?

Ten en cuenta que no hay una edad idónea para que tu niño aprenda a ir al baño él solito.

Por eso, espera hasta que identifiques las señales que indiquen que está listo.

Sin compararlo claro, con ejemplos de niños de su edad o con lo que hicieron sus hermanitos en caso de que los tuvieran.

Puedes tratar de identificar las señales que te indiquen que está preparado.

Las niñas suelen aventajar a los niños en esta conquista.

Esto se debe a que, la mayoría maduran antes psicológicamente.

Además, si tu pequeño tiene hermanos mayores, debes saber que tienden a dejar el pañal antes que los hijos únicos.

Ya sabes, por su afán de imitarles.

Recuerda, que es un proceso gradual.

Es importante que tengas paciencia y sepas percibir las señales que te indiquen que ya está listo.

  • Señales cognitivas: obedece señales sencillas, es capaz de decirte que quiere ir al baño…
  • Señales físicas: tiene suficiente equilibrio y es capaz de caminar solo, hace bastante pis de una sola vez …

¡Presta atención a estas señales!

Una vez que hayas empezado, si no obtienes buenos resultados, significa que tu hijo en realidad no estaba listo y deberás esperar unas semanas para repetir el proceso.

Busca el momento ideal para quitarle el pañal

Con la llegada del verano, puedes aprovechar para quitar el pañal a tu niño.

Para muchos de nosotros es el momento ideal para hacerlo.

El buen tiempo, facilita esta labor, siendo más viable en esta época.

Aunque intentes acelerar el proceso, pensando en el ahorro de tiempo, dinero y preocupaciones, y sin duda para más comodidad, será tu peque quién marque cuando hacerlo.

A partir de ahí, tendrás que ver cómo puedes organizarte para que esto sea un proceso de aprendizaje fácil y sencillo para ambos.

Tu paciencia y comprensión y un talante relajado, hará que tu niño alcance la meta, más seguro de sí mismo y con más confianza.

Elógialo cuando lo haga bien

A lo largo de este proceso, tu hijo buscará en ti señales de aprobación y reconocimiento por sus avances.

Tu papel en este punto va a ser muy importante, no le desilusiones.

Cada vez que tu niño trate de usar el orinal o la taza del baño, dile que lo está haciendo muy bien y que te sientes orgullosa, aunque no lo haya logrado por completo.

Intenta enmarcar este proceso como si fuera un juego, y si se logra conseguir el objetivo, celebrarlo juntos, cantando y compartiendo el momento con el resto de la familia.

Control de esfínteres 

Como todos los niños, es muy probable que tu hijo tenga “escapes -accidentales” antes de que aprenda a usar el orinal o la taza del váter a la perfección.

No te enfades,  ni lo riñas cuando se haga pipí o popó encima.

Recuerda que, al igual que tu pequeñajo, tú también tuviste su edad y necesitaste tu tiempo para aprender.

Antes de lo que imagines, verás cómo tu hijo es capaz de controlar sus esfínteres de forma gradual.

No pongas fecha, y tan solo piensa que de forma habitual este grado de madurez y desarrollo de los músculos en términos generales va de los 18 a los 24 meses.

De forma general, haciendo posible que se controle antes la defecación que la micción.

Comenta con el pediatra cualquier duda que tengas.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

¡Ponlo en práctica, y  DILE ADIÓS AL PAÑAL!

¿Una custodia compartida sin conflictos es posible?

Cuando tu relación se termina con tu pareja, te divorcias o separas, debes seguir con tu labor de madre o padre, aunque tu vida cambia y debes ser capaz de adaptarte.

Aprender a manejar  la nueva situación y recuperarte del dolor, deben ser tus prioridades.

Muchos días, la principal pregunta que te haces es ¿Y ahora, que va a pasar con mis hijos?

Hoy en concreto, te hablaré de la custodia compartida.

¿Qué es la custodia compartida?

La custodia compartida es la situación legal mediante la cual, en caso de separación o divorcio, ambos progenitores ejercen la custodia legal de sus hijos menores de edad, en igualdad de condiciones y de derechos sobre los mismos.

Esto implica, compartir las obligaciones y decisiones importantes de la vida del menor.

Como por ejemplo, dónde vivirá, a qué colegio irá, las actividades que practicará, los gastos que tendrá el menor…

Normalmente, si la situación lo permite, trata de no cambiar de colegio, de barrio y de amigos a tu hijo.

Respecto a los distintos tipos de custodia compartida que existen, puedes obtener una custodia compartida conjunta o una custodia compartida de carácter alterno.

Si en tu caso, el juez establece la custodia compartida conjunta, ambos conservareis todos vuestros derechos y obligaciones como progenitores del menor.

En este caso y dependiendo de la decisión del juez, será tu hijo  o tu como padre o madre, quien tendrá que cambiar de domicilio.

En el caso de que se establezca que la vivienda familiar en la que vivíais antes de la separación sea el domicilio del menor, seréis vosotros, como padres, quienes os alternareis en ella.

El periodo de estancia en dicho hogar, dependerá del periodo legal a ejercer en función de la custodia compartida.

Por el contrario, en el caso de que sea tu hijo, quien tenga que alternarse, contará con dos domicilios, uno por cada uno de sus padres.

Si así fuese, tu pequeño vivirá bajo tu techo, por periodos alternos de semanas, meses, semestres o incluso años, dependiendo de a quien le toque la custodia en cada momento.

Es importante que en este caso, consigas que tu pequeño considere ambas casas como propias, que sienta confianza y refugio en cada una de ellas.

En pocas palabras, si un juez determina que en tu caso lo más adecuado para el bienestar de tu pequeño es la custodia compartida, deberás ejercer de la misma forma que lo hacías antes de la separación o el divorcio.

Independientemente, del tipo de custodia compartida que sea.

Recuerda, que sigues siendo el padre o la madre, y debes cumplir con tus obligaciones y seguir dándole amor a tu pequeño.

Te lo agradecerá más que nunca, ya que esta situación también es complicada para él.

¿Qué valora un juez a la hora de otorgar la custodia compartida?

Una vez aclarado qué es la custodia compartida, ahora debes conocer qué medidas valora el juez a la hora de establecer los distintos tipos de custodia compartida que existen.

Los factores que tendrá en cuenta son:

 

  • La buena o mala relación con tu ex pareja. El respeto mutuo en las relaciones personales entre padres es algo que valorará el juez para comprobar que la comunicación y el trato cordial entre ambos se da. Lo que facilita, la custodia compartida.
  • La edad y el número de hijos que tengas. Generalmente, se trata de no separar a los hermanos.
  • El deseo de los menores o sus preferencias. La opinión de tu niño juega un papel importante en este punto, ya que son ellos los principales afectados de esta nueva situación.
  • La disponibilidad que tengas, tanto horaria como geográfica. Es decir, se comprueba si tu horario de trabajo y demás obligaciones, son compatibles o no con el cuidado y los derechos del menor.
  • El cumplimiento de tus obligaciones como padre o madre, en relación con tu pequeño.
  • El resultado del informe psicosocial. Este informe, es vinculante respecto al tipo de custodia y de las visitas que se establezcan.

Conflictos entre los padres

Debes saber que la custodia compartida, requiere de un rodaje por todos los implicados y un encaje de la situación por parte de todos.

Requiere un cierto nivel de comunicación y si la relación con tu ex-pareja es tensa, puede que el trato cordial entre ambos igualmente lo debáis acordar.

Es decir, debéis tratar de transmitir a vuestro hijo una imagen de sosiego y procurar que no se convierta en una situación traumática para él.

Teniendo presente en todo momento, el bienestar de vuestro hijo, quien se verá más perjudicado por esta situación.

Con el tiempo, os iréis relajando y si observas que tu niño se siente bien con la custodia compartida, la relación entre ambos mejorará.

No se puede generalizar. Pero es cierto que, en ocasiones, la custodia compartida impuesta por el juez se convierte en una pesadilla.

Desde InfoFamily estamos trabajando para ayudarte a gestionar la custodia compartida y hacer que desaparezcan los conflictos.

Tendrás la oportunidad de compartir la información de tu hijo con las personas que gestionan y  te ayudan en el cuidado de tu hijo,  sin la necesidad de hablar con ellos directamente.

Todo lo relacionado con sus necesidades, cuidados y actividades que deba desarrollar, se pueden recoger en nuestra plataforma, desde la cual, ambos progenitores podrán aportar información y compartirla en tiempo real.

Mediante nuestras alarmas, tendrás un aviso personalizado de todas las tareas agendadas.

Así mismo, los eventos podrán ser asignados con anterioridad a las personas que creáis convenientes.

De manera que, más personas de vuestro entorno o contratadas en vuestro hogar, os puedan ayudar de una manera fácil.

La tranquilidad de que aun no estando al lado de tu hijo, está recibiendo los cuidados necesarios y acudiendo a las actividades programadas, citas médicas o tomando la medicación que necesite, ya es posible.

Sin duda, una buena herramienta para conciliar la vida laboral y familiar con éxito.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

 

¿Qué esperan las familias al elegir una guardería?

La elección de la guardería para nuestro hijo, es una decisión compleja, ya que supone buscar la mejor opción para el cuidado de nuestro pequeño.

En muchas ocasiones, la única salida para intentar conciliar vida laboral y familiar.

Por este motivo, es preciso conocer las prioridades de los padres a la hora de elegir una guardería, y que servicios o características demandan de los profesionales.

InfoFamily quiere ofrecerte una información de valor, que ayude a las familias a rebajar sus miedos o preocupaciones en la elección del centro, donde cuidaran de su peque.

Asimismo, ayudar a los profesionales a saber que aspectos deben cuidar para ser los elegidos.

Garantía de cuidado y seguridad – Las tres “C”

Como normal general vamos a buscar un centro que cumpla las tres “C”.

Cuidado – Calidad – Confianza

Algunos buscan también….   Bueno, Bonito, y mi variante preferida al Barato  «Beneficioso para las familias».

En este caso, el “Barato, debería ser secundario, ya que la elección del centro y sus servicios, serán los que marquen la cuota mensual a abonar.

De igual manera, los profesionales del cuidado de niños (guarderías, jardines de infancia, escuelas infantiles…) deben cumplir una normativa en cuanto a las condiciones del local, servicios, sistemas de seguridad.

En definitiva, todo lo relacionado con tener personal cualificado para sus labores y en función de las edades de los niños a los que prestan sus servicios.

Para ello, como norma general, debemos asegurarnos que el centro está homologado y dentro de los listados oficiales del departamento de Educación.

Se recomienda que las instalaciones sean atractivas, coloridas, limpias y ordenadas.

De igual manera, el centro, debe contar de forma ideal con un espacio exterior de esparcimiento o juegos.

Proyecto educativo y personal profesional

Es importante optar por un centro que pueda recoger distintas etapas desde los 0 a los 6 años en el cuidado de nuestro hijo.

Por ello, existen diferencias entre una guardería, escuela infantil o un jardín de infancia, y sus distintas propuestas de proyecto educativo y personal cualificado con el que deben contar.

En una primera etapa, la función será más de cuidado personal.

Conforme el niño crezca, cobrará sentido un proyecto educativo que le vaya preparando para su incorporación al sistema reglado de educación a partir de los 6 años.

La calidad educativa es fundamental para un niño, pero igualmente e incluso más, un cuidado cercano y afectivo. Sobre todo, en sus primeros años.

Como profesional, deberías hacer que el proyecto educativo de tu centro vaya acorde a las necesidades de cada pequeño, y que igualmente, las familias estén involucradas.

Desde InfoFamily, defendemos que esta labor debe ser conjunta.

Potenciando con ello, las capacidades motoras, físicas, cognitivas, sociales y afectivas del niño.

De acuerdo a su edad, y la relación con todos aquellos que forman parte de su cuidado ya sean profesionales, familiares o los propios padres.

Por ello, favorece contar con materiales, juguetes y contenidos que así mismo puedan ser facilitados a las familias para utilizarlos en su hogar.

Fomentando así, hacer una labor conjunta en el desarrollo del niño.

Servicios para el niño y los padres

La necesidad de conciliar vida laboral y familiar, e igualmente la facilidad para que otros familiares puedan recoger al niño en un horario flexible, marca la diferencia entre centros de distinta índole (Públicos / Privados / Concertados).

Sin olvidar, que resulta imprescindible adecuarse al calendario festivo de los padres y a sus necesidades.

La situación del centro y el horario del mismo, es clave en la decisión en muchos casos.

En cuanto a los profesionales, les da un motivo más, para diferenciarse de su competencia.

Igualmente, facilita la opción de plantear servicios paralelos con los que monetizar sus negocios.

Como por ejemplo, la recogida temprana (servicio madrugador), actividades paralelas de ocio tras la jornada en la guardería (manualidades, música, idiomas…) o incluso servicios de canguro nocturno o en fines de semana.

Alimentación sana y equilibrada

La alimentación del niño, es especial.

En algunos casos, en función de la edad, su alimentación está ligada a la lactancia, el descubrimiento de nuevos alimentos, distintas texturas (papillas, purés…) y todo lo relacionado con las posibles alergias o intolerancias que puedan detectarse respecto a ciertos alimentos.

Un factor clave a considerar a la hora de ver que servicios se prestan desde el centro.

niño bebiendo agua

Por consiguiente, se tendrá en cuenta si el centro cuenta con comedor, si se permite llevar la alimentación desde casa o si se proporciona una serie de menús concertados que pueden ser elaborados o no por el propio centro.

Adecuándose en cada caso,  a alguna necesidad especial del niño.

En muchas ocasiones, nos sorprenderá que los pequeños coman mejor y más variado en la guarde que en casa, y además, de forma equilibrada y sana.

¿Por qué será?

Cheques guardería

Si trabajas en una empresa que proporciona el cheque Guardería a sus empleados, tienes suerte, ya que podrás contar con una ayuda exenta de IRPF.

Sin duda, un importante ahorro al pagar la guardería, siempre y cuando tu hijo este en el entorno de 0 a 3 años.

Pagas directamente en la guardería con el cheque, pudiendo completar el pago con efectivo o con cualquier otro medio aceptado en el centro.

Para las guarderías, así mismo, supone un reclamo de posibles usuarios al ofrecer esta alternativa.

La comunicación con las familias

La información que se genera respecto del cuidado de tu hijo, los datos que tú decides compartir y la comunicación directa con el centro, es fundamental para crear un vínculo de seguridad y confianza por parte de las familias y los centros.

Desde InfoFamily, estamos trabajando para proporcionar una solución a Familias y Profesionales, para que de forma segura, puedan compartir esta información en un solo lugar.

Tendrán una herramienta privada de comunicación interna con la que consultar la información generada a través de una agenda digital, desde su propio dispositivo móvil.

Favoreciendo a su vez,  hacer más fácil el cuidado compartido de los peques y su seguimiento por parte de todos los involucrados en su educación y cuidado personal.

Para los profesionales, decir que los padres y madres interesados en vuestro centro, querrán conocer a la persona que cuidará de su hijo.

Ofréceles un recorrido por el centro, preséntales al personal del mismo e invítales a visitarlo en funcionamiento, para ver cómo sería la realidad de su hijo en la guardería de primera mano.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

Una diferenciación clara, frente a tu competencia.

Las 5 enfermedades más comunes en niños

Para prevenir ciertas infecciones víricas es recomendable que vacunes a tu pequeño, para reforzar sus defensas.  Debes consultar a tu médico para saber cuáles son las vacunas que debe recibir tu hijo.

Por ello, en InfoFamily te informamos sobre las 5 enfermedades más comunes que debes tener en cuenta para cuidar de la mejor manera la salud de tu niño.

Varicela

Si tu niño tiene fiebre y le han aparecido erupciones en la piel, puede ser que tenga varicela. Se transmite con gran facilidad y, por lo tanto, es muy contagiosa.

Los síntomas más comunes de la varicela son:

  • Brote con vesículas o ampollas en toda la piel de tu pequeño (cuero cabelludo, genitales y heridas en la boca).
  • Fiebre alta
  • Náuseas y vómitos
  • Pérdida de apetito

Entre tu niño y sus compañeros del cole y los miembros de tu familia, la probabilidad de contagio es superior al 90%.

En caso de ser contagiado, notaras estos síntomas entre 9 y 21 días, después de la transmisión.

Si finalmente tu pequeño tiene varicela, debes tener mucho cuidado con el contacto directo. Esta enfermedad que se reproduce por la tos o el estornudo y a través de pañuelos usados o heridas en la piel.

Gripe

Es una enfermedad muy común, que afecta en su mayoría a los niños. Ataca sus vías respiratorias y es similar a un resfriado.

Para detectarlo con más facilidad, puedes comprobar si tu pequeño tiene fiebre, ya que es un signo característico.

Es muy contagiosa y se trasmite de unos a otros a través de las gotas de saliva que expulsamos con la tos y los estornudos.

Por lo tanto, deberás tener cuidado para no contagiarte de este virus.

Bronquitis

Se trata de una inflamación de los bronquios de tu pequeño, normalmente acompañada de tos.

En la mayoría de los casos, se debe a un catarro o a una gripe mal cuidados.

Si la duración de la bronquitis es corta, se trata de bronquitis aguda. De lo contrario, estaríamos hablando de una bronquitis crónica.

La bronquitis aguda generalmente, va ligada a una infección respiratoria de tu pequeño.

Su nariz, los senos paranasales y su garganta se verán afectados. Más adelante, la infección se propagará hacia sus pulmones.

En este punto comentarte que tu hijo tiene más posibilidades de padecer esta enfermedad, si uno de vosotros (padre o madre) fumáis, padecéis alguna enfermedad cardiaca o pulmonar.

Si por el contrario, tu hijo padece una bronquitis crónica, será de larga duración. Se caracteriza principalmente, por tos que con mucosidad excesiva.

Para poder diagnosticar a tu pequeño, se requiere que haya tenido tos con mucosidad durante casi todos los días, durante 3 meses.

Gastroenteritis

Cuando tu niño se ve afectado por la inflamación de la mucosa de su estómago, estaríamos hablando de gastritis. Una enteritis en cambio, se define por la inflamación del intestino.

Por lo tanto, si tu pequeño ambos órganos de tu pequeño se ven afectados, padece gastroenteritis.

Los primeros síntomas para que puedas detectar con mayor facilidad unas gastroenteritis son:

  • Pérdida de apetito
  • Náuseas
  • Diarrea

Más adelante, tu niño empezara a vomitar con más frecuencia, tendrá dolores en el intestino, fiebre y se sentirá realmente débil.

La gastroenteritis se produce por las bebidas, los alimentos contaminados y la alergia a ciertos alimentos.

Los efectos secundarios de algunos antibióticos también pueden ser las causas de la gastroenteritis.

Paperas

La papera en los niños y bebés es una infección de poca duración. Si notas que las glándulas salivales de tu pequeño están inflamadas podría tener paperas.

Además, si no le prestas la atención que requiere puede verse afectados también otros órganos.

Si tu niño está en edad escolar debes prestar más atención a esta infección, especialmente en primavera. Generalmente, el contagio se da 1 a 2 día previos a la aparición de la papera.

Los síntomas más comunes son:

  • Fiebre no muy alta
  • Hinchazón y dolor de la glándula parótida
  • Vómitos
  • Dolor abdominal
  • Encefalitis

Desde el inicio de los síntomas, en recomendable que tu niño este aislado durante 9 días para evitar el contagio.

Recuerda que si tienes cualquier duda, debéis consultar con vuestro médico cuanto antes, a fin de controlar y atajar estas enfermedades y en la medida de lo posible evitar su contagio.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

 

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