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Familia, donde la vida comienza

Seguramente, al ver la inmensidad del planeta y de los miles de habitantes que viven en él, en alguna ocasión te habrás sentido como una hormiguita.

Es normal, a mí también me pasa. Y es que en el mundo, vivimos nada más y nada menos que 7,6 mil millones de personas.

En nuestro país la población alcanzo el 2017 la cifra de 46.549.045 personas, lo que supone un incremento respecto al año anterior.  Siendo la proporción de mujeres superior a la de los hombres en España.

Si lo comparamos con otros países España puede considerarse un país relevante respecto al número de habitantes.  Ya que esta entre los principales puestos de la tabla de población mundial de datos macro.

Para conocer más sobre la demografía, tipos de familia, y otros datos muy interesantes continúa leyendo este artículo.

¿Cómo son realmente las familias en España?

La población en España de acuerdo a la edad de los habitantes se divide de la siguiente manera:

De esta pirámide, extraemos datos curiosos como por ejemplo que las personas mayores de 65 años representan el 18,7% de la población o que los extranjeros representan un 9,5%.

Teniendo en cuenta su trayectoria podríamos decir que los habitantes en ambos aspectos van en aumento. Por lo tanto, se prevé que la población aumente en los próximos años.

Respecto a los nacimientos que se dan en España una cifra que me ha llamado mucho la atención es que el 44,5% de los bebés que nacen se dan fuera del matrimonio. Igualmente, y relacionado con la maternidad la edad media se sitúa en 31,9 años y el promedio de hijos ronda los 1,33.

En los casos de divorcio que generalmente se dan en personas de entre 40 y 44 años, en el 69,9% de los casos la madre suele ser quien se queda con la custodia de los hijos.

Aunque hay un crecimiento en el porcentaje de custodia a favor de los padres. Si intentamos aunar todos estos datos en un único termino, seguramente diría que estamos hablando de la familia y sus diferentes variantes. Y ahora te preguntaras, ¿Qué es la familia? ¿No crees que es un concepto muy amplio? Nosotros sí.

Si buscamos esta terminología en un diccionario, la familia se define como un grupo de personas formado por una pareja que convive y tiene un proyecto de vida en común, junto con sus hijos, cuando los tienen.

Igualmente, se hace referencia a la familia cuando hablamos del conjunto de ascendientes, descendientes y demás personas relacionadas entre sí por parentesco de sangre o legal.

Desde nuestro punto de vista, una familia no se mide por el número de miembros que la forman, pero si por la unión que hay entre ellos. Da igual si una familia la forman 1, 2, 3 o 10 personas. Igualmente, si compartes tu hogar con una mascota.

Tipos de hogar más frecuentes en España

En los últimos 20 o 30 años, hemos presenciado una evolución extraordinaria del concepto de familia en nuestro país. Para que entiendas mejor de que hablamos a continuación te mostramos las diferentes tipologías de familias que encontramos en los hogares españoles:

Tipos de Hogar más frecuentes

  • Pareja con hijos   6.228.800
  • Pareja sin hijos   3.861.900
  • Persona sola menor de 65 años   2.705.100
  • Madre o Padre solos con hijos   1.964.900
  • Persona mayor de 64 años   1.933.300

De acuerdo a estos datos extraídos del INE podemos apreciar que los tipos de hogar más frecuente en España están formados por parejas con hijos. Igualmente, hay un porcentaje alto de personas mayores viviendo solas.

Asimismo, el promedio de personas por hogar se sitúa en 2,5 personas. La mayoría, el 77,5% para ser exactos, prefiere vivir en una vivienda de propiedad frente al alquiler u otro tipo de viviendas.

Desde InfoFamily te ofrecemos otras entradas que puedan interesarte en nuestro blog.

Feliz Día de la Madre, porque madre solo hay una

No hay nada más sincero y real que el amor incondicional de una madre.

El día de la madre, es desde el 1 de Enero al 31 de Diciembre, no esperes a ninguna fecha en especial para decirle que la quieres.

Te cuida, se preocupa por ti, vela por tu salud y te atiende en todo lo necesario, algo que puede agotar incluso a la madre más terremoto.

Si eres madre, es posible que hayas vivido momentos de mucho estrés y mucha tensión.

Algo que acaba cansándote y no te deja disfrutar de tu maternidad como te gustaría.

Por ello, desde InfoFamily creemos que es importante celebrar este día por todo lo alto y centrar todos nuestros esfuerzos en una de las figuras más importantes de la vida de todos, la madre.

Recuerda todo lo que haces por los tuyos

Ten presente que siendo madre, asumes muchas responsabilidades, pero igualmente disfrutas de momentos de felicidad, que no podrás obtener de otra manera.

Además de cuidar a tus hijos, es posible que también tengas responsabilidades en casa, con el colegio, con otros padres, médicos, trabajo, etc.

Y, todos estos trabajos y preocupaciones, aumentan notablemente con cualquier imprevisto.

Es muy posible que, además, debas llevar todo el peso de la responsabilidad de ser madre, independientemente de contar con una pareja o no.

También es muy posible que seas una persona multitarea, ya que, trabajes o no fuera de casa, siempre estarás ocupada y con mil cosas que hacer.

Por ello, como madre podrás haber vivido experiencias de mucho estrés, tensión y, en ocasiones, puedes no dar abasto.

Por este motivo, es conveniente que recuerdes todo lo que haces por los demás, con el fin de no sentirte culpable si en algún momento no llegas a todo.

Pero no todo es negativo. Ser madre te cambia, tanto por dentro como por fuera:

¿Te notas agotada? 

Quiza no tanto como pensabas, ya que estar a cargo de un niño te obliga a ser más resolutiva, ágil y eficaz.

Además necesitarás tomar decisiones casi instantáneas y anteponer sus necesidades a las tuyas.

El estrés y la ansiedad que generan la crianza se reducen ligeramente gracias a la oxitócica que tu cuerpo genera y que te hace sentirte más feliz y realizada.

La sensibilidad también se desarrolla ya que es necesaria para toda madre.

Si has tenido hijos notarás que tu nivel de empatía se intensifica, lo que te hará cuidar de tu niño de forma más profunda y tu deseo por entender y proteger a tu hijo aumentará.

Recuerda que una madre feliz da como resultado unos hijos felices.

Hoy es tu día, piensa en ti y déjate cuidar

Este Día de la Madre es el momento ideal para darte un capricho, pensar en ti y hacer lo que más te gusta.

Mímate, busca hacer algo que te agrade y saca tiempo para ti, porque te lo mereces.

¿Te apetece algún plan o hacer algo diferente? No te cortes y apunta estas ideas que te traemos para que tengas un día especial, relajado y lleno de atenciones hacia ti.

Salones de belleza

¿Te gusta cuidar de tus manos o tu piel y lograr que se vean bonitos? Basta de usar la excusa de la falta de tiempo y dedica un día a hacer lo que más te relaja.

Busca a alguien que pueda ayudarte con tu hijo o hija y reserva un día para ti misma, ya sea haciéndote la manicura, la pedicura o recibiendo un masaje relajante.

Deporte

Si eres de esas madres que aman el deporte pero que no tienen tiempo para realizarlo, tomate este día libre y haz lo que más te gusta.

Si quieres puedes hacer ejercicio acompañada de tu hijo, pero no te cortes en apuntarte a alguna actividad que te llame la atención y en buscar ayuda para que el niño esté bien atendido.

Recupera tus sueños

Puede que este día lo dediques a pensar en todos tus proyectos que has podido dejar aparcados.

No te olvides de tus sueños y retómalos en cuanto puedas, poco a poco y sin agobios.

Dale tiempo a tus hobbies

Cocinar, bailar, leer, escuchar música, tocar un instrumento… Cualquier afición es válida, tanto para que la lleves a cabo en solitario como con tus hijos.

Eso sí, si decides realizar tu actividad preferida con tu niño, no debes olvidarte de tomar siempre un ratito para ti misma y relajarte sin presiones ni exigencias.

Amigos

Nunca te olvides de ellos. Son tu gran apoyo para desahogarte, liberarte un poco de tu carga, divertirte y sentir que tienes una vida a parte de tu familia.

Queda con ellos o ellas también este Día de la Madre y disfruta en grupo, te lo mereces.

Aprende más de la tarea de ser madre con InfoFamily.

La educación de tu hijo, el que aprenda a hablar y andar correctamente y su correcta alimentación son grandes preocupaciones de toda madre, al principio, luego vendrán más cosas….

Sigue nuestro blog para mantenerte informada de tu cuidado y del de los tuyos.

Dientes de leche, desde que salen hasta que se caen

La salida de los dientes de leche es un tema que siempre preocupa tanto a padres como a madres.

La llegada de estos primeros incisivos no tiene por qué dar problemas, pero lo mejor es conocer todos los secretos de esta etapa para estar preparado.

Desde InfoFamily te traemos las claves para llevar esta nueva etapa lo mejor posible.

¿Cuándo salen los dientes de leche?

El ritmo de salida de los dientes de leche es genético.

Es decir, tu hijo puede nacer ya con algún diente.

Por norma general, los dientes saldrán entre los 6 primeros meses y el año de edad.

Cada niño es un mundo pero generalmente, los primeros estarán situados en la parte delantera superior e inferior de la boca.

Los dos centrales de abajo despuntarán primero y, a continuación, cuatro incisivos superiores.

Más adelante saldrán dos dientes laterales de abajo.

Tras ellos aparecerán cuatro muelas, los colmillos y, finalmente, otras cuatro muelas.

Tu pequeño acabará teniendo una dentadura de 20 piezas primarias sobre los 3 años de edad.

Estos son muy importantes ya que ayudan a tu hijo a masticar y hablar, además guardan espacio en la mandíbula para los dientes definitivos.

Por ello es recomendable que cuides muy bien la salud bucal de tu pequeño y que le enseñes a hacerlo para evitar futuros problemas.

Ya que si cae un diente primario antes de tiempo puede provocar que los definitivos se desplacen y salgan torcidos.

Por lo tanto, no dudes en consultar a tu dentista la mejor manera de mantener la boca de tu hijo sana.

¿Qué problemas trae la salida de los dientes de leche?

En muchas ocasiones, la salida de los dientes no resulta traumática ni estresante para los niños.

A pesar de ello, es posible que tu hijo pueda sentir molestias y angustiarse durante la aparición de los dientes de leche.

Estos son los problemas más comunes que pueden ocasionar a tu hijo estos primeros incisivos:

  • Irritación de encías: Muchos bebés pueden tener las encías muy sensibles durante la salida de sus primeros dientes.

Para evitarle todas las molestias posibles, masajea las encías de tu bebé con el dedo limpio, un paño húmedo o una cucharilla fría.

También puedes proporcionarle un mordedor para que se sienta menos dolorido.

  • Molestias incontrolables: Muchos bebés sufren cuando sus primeros dientes nacen.

Éstos rompen la encía poco a poco y provocan angustia al pequeño.

Puede que tu bebé no pare de morder todo lo que toque y llore a menudo, por lo que el chupete será el mayor aliado de tu hijo.

  • Dolor y fiebre: Es necesario explorar al pequeño antes de concluir que la fiebre viene únicamente a causa de la salida de los dientes.

Debes acudir a tu médico si notas que tu pequeño llora mucho y tiene bastante fiebre.

  • Diarrea: Aunque pueda sorprenderte, la salida de los dientes de leche puede ocasionar descomposiciones en algunos bebés.

Esto se debe a que, al sentir tantas molestias, tu bebé se meterá cualquier cosa en la boca con el fin de morderlo y aliviarse.

Al hacer esto, tu pequeño puede ingerir gérmenes que le alteren la flora intestinal y provocarle pequeñas y controladas diarreas que no suelen ir a más.

  • Dientes unidos o torcidos: En ocasiones puedes notar que a tu hijo le salen los primeros dientes torcidos, unidos o, incluso, puedes notar la falta de alguno.

No te preocupes, este tipo de problemas se resuelven con la salida de los dientes definitivos y no suele requerir tratamiento.

Cómo cuidar los dientes de leche de tu hijo

El cuidado bucal debe comenzar desde los primeros días de vida para que tu bebé pueda tener sus primeros dientes de leche sanos y sin problemas.

Comienza limpiando las encías de tu bebé con una gasa húmeda unos días después de nacer.

Así evitarás que, nada más aparezca el primer diente, se pueda crear una caries.

Si tu hijo tiene menos de 3 años es recomendable limpiar sus dientes con suavidad en cuanto éstos aparezcan.

La pasta de dientes debe ser mínima, del tamaño de un grano de arroz, durante esta etapa de su vida.

El cepillado debe ser diario, a la mañana y a la noche, y debes enseñar poco a poco a tu pequeño a mantener su salud bucal correctamente.

No te preocupes mucho, mientras no exista azúcar en la alimentación de tu bebé la producción de caries en la dentadura de leche es muy rara.

Por ello, evita que tu hijo comience a tomar azúcar antes de tiempo.

Si tu pequeño se pasa el tiempo con el biberón lleno de zumos artificiales puede propiciar la creación de caries en los 4 primeros dientes centrales.

Por lo tanto, huye de las bebidas endulzadas.

El orden en el que se caen los dientes de leche

El proceso de dentición en la infancia no abarca únicamente a la salida de los dientes de leche, sino también a la caída de éstos.

Por lo tanto, es conveniente que conozcas cuándo se suelen caer los primeros dientes y comienzan a brotar los definitivos.

Estos últimos son los que de verdad se deben cuidar y mantener, ya que serán para toda la vida.

Por normal general, los dientes definitivos comienzan a empujar a los de leche sobre los cinco años de edad.

 Primero caen los incisivos centrales, entre los 6 y 8 años y, más adelante, tu hijo reemplazará los colmillos y los molares.

Generalmente, entre los 9 y los 12 años.

Esta primera fase de la dentición permanente se estanca hasta los 17 o 21 años aproximadamente, donde comenzarán, o no, a salir las muelas del juicio. 

Este proceso varía según el niño y normalmente finaliza cuando tu hijo tenga entre 28 y 32 piezas dentales en la boca.

Para lograr que tu pequeño mantenga una dentadura sana y libre de caries siguenos en Infofamily, donde te daremos las claves para cuidar de tu salud bucal y la de los tuyos.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

¡Te esperamos!

La alimentación de tu hijo: claves para un buen desarrollo

Es bien conocida la importancia que tiene la alimentación en tu salud y la de los tuyos.

Para que tu pequeño tenga un completo y sano desarrollo es imprescindible una alimentación sana y equilibrada.

Para ello, necesitas conocer qué debe comer tu hijo y a qué edad ya que una correcta alimentación durante sus primeros años será clave para su crecimiento.

Comer bien, variado y saludable le traerá innumerables beneficios que se manifestarán en su futuro.

Aquí te dejamos las claves para lograr una buena alimentación de acuerdo con su edad y sus necesidades.

La alimentación de tu bebé menor de un año

Una alimentación sana y equilibrada es indispensable para un correcto desarrollo físico, mental y social.

Por ello, debes saber qué tipos de alimentos es necesario incluir en la dieta de tu bebé a lo largo de todo su primer año:

Leche materna: Es importante que tu hijo, durante sus primeros seis meses, reciba leche materna de forma continua.

La lactancia materna proporciona una alimentación ideal a tu pequeño, además de inmunidad y protección ante enfermedades infecciosas y previene de futuras alergias e intolerancias.

Empieza a darle el pecho a tu hijo lo antes posible, al poco de nacer, ya que así logrará recibir todos los beneficios de la lactancia.

Aunque, si no puedes dar a tu hijo el pecho, optar por la lactancia artificial le aportará beneficios similares.

Si puedes dar el pecho, pero tu situación actual hace difícil el poder estar con tu hijo en todo momento, puedes explorar la posibilidad que te puede aportar el uso del sacaleches y mantener la lactancia con leche materna.

Es una buena opción cuando tienes igualmente que compatibilizar tu tarea de madre con la laboral, ya que en este caso, pueden ser otras personas las que se encargen de forma compartida de esta labor.

Leche de continuación: Existen en el mercado infinidad de opciones para dar a tu hijo a partir de sus seis meses de edad.

La leche materna debe seguir suministrándose, en el caso de poder darle el pecho, hasta  cumplir su primer año.

Pero es conveniente incluir la leche de continuación para cubrir las necesidades nutricionales de tu bebé.

Alimentos sólidos: Incluye alimentos sólidos poco a poco y separados en el tiempo.

Primero puedes incluir cereales y papillas de frutas sobre los 4-6 primeros meses.

Procura no incluir el huevo entero o la leche de vaca en la dieta de tu bebé hasta que éste cumpla al menos el año de vida.

Las legumbres tampoco están indicadas para los niños menores de 12 meses.

Estas indicaciones son genéricas, siempre debes seguir las pautas que marque tu pediatra en este primer año, porque igualmente la introducción progresiva de alimentos, podrá ayudarte a detectar posibles problemas de alergias e intolerancias alimentarias.

Los mejores alimentos para tu hijo de 1 a 3 años

Cuando tu pequeño haya soplado su primera vela y hasta que cumpla los tres años, su alimentación irá evolucionando e igualmente le acompañaran nuevos compañeros, como sus dientes de leche.

Recuerda que, durante esta época, puedes incluir casi todos los tipos de alimentos en la dieta de tu hijo.

Esto puede ocasionar los primeros lloros si no le agrada algo.

El niño debe aprender a comer bien, por lo que tu autoridad es clave a la hora de lograr que tu hijo coma de todo y de forma equilibrada.

Adapta también su alimentación a su edad y tamaño; por lo que, si no tiene hambre, no le obligues a comer.

Si sigues estos consejos, lograrás que tu pequeño aprenda a comer y tenga una dieta sana y equilibrada:

No te alarmes: Puede que, tras cumplir el año de vida, tu hijo muestre una mayor falta de apetito.

Esto se debe a que, al tener un menor ritmo de crecimiento, la obligación de ingerir calorías se reduce.

Por ello, procura no estresarte si tu pequeño come menos y dale el alimento que requiera.

Que no le falten nutrientes: A pesar de que su ritmo de crecimiento se haya ralentizado, no se ha detenido.

Por lo tanto, debes recordar que tu pequeño está en constante desarrollo y necesita más nutrientes que un adulto en proporción a su peso.

Practica buenos hábitos alimenticios: A esta edad tu hijo esta aprendiendo a comer.

Por ello, no dudes en introducir alimentos con texturas sólidas y variadas a partir del año de vida de tu pequeño para que se acostumbre a las diferencias de sabor y olor.

Las papillas, los purés y los alimentos troceados serán tus mayores aliados a la hora de aportar diversidad a la dieta de tu pequeño.

Tu objetivo debe estar orientado a lograr que antes de los dos años de vida tu hijo aprenda a masticar y saborear, siempre vigilando la evolución de la dentadura primaria.

Introduce alimentos nuevos poco a poco: Si lo haces en cada comida y al principio de la misma, lograrás mejores resultados ya que tu pequeño tendrá más hambre y menos reparos en probar cosas nuevas.

Dulces, los menos posibles: Además de evitar las caries en su primera dentadura, eludirás la dependencia que las golosinas y el azúcar crean en los niños.

Los zumos también se deberían descartar casi por completo.

Enséñale a usar los cubiertos: Mediante imitación, tu bebé querrá hacer lo mismo que tú y esto se repetirá a la hora de la comida.

Enseña a tu pequeño a usar bien los cubiertos, además de a masticar, y dale de probar los alimentos que quiera de tu plato para fomentar su curiosidad.

Evita sus caprichos: En torno a los 18 meses, el bebé puede empezar a mostrar comportamientos caprichosos, por lo que debes tener mano firme a la hora de la comida.

A partir del tercer año, la alimentación de tu hijo será como la tuya

Con más de tres años es posible que tu hijo ya coma solo y conozcas sus preferencias a la hora de llevarse algo a la boca.

Debes tener en cuenta, no obstante, que entre los 3 y los 6 años de edad, tu hijo requerirá un aporte de nutrientes alto y variado.

Sus necesidades energéticas durante este periodo aumentarán por estar inmerso en plena etapa de crecimiento y debido también a su gran gasto de energía.

Las proteínas durante estos años deben ser de alta calidad y abundantes; por lo que no dudes en incluir pescado y carnes magras en su dieta.

No olvides tampoco inculcar a tu pequeño la rutina de tomar un desayuno completo que incluya fruta, algún lácteo e hidratos de carbono.

A medida que tu niño crezca, la posibilidad de incrementar el menú aumenta.

Lo único que debes evitar es incluir el pan integral en la dieta de tu hijo a muy temprana edad.

La fibra es necesaria, pero la obtendrá gracias a las verduras y fruta, más que del grano integral, que podrás incluir en su dieta a partir de los cinco o seis años de edad.

Eso sí, sigue con la rutina de dieta variada y equilibrada y no dudes en consultar a un especialista sobre qué menú es el más adecuado para tu hijo.

No te olvides de motivar a tu pequeño para que coma de todo, sin estresarte ni agobiarte. Recuerda, la paciencia será la clave.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

La educación empieza en casa, se un súper papá

¿Quién dijo que las madres son las únicas que se estresan cuando tienen hijos?

InfoFamily quiere reseñar el cariño, el trabajo y los mimos que nuestros padres siempre nos brindan.

Como padre sabrás que el cariño incondicional y el amor que das a tu hijo es clave para su crecimiento personal.

Recuerda que tu implicación en la educación de tu pequeño y tu tiempo son necesarias para su desarrollo personal y físico.

Por ello, y a pesar de todas tus buenas intenciones y tus esfuerzos, es posible que muchas veces, te notes cansado y la situación te desborde, por los muchos quehaceres diarios que tienes.

Por este motivo, y para evitarte más quebraderos de cabeza, te traemos unos consejos para pasar más tiempo en familia y, al mismo tiempo, educar mejor a tu hijo, reservando también un tiempo para ti.

Actividades educativas con tu familia

Antes que nada es importante que sepas que la paternidad es un cambio completo de vida y te alterará la mentalidad, la rutina, las prioridades, la economía y hasta tu gestión del tiempo.

Por ello, coordinar tus horas libres con el trabajo, tu familia y tus tareas puede llegar a ser agotador.

Para ahorrarte tiempo y quebraderos de cabeza, te traemos una lista de actividades que puedes hacer con tu familia y, al mismo tiempo, fomentar la educación de tus niños.

  • Visita algún museo: Si tenéis un rato para estar todos juntos, puedes aprovechar el día y, si tus pequeños son algo mayores, visitar un museo.

Esto hará que tus hijos amplíen su visión del arte  y conozcan diferentes puntos de vista, además de interesarse por el arte y la historia.

  • Un paseo por el campo: Con el buen tiempo apetece ir al monte, y no hay nada mejor que salir a la naturaleza con tus hijos.

De esta manera, podrás enseñar a tus pequeños el respeto al ecosistema, las diferentes formas de vida que hay,  y  además, podrán hacer ejercicio y divertirse.

  • Ir al cine: Si no tienes disponible todo el día para dedicar a tus pequeños, o el tiempo no os permite hacer alguna actividad al aire libre, siempre queda el cine.

Lleva a tu pequeño a las salas de proyecciones y procura que vea una película educativa o interesante, tanto para él como para ti.

  • Cocinar, pintar, bailar, etc.: Existen infinidad de planes que pueden hacerse en casa durante un día lluvioso.

Enseña a tu hijo cosas que sepas hacer como:  bricolaje, cocinar, bailar, dibujar, manualidades, relajación…… y así, además de aprender juntos cosas nuevas, podrás conocer en profundidad a tu pequeño y saber sus gustos y preferencias.

  • Experiencia en una granja: ¿Te has criado en una granja o en un pueblo y quieres que tus hijos vivan esa experiencia? Existen miles de opciones para realizar este tipo de actividad.

De esta manera podrás lograr que tus hijos tengan contacto con la naturaleza, aprendan sobre animales y además, se diviertan con ello.

Actividades educativas con tu familia

Antes que nada es importante que sepas que la paternidad es un cambio completo de vida y te alterará la mentalidad, la rutina, las prioridades, la economía y hasta tu gestión del tiempo.

Por ello, coordinar tus horas libres con el trabajo, tu familia y tus tareas puede llegar a ser agotador.

Para ahorrarte tiempo y quebraderos de cabeza, te traemos una lista de actividades que puedes hacer con tu familia y, al mismo tiempo, fomentar la educación de tus niños.

  • Visita algún museo: Si tenéis un rato para estar todos juntos, puedes aprovechar el día y, si tus pequeños son algo mayores, visitar un museo.

Esto hará que tus hijos amplíen su visión del arte  y conozcan diferentes puntos de vista, además de interesarse por el arte y la historia.

  • Un paseo por el campo: Con el buen tiempo apetece ir al monte, y no hay nada mejor que salir a la naturaleza con tus hijos.

De esta manera, podrás enseñar a tus pequeños el respeto al ecosistema, las diferentes formas de vida que hay,  y  además, podrán hacer ejercicio y divertirse.

  • Ir al cine: Si no tienes disponible todo el día para dedicar a tus pequeños, o el tiempo no os permite hacer alguna actividad al aire libre, siempre queda el cine.

Lleva a tu pequeño a las salas de proyecciones y procura que vea una película educativa o interesante, tanto para él como para ti.

  • Cocinar, pintar, bailar, etc.: Existen infinidad de planes que pueden hacerse en casa durante un día lluvioso.

Enseña a tu hijo cosas que sepas hacer como:  bricolaje, cocinar, bailar, dibujar, manualidades, relajación…… y así, además de aprender juntos cosas nuevas, podrás conocer en profundidad a tu pequeño y saber sus gustos y preferencias.

  • Experiencia en una granja: ¿Te has criado en una granja o en un pueblo y quieres que tus hijos vivan esa experiencia? Existen miles de opciones para realizar este tipo de actividad.

De esta manera podrás lograr que tus hijos tengan contacto con la naturaleza, aprendan sobre animales y además, se diviertan con ello.

Consejos para educar mejor a tu hijo

Ser un ejemplo constante para tu pequeño, cuidarle y además atender y compartir tareas de la casa y rendir bien en el trabajo son labores que pueden llegar a agotarte.

Por ello es posible, que te sea difícil encontrar el tiempo suficiente para atender la educación de tu hijo, algo muy importante para su completo desarrollo.

Te damos las claves para que logres educar mejor a tu hijo y te quites un gran peso de encima.

Tu hijo debe hacer los deberes solo

Está bien que quieras participar y ayudar a tu pequeño con sus estudios, pero son cosa de él.

Esto quiere decir que es importante que te impliques en los deberes de tu hijo, pero debes dejar que los haga él.

Vela porque tu hijo tenga espacio y tranquilidad para realizar sus tareas y, si te pide ayuda, préstale tu consejo.

Controla si están todas las tareas finalizadas, pero no entres en su contenido, ya que su realización debe llevarla a cabo tu pequeño para aprender a tener autonomía y madurez.

Deja que tu hijo resuelva sus problemas

Si te pasas el día resolviendo los descuidos o las faltas de tu hijo, éste nunca madurará.

Cuantos más años tenga tu hijo, más organización y autonomía deben desarrollar para solventar sus problemas.

Si cuentan con ayuda constante nunca será capaz de sacar sus castañas del fuego ni aprenderá cuáles son sus responsabilidades.

No te agobies si tu hijo no es buen estudiante

Muchos padres se centran en pensar que los estudios y las buenas notas son el eje central de la vida.

Si focalizas todo en los estudios de tu hijo, éste pensará que su vida no te interesa y se sentirá poco escuchado y valorado.

Presta atención a su vida emocional y sentimental, y no solo en qué tareas tiene que hacer o cuál es su nota.

Tu hijo necesita saber que te preocupas por su bien estar.

Deja que tu hijo aprenda a su ritmo 

La sobreestimulación es algo que, lejos de ayudar en el desarrollo cognitivo de tu hijo, le puede provocar falta de concentración.

Además de agobiar a tu pequeño, puedes llegar a frustrar, tanto a ti como a él, si no ves una rápida mejoría.

No todos serán buenos en matemáticas ni en ciencia, por lo que no debes abusar de la sobreestimulación para que aprenda más rápido.

Recuerda, todos los niños son genios, pero cada uno en su ámbito.

Los premios pueden llegar a frustrar a tu hijo

Las notas, por ejemplo, no se deberían premiar.

Esto lo único que hace es desvirtuar el trabajo y el interés en la materia aprobada.

Debes aplaudir las ganas que el pequeño pone en ese campo, y así lograrás que no lo haga únicamente a cambio de un beneficio material.

Reconoce su vagancia y no la escondas

No, tu hijo no tienen ningún déficit de atención ni otro problema similar; únicamente es vago.

Si escondes el verdadero problema que está tras los fracasos escolares de tu hijo, evitarás que éste madure y achaque sus problemas a ellos, sin querer hacer nada por superarlos.

Los deberes deben asociarse a algo relajante

Si castigas a tu niño a hacer los deberes o le obligas a finalizar las tareas para ver la televisión, solo consigues que tu pequeño asocie este tiempo a algo negativo.

Este momento debe ser relajante y divertido para el niño, por lo que no debe asociarlos nunca a un castigo.

 

Problemas del sueño en personas mayores

A medida que los años se suman, las horas de sueño se reducen.

En principio, la hora promedio que todo adulto necesita para tener un descanso reparador se sitúa entre 7 y 9 horas.

Ese tiempo se reducen a 6 y 7 horas de sueño para las personas mayores y, a menudo, no consiguen conciliar un sueño reparador, por lo que se despiertan a menudo a lo largo de la noche.

A pesar de ello, los requerimientos de descanso varían entre una persona u otra.

Así, un deportista necesitará más de 7 horas de sueño para una completa reparación, al contrario que alguien sedentario, que puede necesitar menos.

Existen personas que con solo 5 o 6 horas de sueño ya se sienten descansados y rinden perfectamente.

Sigue leyendo para resolver tus dudas de porqué las personas mayores no logran conciliar un sueño reparador y los mejores consejos para paliar los problemas de sueño en la tercera edad.

¿Por qué las personas mayores duermen menos?

De las 16 horas que dormimos de media siendo bebés, a las 6 o 7 que logramos descansar en la madurez, hay casi 10 horas de diferencia.

A medida que pasan los años los problemas de sueño en la tercera edad se vuelven más frecuentes gracias a problemas en el ritmo circadiano.

El cerebro libera melatonina, la hormona encargada de inducir el sueño, reducir la tensión arterial y la temperatura corporal.

Esta hormona se regula gracias al estímulo que recibe la retina por la luz azul.

Con los años el cristalino, que se encuentra delante de la retina, se amarillea y evita que la luz azul alcance la retina del ojo, lo que se traduce en problemas del sueño.

Esta decoloración del cristalino ocurre con los años y es inevitable. Por lo que es común que las personas mayores duerman peor, madruguen y necesiten una siesta a lo largo del día para recuperarse.

Cómo evitar la falta de sueño en la tercera edad

Además de la inevitable decoloración del cristalino, existen otros factores que pueden ser determinantes a la hora de mejorar o empeorar la calidad de sueño de nuestros mayores.

Para evitar las perturbaciones en el sueño de las personas mayores, lo mejor es que la persona en sí de un largo paseo por la mañana.

De ese modo, cuanta mayor luz natural absorban sus ojos, mayor regulación de la hormona del sueño y mejor control de los ritmos circadianos.

Estos son otros consejos básicos para intentar mejorar la calidad del sueño en personas mayores:

  • Evitar las comidas pesadas antes de acostarse.
  • No tomar ningún estimulante , como la cafeína desde la tarde.
  • Realizar ejercicio preferiblemente por la mañana.
  • Acostarse siempre a la misma hora.
  • No usar aparatos electrónicos en la cama, ya que la luz puede desvelar.

Si el problema persiste, desde InfoFamily te animamos a que acudas a un especialista para consultar otros posibles remedios para los trastornos de sueño en personas mayores.

Consejos para mejorar el sueño en adultos mayores

Si queremos solucionar los problemas del sueño en la tercera edad con remedios caseros, nosotros recopilamos una lista de trucos naturales para ayudar a dormir mejor a nuestro abuelo o abuela.

  • Beber un vaso de leche caliente o una infusión relajante.
  • Realizar ejercicios de relajación y de respiración.
  • Mantener la temperatura de habitación a unos 20 grados centígrados y bien oscura.
  • Si en 20 minutos no has conciliado el sueño, lo mejor es levantarse y realizar alguna tarea relajante: leer o escuchar música suave.
  • Recibir toda la luz natural posible.

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