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La leche artificial; cuando usarla y sus beneficios

Toda madre vive en algún momento de su maternidad la gran duda ¿Alimento a mi hijo con leche artificial o con leche materna?

Ahora que eres madre debes saber que existen varios motivos que pueden llevarte a decidir no dar el pecho a tu hijo, ya sean físicos, médicos o psicológicos.

Puede que tu bebé nunca llegue a cogerse de tu pecho por el esfuerzo que supone o es posible que tú sufras dolores al darle de mamar.

Es importante que sepas que toda manera de alimentar a tu pequeño es válida y respetable, por lo que siempre debes sentirte bien a la hora de dar de comer a tu bebé.

Si todavía no has decidido qué método usar para dar de comer a tu pequeño, o estás pensando en una forma de alimentación mixta, nosotros te ayudamos.

Sigue leyendo para aclarar tus dudas con respecto a la lactancia artificial y la materna y descubre las ventajas y desventajas de esta primera opción.

¿Qué es la leche artificial?

La también llamada leche de fórmula es una buena alternativa cuando dar el pecho no es posible por diversos motivos.

Este alimento es una leche de vaca modificada que intenta parecerse lo máximo posible a la leche materna.

Es decir, la leche artificial cuenta con nutrientes propios de la leche materna para que tu bebé obtenga todos los beneficios de la lactancia.

La única diferencia que existe actualmente es la imposibilidad de añadir la función inmunológica a la fórmula.

Esto es, las defensas que se encuentran naturalmente en la leche materna no pueden introducirse en la artificial.

En el mercado existen tres tipos de leche artificial y todas ellas pueden combinarse con la lactancia materna:

Fórmula de inicio: Tiene el número 1 tras el nombre comercial. Debes dar esta leche a tu bebé hasta sus 6 primeros meses.

Fórmula de continuación: Esta leche artificial cuenta con el número 2 tras el nombre comercial y puedes dársela a tu hijo hasta los 18 meses.

Fórmula de crecimiento: Esta última fórmula es seguida del número 3 y es opcional. Ofrécesela a tu pequeño hasta que cumpla los tres años.

Los pros y contras del biberón y la leche artificial

Muchas madres pueden llegar a ser detractoras de la leche artificial por diferentes mitos y rumores que escuchan.

Es cierto que la leche materna, extraída mediante el sacaleches, puedes dársela también mediante el biberón, pero la mayoría de las tomas de un bebé a través de este método suelen ser de leche artificial.

Nosotros queremos traerte una lista de las ventajas y desventajas de la leche de fórmula para que puedas decidir qué tipo de alimentación quieres para tu niño:

Ventajas de la leche artificial:

  • Tu bebé tardará más en digerirla por lo que tendrá mayor sensación de saciedad y los periodos entre tomas serán más largos.
  • Sabrás exactamente cuanta leche ha tomado.
  • Gracias a esta fórmula podrás tener más libertad y procurar la alimentación de tu hijo a otra persona.
  • El destete será más cómodo y rápido.
  • Es una excelente alternativa a algunos casos, como enfermedades, tratamientos médicos, problemas en la madre o el bebé, etc.
  • Existen además miles de tipos de leches de fórmulas indicados para cada necesidad o problema del recién nacido.
  • Al usar esta fórmula no necesitas preocuparte de tu alimentación ni de los tratamientos médicos para alimentar a tu bebé.

Desventajas de la leche artificial:

 

  • Su principal desventaja es su falta de propiedades inmunológicas, únicas en la leche materna: Ningún anticuerpo propio de la lactancia tradicional se encuentra en la leche de fórmula.
  • Al ser una digestión más pesada tu bebé puede sufrir cólicos o estreñimiento.
  • Necesitas una inversión mayor de dinero por todos los materiales necesarios, como el propio producto o los biberones.
  • Debes invertir también más tiempo: prepararla, calentarla, probar su temperatura, etc.

Dale a tu bebé el biberón de la mejor manera posible

Para que tu hijo reciba la leche de la mejor forma posible, te traemos unas recomendaciones a la hora de darle el biberón que pueden ayudarte.

  • Desinféctalo todo: Antes de que tu pequeño comience a meterse todo en la boca debido a la salida de sus dientes de leche, es conveniente que limpies y desinfectes todo a la perfección.
  • Lávate las manos: Antes de comenzar a preparar la fórmula, es mejor tener una buena higiene, sobre todo si tu hijo es aún muy pequeño.
  • Almacenamiento adecuado: Evita guardar la leche artificial por más de 24 horas y siempre en un recipiente hermético dentro del frigorífico.
  • Dosis justa: Procura preparar el producto con la dosis exacta de leche en polvo y agua, cuyas medidas vendrán en el envase del producto.
  • Sostén la cabeza de tu hijo: A la hora de darle el biberón, procura sostener firmemente al bebé con el brazo izquierdo si eres diestra y roza con la tetina la boca y la mejilla del niño.
  • Que beba lo que necesite: Tu pequeño te mostrará cuándo se ha llenado o si quiere más.

Sea cual sea tu forma de alimentar a tu bebé, sigue a InfoFamily para mantenerte al día sobre cómo cuidar a tu pequeño y a tu familia.

En el blog de InfoFamily encontraras noticias desde cómo alimentar a tu bebé menor de un año hasta el modo de enseñar a tu hijo a andar o escribir.

¡Descubrelo!

Más que leche: Aprende a alimentar a tu bebé

Una dieta buena y equilibrada es vital para un completo desarrollo de tu hijo, por lo que alimentar a tu bebé correctamente se convierte en una prioridad.

El crecimiento físico, psicológico y social vienen de la mano con la alimentación.

Por lo tanto, es esencial que la alimentación de tu hijo sea lo más completa y equilibrada posible, sobre todo si todavía no ha cumplido el año de edad.

Si sigues una dieta adaptada a su edad, tu bebé se verá beneficiado en un futuro gracias a la influencia que tiene la alimentación en su desarrollo.

Por ello, pon especial atención a tu bebé y dale todos los nutrientes que necesite y no dudes en acudir a tu pediatra ante cualquier duda.

Leche materna o leche artificial, ¿Cuál es mejor?

Desde que nace hasta sus seis primeros meses de vida, tu bebé necesita exclusivamente la leche materna para alimentarse.

A pesar de ello, muchas madres no pueden dar el pecho a sus hijos por diversas razones, por lo que hoy en día existen las leches artificiales, que suplen la carencia de la leche materna.

Es conveniente que aprendas las diferencias de ambos alimentos y decidas en consecuencia cuál es la mejor opción para ti y para tu hijo.

Leche materna

Como ya hemos mencionado, es importante que tu hijo reciba leche materna de continuo durante sus primeros seis meses y seguir tomándola hasta cumplir el año de edad.

Este modo de alimentar a tu pequeño fomentará vuestro vínculo, favorecerá su crecimiento y reforzará su salud.

Las propiedades de la leche materna le darán inmunidad sobre ciertas enfermedades y le protegerán frente a alergias e intolerancias.

Además le relajará, ya que estará muy cerca de ti cuando coma, a no ser que uses el biberón para alimentarle.

Ten en cuenta que necesitará alimentarse cada pocas horas, sobre todo sus primeras semanas de vida.

Empieza a darle el pecho a tu hijo lo antes posible, al poco de nacer y hasta su año de vida, ya que así logrará recibir todos los beneficios de la lactancia.

Lactancia artificial

Cuando, por diferentes motivos, no es posible dar el pecho, muchas madres optan por la opción de alimentar a su bebé con leche artificial.

Puede que éste sea tu caso.

Acude a tu pediatra si quieres información sobre la leche artificial para que él o ella te recomiende la más apta para tu bebé.

Por norma general, debes dar a tu pequeño el biberón cada 3 o 4 horas y siempre que él lo pida, sobre todo durante los primeros meses.

Recuerda esterilizar el biberón y busca la posición más cómoda para darle de comer.

Por norma general, un bebé debe tomar al día unos 150ml de leche por cada kilo de su peso, aunque esto es relativo.

Esta leche está indicada para los bebés que, por diferentes motivos, no pueden alimentarse de leche materna.

Ten en cuenta también que existen más posibilidades de que tu bebé sufra cólico del lactante por tomar el biberón que por tomar el pecho.

Esto se debe a la menor flexibilidad que se presenta a la hora de dar el biberón con respecto al pecho, ya que con este último las tomas y la cantidad es justo la que el bebé requiere.

A pesar de este pequeño inconveniente, tanto dar leche materna directamente del pecho o del biberón, extraída mediante el sacaleches, como dar leche artificial a tu pequeño, le mantienen sano y le ayudan en su desarrollo.

Por ello, existen diferentes tipos de leche artificial que puedes darle desde que nace hasta su cuarto o sexto mes de vida.

A partir de esta edad existen las leches de continuo, que pueden incluirse tanto si tu bebé toma leche materna como artificial.

La leche de continuación, ¿es de verdad necesaria?

Puedes incluir en la dieta de tu bebé la leche de continuación a partir del sexto mes de vida, como ya hemos mencionado.

Recuerda que debes seguir suministrando la leche materna a tu bebé, en el caso de poder, hasta su primer año.

Pero también es conveniente incluir la leche de continuo para cubrir las necesidades nutricionales de tu bebé.

Estas leches, como su nombre indica, son leches que pueden darse nada más dejar la leche artificial o como complemento a la leche materna.

Estos líquidos aportan a tu bebé nutrientes necesarios para su óptimo crecimiento.

Si quieres incluir este tipo de alimento en la dieta de tu bebé, no dudes en consultar con tu especialista.

Introduce alimentos sólidos en la alimentación de tu bebé

A partir del 4 mes de vida, tu bebé será capaz de digerir otros tipos de alimentos, por lo que puedes comenzar a variar su dieta, hasta ahora compuesta únicamente de leche.

Lo más importante es introducir nuevos alimentos poco a poco y espaciados en el tiempo, para que tu bebé se acostumbre a cada uno.

A los 4 o 6 meses, puedes comenzar a introducir cereales sin gluten y papillas de fruta.

Procura que los cereales estén muy blandos, ya que todavía a tu bebé no le habran salido los dientes de leche.

Ten presente que las papillas deben evitar las frutas que provocan más alergia, como fresas o melocotón.

Así, te recomendamos que las papillas sean echas de manzana, plátano, pera o naranja.

Más adelante, sobre el sexto o séptimo mes, puedes empezar a incluir carnes, pescados y verduras.

Todo ello, poco a poco y procurando que los alimentos estén blandos y sean aptos para su paladar, sensible por el nacimiento de los nuevos dientes.

Eso sí, existen ciertos productos con los que no deberías alimentar a tu bebé menor de un año y sólo dárselos de forma esporádica hasta que cumpla los cuatro.

Estos alimentos son la miel; el azúcar; la sal; ciertos productos marinos que contengan altos niveles de mercurio; vegetales como algas, acelgas, espinacas, que provocan una disminución del oxígeno en sangre; dulces y todo tipo de productos procesados.

Si quieres seguir conociendo más sobre la alimentación de tu hijo, tenga la edad que tenga, sigue a InfoFamily y, gracias al blog, te mantendrás al día de todas las novedades en el cuidado de tu familia.

10 Consejos de alimentación para niños mayores de 3 años

La alimentación para niños mayores de tres años no varía mucho con el tiempo.

Si tienes un hijo o hija mayor de tres años, es muy posible que su alimentación sea muy similar a la tuya, salvo en algunos puntos.

Aprende con InfoFamily algunos consejos para que tu pequeño siga una dieta sana y equilibrada y evita que desarrolle manías con la comida.

Ya que es posible que todavía sigas introduciendo nuevos sabores y alimentos a su menú.

Recuerda que entre los 3 y los 6 años de edad, tu hijo requerirá un aporte de nutrientes alto y variado y sus necesidades energéticas durante este periodo aumentarán notablemente.

Esto se debe a qué está en plena etapa de crecimiento y al gran gasto de energía que requiere.

Por lo tanto, ten presente qué alimentos son necesarios e imprescindibles incluir en la dieta de tu pequeño.

Los mejores alimentos para que tu hijo crezca sano

Las proteínas durante estos años, un nutriente esencial para su crecimiento, deben ser de alta calidad y abundantes.

Por lo que no dudes en incluir pescado y carnes magras en su dieta.

No olvides tampoco inculcar a tu pequeño la rutina de tomar un desayuno completo que incluya fruta, algún lácteo e hidratos de carbono.

A medida que tu niño crezca, la posibilidad de sumar ingredientes al menú aumenta.

Lo único que debes tener en cuenta es el evitar incluir el pan integral en la dieta de tu hijo a muy temprana edad, ya que podría irritarle el intestino.

A pesar de ello, ten presente que la fibra es muy necesaria, por lo que deberá obtenerla por otros medios.

Incluye, por lo tanto, verduras y frutas diariamente a sus platos para lograr un buen aporte de fibra.

No te olvides tampoco de los tubérculos y las legumbres, que deben estar presentes en la dieta de tu niño.

Podrás incluir en su dieta el grano integral a partir de los cinco o seis años.

Sigue con una rutina de dieta variada y equilibrada y no dudes en consultar a un especialista sobre qué menú es el más adecuado para tu hijo.

10 Consejos de alimentación para tu hijo

1- No fuerces a tu hijo a comer: Al igual que ocurre cuando es pequeño, no debes obligarle a comer si no quiere.

Tampoco es recomendable que le retires la comida y se la guardes para la siguiente comida.

Ya que así solo lograrás crearle una aversión a ese plato casi de por vida.

Nuestro consejo es que motives a comer al pequeño, con el refuerzo positivo.

Si es un alimento que no le convence mucho procura incluir en el menú otro plato que le guste mucho y le instes a acabarse el que no le agrada para empezar con el otro.

Eso sí, si no se lo termina no le des el plato que le gusta; es mejor que no le ofrezcas más alimentos hasta la próxima comida.

Otro consejo es no obligarle a terminar su plato.

Si el pequeño no quiere seguir comiendo debes dejar que escuche a su sensación de saciedad para que en un futuro no coma de más.

2- La comida debe ser un momento de placer: Huye de la televisión, las distracciones y los malos ambientes.

Para crear una experiencia enriquecedora y agradable, lo mejor es que prediques con el ejemplo y busques un ambiente tranquilo y distendido en la mesa.

3- Diversión moderada en la mesa: Además de un ambiente agradable, la diversión es otra manera de lograr una buena experiencia con la comida.

Este método es muy eficaz si tu hijo es aún muy pequeño.

Con algún juego o animación puedes ayudar a tu niño a comer y a disfrutar con la comida si ésta, en principio, no le atrae demasiado.

Eso sí, procura que la diversión no se desmadre y acabe todo tirado por el suelo. Todo pasatiempo está bien, pero en su justa medida.

4- Conoce el menú del colegio: No todos los niños comen en el colegio pero, si el tuyo sí lo hace, lo mejor es que completes en casa la comida del colegio.

Es decir, si en el colegio ponen, por ejemplo, arroz, pescado y una pieza de fruta, deberías incluir en la cena alguna ensalada, un poco de pan, algo de carne y un lácteo.

5- Que no se salte el desayuno: Los niños que no desayunan tiene más probabilidades de sufrir sobrepeso en un futuro, además de mermar su concentración.

El desayuno es, por lo tanto, casi la comida más importante del día, ya que aporta a tu niño el alimento para que rinda en clase toda la mañana.

Recuerda que debes incluir el 25% de las necesidades nutricionales de tu hijo en la primera comida del día, por lo que ésta debería estar compuesta por lácteos, frutas, carbohidratos y proteínas.

6- Procura que coma más carne que pescado: Este consejo puede ampliarse también a ti.

Aunque se piense que es más saludable el pescado que la carne, lo cierto es que todo producto del mar contiene cierta cantidad de mercurio que, en exceso, es muy perjudicial para cualquiera, incluido tu hijo.

Incluye cinco raciones de carne a la semana y tres de pescado, alternando entre pescado azul y blanco, para una dieta completa.

7- Evita las frituras: Es un consejo que conviene recordarse.

Cuando existe poco tiempo y hay muchas personas en casa, es muy tentador optar por el método de cocción más sencillo y rápido, que suele ser la fritura.

Como alternativa, puedes probar a realizar las comidas a la plancha o hervidas.

Esta elaboración es mucho más saludable, evita que los niños creen dependencia a los alimentos grasos y son rápidos y sencillos de hacer.

8- No te olvides del agua: Huye de los zumos y los batidos, a no ser que los hayas hecho tú… y con moderación.

Estas bebídas estan plagadas de azúcar y libres de la fibra que contienen las piezas de fruta enteras.

Por lo tanto, la mejor opción es el agua.

Siempre que tu hijo tenga sed, dale éste preciado líquido antes que cualquier otra cosa.

9- Ofrécele variedad de comida para que elija: Por ejemplo, para las proteínas, no estaría mal preguntarle si prefiere pollo o pavo o si, en el caso de las verduras, opta por pimientos en vez de por el calabacín.

De esta manera, darás voz y voto a tu pequeño, además se sentirá más seguro y más independiente.

10- No pongas siempre dulces de postre: Si tu hijo piensa que el mejor plato de la comida es el postre, no valorará de la misma manera la patata del primero y el pescado del segundo.

Por ello, no des siempre un dulce de postre a tu niño y varía en el tercer plato para que aprecie todos los alimentos por igual.

Con estos consejos conseguirás que tu hijo aprenda a comer y a comportarse correctamente en la mesa.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

Comunicándonos a través de las manos: sordoceguera

Entre varias  deficiencias concurrentes a la ceguera y a la deficiencia visual, existe una que presenta ciertas características especiales y complejas; la sordoceguera.

Una persona con sordoceguera o una persona sordociega, son aquellas que tienen dos discapacidades sensoriales.

En este caso, visuales y auditivas; las cuales generan problemas únicos en la comunicación, ya que cualquier otra persona con otra diversidad funcional que no sea la sordoceguera, puede utilizar la visión o bien la audición, o incluso ambas.

Para comprender el concepto de la sordoceguera iremos desglosando varios conceptos a lo largo de este post.

¿Qué es la sordoceguera?

La sordoceguera, para entenderlo fácilmente; es una discapacidad o diversidad funcional.

Una persona sordociega, es una persona con problemas de visión y en el oído que no le permiten comunicarse con facilidad; ni como una persona ciega, ni como una persona sorda.

La sordoceguera es una discapacidad que resulta de la combinación de dos deficiencias sensoriales (visual y auditiva).

Lo que  genera en las personas que la padecen, problemas de comunicación únicos y necesidades especiales derivadas de la dificultad para percibir de manera global, conocer, y por tanto interesarse y desenvolverse en su entorno.

Dentro de esta discapacidad funcional se pueden diferenciar varios tipos.

Tipos de sordoceguera

Entre otros factores, la edad de aparición es el criterio más importante a la hora de establecer el tipo de sordoceguera de una persona.

Debido a que el impacto que esta variable tiene en las oportunidades de aprendizaje y de relacionarse con el entorno es determinante.

Determinamos dos tipos de sordoceguera:

1. Sordoceguera congénita

Como el propio nombre indica, es la sordoceguera que viene desde el nacimiento o antes de la adquisición del lenguaje.

Las principales estrategias de aprendizaje en la infancia, son la observación e imitación. Sin estas posibilidades, un niño con sordoceguera congénita no es capaz de desarrollar las habilidades del lenguaje ni de aprender modelos de conducta o de relación.

Esto también supone, el no llegar a comprender mínimamente el mundo que le rodea ni la manera de relacionarse con los objetos que lo conforman.

Para una persona que no ha visto ni ha escuchado nunca, el mundo es un caos donde no existe la posibilidad de comprender lo que ocurre ni de anticipar lo que vendrá.

Lo que crea una sensación de indefensión que puede producir una permanente situación de ansiedad, de aislamiento y de conducta defensiva que puede llevar al rechazo con el entorno.

Una forma de manifestarse esto, es la evitación del contacto físico, lo que se conoce como defensividad táctil.

Este aislamiento, tanto sensorial como comunicativo, sumado a la dificultad de comprender el entorno y de hacerse entender, puede provocar conductas que si no son atendidas a tiempo pueden provocar dificultades de aceptación social.

 2. Sordoceguera adquirida

La sordoceguera adquirida, como el nombre indica, es posterior al nacimiento, independientemente de la edad.

Este tipo engloba varios grupos:

  • Personas primariamente sordas, algunas de nacimiento, que posteriormente pierden la visión.
  • Personas primariamente ciegas, algunas de nacimiento, que posteriormente pierden la audición.
  • Personas que pierden la visión y la audición al mismo tiempo.

Una persona con este tipo de sordoceguera, tiene un cierto conocimiento del mundo, en mayor o menor medida dependiendo de la edad de aparición.

Lo que significa, que no tendrá muchas dificultades en aprender las habilidades necesarias para adaptarse al entorno.

Con la accesibilidad adecuada, el aprendizaje de formas complementarias de comunicación y la ayuda de la tecnología, sería posible asumir las actividades de la vida diaria de forma relativamente independiente.

Claro está que, aunque el sistema de comunicación de una persona sordociega adquirida varía en función de cada caso.

Y a pesar del elevado nivel de autonomía que puede llegar a conseguir, seguirá necesitando el apoyo de un guía-intérprete o de un mediador en las situaciones comunicativas, y de un guía en los desplazamientos.

Por esta razón no dejamos de considerarla una persona dependiente.

Alguna persona sodociega con sordoceguera adquirida pasan por un proceso de luto y angustia debido al proceso emocional de adaptación a la nueva situación.

Perder autonomía y ser consciente de ello es emocionalmente doloroso; su pérdida de capacidades y experiencias, sumada a la falta de opciones de ocio y participación social, conlleva a un riesgo de depresión y aislamiento que debe ser prevenido y acompañado profesionalmente.

Sistemas de comunicación

La comunicación es un proceso de paso de información a través de mensajes, significativos entre fuentes y destinatarios en interacción, que partiendo de un código y contextos comunes y usando estrategias adecuadas alcanzan el efecto de hacerlos partícipes de sus respectivas intenciones.

Podemos encontrar varios sistemas de comunicación, entre ellos:

1. Alfabético

Son aquellos que se apoyan en el deletreo del mensaje, es el más utilizado por personas sordociegas que siendo usuarias de la lengua oral, sus dificultades auditivas y visuales le impiden recibir y comprender el mensaje por el canal auditivo ni apoyarse o comprenderlo por el canal visual a través de la lectura labial.

  • Sistema dactilológico : consiste en hablar mediante cambios de posición de los dedos que se acompañan de ligeros movimientos de la mano. Cada letra tiene una forma que se hace sobre la palma de la mano de la persona sordociega.

 

  • Mayúsculas sobre la palma: consiste en ir escribiendo sobre el centro de la palma de la mano de las personas sordociega con el indice cada una de las letras que componen las palabras en mayúsculas, una sobre otra.

 

  • El dedo como lápiz:  se toma el dedo índice de la persona sordociega y se escribe con el, como si de un lápiz se tratara, el mensaje que se quiere transmitir. Se puede hacer sobre el aire o sobre una superficie.

 

2. No alfabético

Los sistemas de comunicación No alfabéticos se basan en la trasmisión del mensaje, concepto o idea a través de un signo o palabra.

Puede ser una estructura más o menos formal, desde el Lenguaje de Signos Naturales hasta la Lengua de Signos Española y en todos ellos se llevarán a cabo las adaptaciones oportunas para que la persona sordociega pueda recibir adecuadamente el mensaje, bien sea por el canal visual, el táctil o el auditivo.

  • Lenguaje de gestos naturales: Es la primera forma de abordar la comunicación con el niño sordociego. Combinan gestos que se relacionan con la funcionalidad del objeto, movimientos del cuerpo que describen la acción deseada, imitación de gestos del niño cuya intención ha sido comprobada  y signos convencionales de fácil comprensión apoyados en el concepto que se producen.
  • Lengua de signos: la  lengua de signos es utilizada principalmente por las personas sordas. La persona sordociega tendrá necesidad de recibir el mensaje signado ajustado a determinados aspectos que se tendrán en cuenta para una comprensión satisfactoria. Se harán varias adaptaciones para que las personas puedan recibir el mensaje adecuadamente se le denomina Lengua de signos en campo visual.
  • Lengua Oral: Para muchas personas sordociegas la lengua oral será el sistema de comunicación habitual. Podrá seguir siendo su sistema de comunicación expresivo siendo sordociega aunque para recibir los mensajes tenga que recurrir a algún sistema de comunicación alfabético.

 

  • Bimodal: El termino bimodal se refiere a que el mensaje se expresa en dos modalidades al mismo tiempo; pero la lengua baso, lo que marca el orden de una frase y la que determina la sintaxis de las producciones es la lengua oral. En el caso de las personas sordociegas se combina el dactilológico y signos tomados de la Lengua de Signos Española adaptados tactilmente en su realización en la palma de la mano.

3. Códigos de escritura

Hay más formas de comunicación a través de la escritura, ya sea en papel con tinta ( si hay resto visual), o en braile; o bien sobre dispositivos mecánicos o electrónicos que lo permiten.

Existen además unas tablillas de comunicación en las que están impresas las letras mayúsculas en vista y relieve, bien contrastadas sobre el fondo y debajo su transcripción en Braile, de forma que cogiendo el dedo de la persona sordociega y háciendola tocar las letras que componen el mensaje pueda comprenderlo.

La transcripción del mensaje es muy lenta e implica que la persona sordociega tenga buena discriminación táctil y estructuras orales desarrolladas.

Algunas personas sordociegas utilizan también tarjetas de comunicación para dar mensajes puntuales a otras personas.

Generalmente, llevan el mensaje impreso, por ejemplo «POR FAVOR AYÚDAME A CRUZAR».

En ocasiones la persona sordociega puede escribir en el momento el mensaje que necesita, que debe ser claro y directo de forma que admita como única respuesta la acción sugerida.

4. Otros sistemas y recursos para la comunicación

Es importante hacer una mención aunque sea breve del Tadoma, un sistema utilizado por muy pocas personas sordociegas pero que se caracteriza por recoger información a través de la vibración.

El Tadoma es un método para aprender a hablar por medio de la vibración pero algunos sordociegos lo utilizan como método para entender el discurso del otro.

El niño o la persona sordociega que está siendo enseñado con el método Tadoma, tiene que situar una mano (al principio mejor las dos), en la cara del hablante. Poniendo los pulgares ligeramente sobre los labios y los dedos meñiques a lo largo de los huesos de la mandíbula y los dedos restantes en las mejillas.

En los sonidos vocálicos el aire viene desde los pulmones a través delas cuerdas vocales y encuentra su camino exterior, sin ningún obstáculo a través de la boca. La diferencia entre un sonido vocal y otro se consigue abriendo la boca más o menos y dando forma a los labios.

Esperamos haberte descubierto más alternativas al cuidado de una persona con sordoceguera.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

¡Ya llega el bebé! Mira cómo te cambia la vida tener un hijo

La llegada del bebé es, en muchas ocasiones, un evento muy esperado y deseado pero, en ocasiones, angustioso, por lo que es importante conocer cómo te cambia la vida tener un hijo.

¿Tienes todo preparado para este gran momento?

Debes saber que la llegada de un nuevo miembro a la familia va a ocasionar un cambio enorme, tanto en tu día a día como en tu cuerpo y mente.

Nosotros queremos que conozcas todas las novedades que tu pequeño retoño traerá bajo el brazo y las modificaciones que deberás hacer en tu vida para adaptarte a él.

Sigue leyendo y descubre cómo te cambia la vida tener un hijo y conoce todo lo que necesitas saber para la llegada de tu niño.

Planifica la llegada del bebé

Acabáis de saber que vais a ser padres, ¡Enhorabuena! .

Es una gran noticia, pero debes tener presente que estos meses de espera estarán llenos de momentos de planificación.

Primero debes conocer todo lo que necesitas preparar para la llegada de tu pequeño.

Por ello, te traemos una lista de los productos básicos con los que debes contar para el cuidado de tu niño:

Pañales: Asegúrate de contar con una buena reserva de pañales ya que tu bebé hará de media cuatro deposiciones al día durante sus primeros meses de vida.

Biberones: Aunque decidas dar el pecho a tu niño como único método de alimentación, no está de más comprar biberones por si los necesitas en algún momento.

Gracias al sacaleches podrás extraerte la leche y dársela a tu bebé en cualquier momento mediante el biberón.

Cuna: Es importante que tu bebé cuente con un entorno seguro y propio donde dormir tranquilamente.

Ropa adecuada: Tu pequeño puede nacer en invierno y, para evitar que pase frío no está de más tener a mano un abrigo calentito.

Ten presente que tu bebé crecerá muy deprisa, por lo que procura utilizar ropa un poco más grande que su talla.

Silla de paseo y para el coche: También suele ser necesario un carrito adaptado a su edad y tamaño para sacar al bebé de paseo.

Y, si vas a hacer algún viaje en el coche, es imprescindible el uso de una sillita en el coche.

Jabones y cremas adaptadas: La piel de tu bebé es muy delicada, por lo que es importante que cuentes con cremas útiles para el tipo de piel de tu bebé y así evitar irritaciones, rozaduras o picores.

Trona: Cuando tu pequeño crezca, ya podrá empezar a comer sentado. Por esto es importante que tengas preparada una trona para que empiece a comer sólido.

Tu cuerpo y tu mente cambian con la maternidad

Todo cambia, es innegable.

El día que te conviertes en madre comienzas a olvidarte del pronombre ‘yo’ y comienzas a usar ‘nosotros’.

Y no es el único cambio que experimentarás.

Para hacerte una idea, te traemos los principales cambios que vivirás con la maternidad y cómo afectarán a tu vida.

Cambios en tu cuerpo

Si acabas de tener un bebé notarás ciertos cambios muy curiosos en tu cuerpo.

Algunos de ellos desaparecerán al de poco tiempo mientras que otros perdurarán en tu día a día:

  • Sudoración: Las mujeres que acaban de tener un bebé notarán que sudan en exceso unos días después del parto.

Esto se debe a la acumulación de agua que has vivido durante el embarazo y que debe expulsarse a lo largo de algunas semanas.

No te olvides de mantenerte hidratada.

  • Deshinchazón de pies: Si tus tobillos y pies parecían patas de elefante durante el embarazo, te sorprenderá lo rápido que se deshinchan tras dar a luz.
  • Barriga flácida: Es cierto que nada más dar a luz, tu barriga se deshinchará notablemente.

Aun así, es muy posible que quede flácida y poco favorecedora debido a que los músculos se han estirado en exceso.

  • Cambios en la piel: Es posible que, durante el embarazo te hayan salido estrías y tengas que vivir con ellas para siempre.

Además de estas antiestéticas cicatrices, notarás una mejoría en la piel tras el parto debido al bajón hormonal que tu cuerpo vivirá.

  • Subidón y bajón de hormonas: Durante el embarazo, tras el parto y mientras dure la lactancia tu cuerpo vivirá un gran descontrol de hormonas.
  • Aumento de las mamas: Durante el embarazo y, sobre todo, en el postparto, notarás un aumento de los pechos debido a la subida de la leche.

Un cambio que puede trasladarse también a los pezones, que alteran su color y tamaño.

  • Caída de cabello y debilidad en las uñas: Gracias a los estrógenos y al mejor riego sanguíneo en el embarazo, durante los meses de gestación notarás el pelo y las uñas más fuertes y sanas.

Pero, tras el parto, el pelo ralentiza nuevamente su crecimiento y se cae más a menudo entre los dos y cinco meses de posparto.

Algo similar ocurre con las uñas, que se vuelven frágiles y quebradizas.

Cambios en tu mente

  • Más energía que nunca: Algunas madres aseguran que, después del parto, se sienten mucho más vitales.

Esto se debe al subidón de hormonas que tu cuerpo genera instintivamente para mantener a salvo a tu pequeño.

A pesar de ello, otras madres aseguran que se sienten mucho más cansadas que de normal, por lo que el exceso de energía no es algo propio de todas las madres.

  • Sentimiento maternal…o no: Muchas madres piensan que deben sentir euforia y amor instantáneo nada más ver a su bebé.

Esto no es del todo cierto, ya que muchas madres no sienten ese amor incondicional al instante.

El sentimiento maternal debe gestarse poco a poco y con el tiempo.

  • Depresión postparto: La tristeza y la angustia se intensifican y pueden durar más de 30 días tras dar a luz.

La falta de interés, el desapego con el bebé o las crisis de angustia son algunos de las señales características de la depresión postparto.

Si sientes estos síntomas depresivos que no remiten, es importante que acudas a un especialista para poder poner remedio a la situación lo antes posible.

Los padres no se libran de los cambios que trae tener un hijo

Para los padres, la responsabilidad de criar a un bebé pone su cerebro alerta.

Si eres padre, y sobre todo primerizo, es posible que te notes más atento y despierto, debido a que la materia gris de tu cerebro aumenta.

Las áreas que se expanden son las encargadas de la recompensa, el control hormonal, la memoria, la toma de decisiones, etc.

Al implicarse mucho más en la crianza de los niños, los hombres han desarrollado cambios en el cerebro; tantos que hasta puedes llegar a sufrir depresión postparto.

Además de esta posibilidad, debes tener en cuenta que existen casos de padres que sufren de celos por la atención que la madre pone al bebé, o incluso que pierden el deseo en su pareja.

Tu vida laboral y social sufrirá también muchos cambios, ya que tu pequeño te demandará atención de cuidado intenso en estos primeros meses.

Esto es parte de lo que experimentarás, pero aún teniendo en cuenta que el peque te robará parte de tu tiempo diario, experimentar la sensación de ser padres es inigualable.

Con seguridad, solo debe de pasar un tiempo para encajar las nuevas situaciones en tu forma de actuar y vivir en pareja, contando ahora con un nuevo miembro de la familia.

Ya seas madre o padre, sigue cuidando de tus pequeños lo mejor posible gracias a InfoFamily.

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Todo lo que tienes que saber sobre las paperas

Las paperas es una de las 5 enfermedades más comunes en los niños.

En este post te ayudamos a identificar los síntomas que puede tener tu hijo.

Además, te explicamos que son las paperas y cómo puedes ayudar a tu pequeño a superarlas fácilmente.

 

¿Qué son las paperas?

Las paperas son causadas por el virus paramixovirus que provoca una inflamación en las glándulas parótidas.

Estas glándulas son las responsables de producir la saliva y que se encuentran bajo los oídos a la altura de la línea del maxilar inferior.

En ocasiones, el virus de las paperas puede afectar a otras partes del cuerpo como los testículos.

Dando lugar a una orquiepididimitis, o las meninges, produciendo meningitis.

Suele ser un proceso benigno en niños.

Existen otras complicaciones más raras de las paperas como son la sordera o la pancreatitis.

Generalmente, esta enfermedad aparece principalmente en niños y adolescentes de edad escolar entre 6 y 17 años y en época primaveral.

Las paperas es una enfermedad que se puede prevenir por medio de la vacunación.

Actualmente, la mayoría de casos se producen entre personas no vacunadas o entre las que sólo han recibido una dosis de vacuna.

 

¿Cómo sé si mi hijo tiene paperas?

La principal curiosidad de esta enfermedad es que uno de cada cinco niños no presenta inflamación por lo que se dificulta su localización.

Los síntomas principales de un niño con paperas son la inflamación de una o las dos glándulas salivales.

Fuerte tos y congestión nasal acompañado en muchos casos de fiebre moderada y una infección pulmonar.

Todo ello, hará que tu hijo sienta un malestar general y tenga falta de apetito.

Las paperas no son una enfermedad que se pueda identificar a simple vista.

Si ves que tu hijo padece algunos de estos síntomas, es recomendable que acuda a su médico ya que es el único que puede diagnosticar la enfermedad.

¿Cómo cuido a mi hijo si tiene paperas?

Si tu hijo tiene paperas te aconsejo sigas las siguientes recomendaciones.

Evita los alimentos ácidos
Es importante no consumir alimentos como la naranja, el limón, el pomelo… ya que la boca del niño estará muy sensible a cualquier factor externo y un alimento ácido puede provocarle un gran dolor.

Ni frío, ni caliente
Los alimentos tibios. Por la misma causa anterior, no le des alimentos muy fríos a tu hijo, ni muy calientes que le puedan generar más molestia de la que ya tiene.

Hazle batidos naturales
Comer se hace una tarea muy complicada, pero evidentemente deberá hacerlo. Si le preparas batidos de frutas y verduras le será más fácil comer y no tendrá más problemas generados por la falta de alimentos.

Prepárale infusiones
De salvia y tomillo a poder ser, ayudan a la limpieza y desinfectan la zona inflamada. Puede tomarlas o hacer gárgaras con ellas.

Igualmente, acompaña los consejos mencionados anteriormente con las siguientes pautas generales para controlar las paperas en casa y darle a tu hijo el mejor cuidado.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

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