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Vacunar a mi gato, ¿Es de verdad necesario?

Tanto perros como gatos son vulnerables a ciertos patógenos que viven en el medio ambiente, al igual que nosotros.

Los gatos, a pesar de vivir generalmente dentro de casa, no están más protegidos que sus congéneres, los perros, que sí salen a la calle.

Si optas por no vacunar a tu mascota puede que corras riesgos innecesarios ya que tu animal de compañía podría enfermar gravemente.

Además, existen varias enfermedades que pueden transmitirte si no previenes correctamente el posible contagio.

Desde InfoFamily te recomendamos siempre la vacunación preventiva para evitar cualquier problema y buscamos darte la mejor información.

¿Por qué debo vacunar a mi gato?

Los gatos son, por norma general, mascotas caseras y poco sociables.

Entonces, ¿cuál es el motivo para vacunar a mi gato? Esto es una cuestión que mucha gente se plantea.

No es raro que te cuestiones si merece o no la pena hacer sufrir a tu mascota en el veterinario si esa será la única vez que lo sacarás a la calle.

Seguro que piensas que tu minino estará ‘a salvo’ en casa y, por este motivo, puede que elijas no vacunarlo.

Pero, al optar por la no vacunación, asumes un gran riesgo innecesario.

Un gato no vacunado tiene mayor probabilidad de contraer muchas enfermedades que tú puedes transportar desde la calle a casa sin darte cuenta.

Y, si te gusta mantener la ventana abierta, puedes llegar a exponer a estos animales a contraer cualquier virus transmitido por el aire.

También es cierto que son probabilidades remotas, pero nunca está de más que mantengas protegidos a tus queridos animales.

En todo caso, lo mejor es optar por una vacunación preventiva.

Las vacunas necesarias para mi gato

Los gatitos están inmunizado casi completamente gracias a la leche materna que reciben de su madre.

Está llena de anticuerpos que evita que los pequeños se contagien de cualquier enfermedad.

A pesar de ello, pierden la protección a medida que dejan de mamar, por lo que deben entrar en juego las vacunas, que suelen comenzar a partir de las 8 semanas de vida del gatito.

Hay que recordar que no se debe vacunar nunca a ningún cachorro cuando éste esté mamando, ya que la vacuna puede afectar gravemente a su salud.

¿Cuáles es el calendario para vacunar a mi gato? Aquí te dejamos una lista que puede guiarte:

A los 2- 3 meses de edad se les suele dar la vacuna trivalente felina, que protege frente a tres enfermedades graves:

La rinotraqueitis vírica felina, la panleucopenia felina y la calicivirosis.

Esta vacuna suele repetirse tres meses después de la primera dosis y, más adelante, la revacunación anual.

 

 

Junto a esta vacuna se suele incluir la vacuna contra la rabia y la leucemia vírica felina, siempre tras la valoración del especialista y con recuerdos anuales.

Nosotros te recomendamos que acudas al veterinario y consultes las vacunas que el profesional considere necesarias administrar a tu pequeño y a qué edad.

Las enfermedades más peligrosas al no vacunar a mi gato

Que un gato enferme es algo poco común, aunque no imposible.

Al igual que ocurre con los perros, los felinos pueden contraer enfermedades muy graves para su salud.

Para evitar que nuestra mascota caiga gravemente enferma, es imprescindible conocer cuáles son las enfermedades más comunes y peligrosas para ella.

Estas, además, pueden llegar a prevenirse con la vacunación, aunque nunca al 100%:

  • Rinotraqueitis: Llamada también gripe felina. Es una enfermedad respiratoria muy común y contagiosa que puede volverse crónica y dejar secuelas permanentes.

Cuando tu felino u otro gato estornudan, diseminan fácilmente las células de este virus por el aire, lo que hace que se propague rápidamente.

Por lo que, tu gato puede contraer esta enfermedad por el contacto con otros felinos infectados y sus secreciones nasales o lacrimales. Estas partículas, incluso, pueden adherirse a nuestra ropa e infectar a nuestro minino con ella.

Los síntomas del rinotraqueitis son lagrimeo y mucosidad nasal, fiebre, apatía, pérdida de peso y úlceras bucales.

  • Calicivirus: Es una infección vírica que suelen contraer los gatitos, aunque también los adultos, por vía aérea.

Este virus es muy común y afecta principalmente al sistema respiratorio del gato, a su sistema digestivo y al conjunto ocular.

Esta infección puede volverse crónica y convertir a los gatos infectados en portadores, contagiar, por lo tanto, a otros gatos y sufrir recaídas en la enfermedad.

Sus síntomas son similares a la gripe felina, además de úlceras orales o nasales, conjuntivitis, estornudos y mucosidad.

Algunas cepas muy virulentas pueden causar alopecia, edema subcutáneo, úlceras cutáneas y cuenta con una tasa  alta de mortalidad.

  • Panleucopenia: Una enfermedad vírica posiblemente mortal y muy contagiosa.

Esta enfermedad se contrae gracias al contacto directo con heces de otro gato infectado o a partir de un entorno contaminado, ya que es una enfermedad muy resistente y puede vivir hasta un año en el exterior.

La Panleucopenia se contagia por vía oral y se reproduce en los ganglios linfáticos.

El virus afecta al estómago y al intestino, por lo que sus síntomas van desde vómitos y diarrea con sangre, hasta fiebre y pérdida de peso.

La apatía, la anemia y la deshidratación severa también son síntomas comunes.

No existe un tratamiento curativo cuando el gato ya ha contraído la enfermedad; solamente se le puede proporcionar tratamiento sintomático para paliar los síntomas u optar por la vacunación preventiva.

  • Leucemia vírica felina: Este retrovirus ataca a las defensas del felino, lo que puede provocar desde retraso en el crecimiento hasta cáncer.

Se contrae por contacto con líquidos corporales de gatos infectados, como la saliva, las secreciones nasales y oculares, las heces y la orina.

La Leucemia vírica infecta al gato incorporandose al material genético de la célula, por lo que es muy difícil de tratar, y afecta a los leucocitos, lo que provoca el decaimiento del sistema inmunitario.

Sus síntomas más comunes son fiebre, letargo, pérdida de apetito y adelgazamiento, palidez de encías, inflamación de los ganglios linfáticos, pelaje mal cuidado, anemia, problemas gastrointestinales y cáncer en el 15% de los gatos infectados.

Esta enfermedad no se puede curar y, si la enfermedad acaba colonizando el torrente sanguíneo del gato o se acopla a la médula ósea, se convierte en crónica.

El único cuidado es el tratamiento y control de esta infección o la vacunación preventiva, lo que protegerá al gato de contagiarse casi por completo.

  • Rabia: Este virus afecta al sistema nervioso del animal por lo que traerá cambios en su comportamiento.

No es un virus muy común en gatos, pero es mejor prevenirlo ya que, una vez contagiada, provocará la muerte de tu mascota.

La rabia afecta a cualquier mamífero y se contagia mediante las secreciones de animales infectados, como la saliva.

Los principales transmisores de la rabia suelen ser los murciélagos que vuelan de día y se van chocando con todo.

La enfermedad afecta al sistema nervioso central, no tiene cura y cuenta con tres etapas en donde los síntomas varían dependiendo del gato.

Primero está el período de incubación, que es asintomático y puede durar entre algunas semanas y varios meses hasta que la enfermedad se disemina por el cuerpo.

Más tarde aparece la fiebre, agresividad, ansiedad, inquietud, babeo y maullidos excesivos. El gato además, puede mostrar una rara aversión al agua.

En la siguiente etapa, en la fase de excitación o fase furiosa, el gato puede correr y caminar sin rumbo, también puede tener un comezón en el cuello que lo llevará a morderse. Además de falta de coordinación y agresividad.

Ya en la última etapa se podrá notar espuma en el hocico, parálisis, dificultades respiratorias, asfixia y finalmente la muerte.

Ante este vírus tan grave, es conveniente vacunar a los gatos que salen a menudo de casa y tienen contacto con otros animales, ya que el riesgo a contraer el virus de la rabia se multiplica.

Siempre debes acudir a tu veterinario para que él o ella evalúen si es o no necesaria la vacunación contra la rabia.

Aunque siempre que quieras salir del país con tu mascota será necesaria la vacunación antirrábica.

Evitar que nuestros compañeros peludos se contagien de estas enfermedades es muy sencillo, la vacunación preventiva es la clave.

Por lo tanto, ya no necesitarás plantearte esta pregunta de nuevo: ¿Debo vacunar a mi gato?

La respuesta es sí, siempre bajo la supervisión de un veterinario que te recomendará lo mejor para tu mascota.

Nosotros, desde InfoFamily y nuestro blog queremos seguir informándote para ayudarte en el cuidado de tu mascota y en todo lo relacionado a su salud.

¿Cuáles son los alimentos prohibidos para mi perro?

¿Alimentos prohibidos para mi perro? ¿Pero, existe alguno?

Al convivir con humanos durante toda su vida, tendemos a pensar que nuestro perro puede comer cualquier cosa que nosotros nos llevamos a la boca.

Pero no es así.

Existen varios alimentos que, si por casualidad tu mascota los ingiere, podrían provocarle graves problemas en su salud.

También es cierto que muchas comidas resultan nutritivas y deliciosas para ti pero, para tu perro, se vuelven completamente perjudiciales.

Por ello, debes conocer muy bien cuáles son los alimentos prohibidos para tu compañero y el daño que podría provocarle si los llegara a ingerir.

¿Cuáles son los alimentos prohibidos para mi perro?

Es cierto que los perros son animales omnívoros como nosotros, lo que quiere decir que comen todo tipo de alimentos para encontrarse sanos, además de la carne.

Algunos productos que son beneficiosos para tu mascota son la zanahoria, el salmón, la calabaza, las manzanas sin pepitas, la avena, etc.

Todos ellos le aportan miles de nutrientes necesarios para su cuerpo.

Eso sí, existen alimentos que pueden afectar negativamente a tu mascota si ésta los ingiere, ya que es posible que no le haga ascos a nada y se lleve todo a la boca.

El ser una mascota tan glotona puede hacer que te relajes y le des todo tipo de alimentos, lo que puede ser un error.

¿Cuáles son los alimentos prohibidos para mi perro?

Te preguntarás.

Nosotros te traemos una lista de los peligros que encierra tu cocina y qué alimentos no debe consumir tu mascota.

Deberías tener especial cuidado con el chocolate, las  semillas de las frutas o las uvas y pasas.

Estos alimentos son los productos más tóxicos que pueden estar en tu casa al alcance de tu compañero.

A pesar de ello, te resultará sencillo evitar que tu perro coma cualquiera de estos comestibles si sigues nuestra lista.

Reconoce si tu perro sufre una intoxicación alimentaria

«Creo que mi mascota se ha comido uno de los alimentos prohibidos, ¿cómo puedo saberlo?».

Puede ser que tu perro haga de las suyas y, sin que te des cuenta, se coma algún alimento perjudicial para él.

Saber reconocer qué alimentos son dañinos para tu mascota y los síntomas que pueden provocarle son claves a la hora de mantener a salvo a tu perro.

Reconoce los síntomas que sufre tu perro según qué alimentos tóxicos haya ingerido:

Cebolla y ajo: Si tu mascota come cantidades excesivas de ajo o cebolla puede presentar diferentes síntomas que aparecerán de forma progresiva.

Los principales son diarrea, vómitos, orina de color rojizo, dificultad respiratoria, letargo y aumento del ritmo cardíaco y suelen aparecer 5 o 6 días después a la ingesta de estos alimentos.

Esto se debe a un compuesto azufrado que contiene tanto la cebolla como el ajo que es tóxico para los canes, ya que en grandes concentraciones destruye los glóbulos rojos del animal, lo que le causa una anemia hemolítica.

Pero no te preocupes, la dosis tóxica para tu mascota suele ser más de un 0,5% de su peso corporal en cebollas o más de dos ajos diarios.

Por lo tanto, no tengas miedo en incluir de vez en cuando este alimento en su dieta, ya que puede incluso ayudarle tanto a su sistema inmunitario como en la desparasitación.

Chocolate: Este alimento, que a la mayoría de los humanos nos encanta, es muy perjudicial para tu mascota, ya que contiene teobromina, una sustancia altamente tóxica para el animal.

Para un perro, entre 100 o 200 mg de teobromina por kilo de peso es una cantidad peligrosa y puede llegar a matarle.

Ten en cuenta que el chocolate negro tiene entre 400 y 500 mg de esta sustancia por 30gr de producto, mientras que el blanco únicamente tiene 1 mg de teobromina.

Si tu perro ingiere chocolate en exceso puede presentar vómitos, diarreas, temblores, convulsiones y aumentar la frecuencia del ritmo cardíaco.

Por lo que deberías acudir al veterinario si sospechas que tu mascota ha ingerido chocolate para frenar el efecto de esta toxina.

Uvas y pasas: Con tan solo un puñado pequeño de esta fruta tu perro podría fallecer.

Estos alimentos en pequeñas dosis pueden hacer que los riñones de tu mascota dejen de funcionar, por lo que te recomiendo que evites dárselas.

Generalmente, 6 o 12 horas después de la ingesta aparecen la diarrea y los vómitos y, horas después, pueden evolucionar a una insuficiencia renal.

Xilitol: Los productos endulzantes que contengan Xilitol pueden llegar a matar a tu mascota, como galletas sin azúcar, chicles, etc.

Si tu mascota come alguno de estos productos puede presentar cuadros de vómitos, letargo, debilidad, pérdida de coordinación y convulsiones.

Esto se debe a que tu perro absorbe muy rápidamente este endulzante, lo que elevaría peligrosamente el nivel de insulina en sangre y provocaría una hipoglucemia con solo 0,1 gr por kilo.

Además, únicamente con 0,5 gr por kilo provocaría una insuficiencia hepática en el animal.

Paracetamol: Este medicamento es muy perjudicial para tu mascota ya que daña sus glóbulos rojos y su hígado.

Una necrosis hepática puede sobrevenir a tu perro si éste toma más de 150 mg de paracetamol; o lo que es lo mismo, 2 comprimidos en un día.

Nueces de macadamia: Evita darle siempre este alimento y, sobre todo, su cáscara.

Cualquier fruto seco en exceso es perjudicial para tu mascota, pero las nueces de macadamia pueden provocarle síntomas que van desde vómitos y debilidad general, hasta hinchazón de las articulaciones y dolor muscular.

Semillas de frutas: El cianuro que contienen las semillas de manzana, ciruela, albaricoque, melocotón, cerezas… es muy peligroso para tu mascota.

Retira siempre la semilla para que tu perro pueda adquirir los beneficios de la fruta sin ningún peligro adicional.

El ácido oxálico de estos alimentos, que también se encuentra en las espinacas, acelgas, coles, etc. es otra sustancia perjudicial para tu mascota.

Reconocerás que tu perro ha ingerido semillas gracias a la dilatación de sus pupilas, la respiración rápida y agitada, diarreas y vómitos, irritaciones en su piel y arritmia cardíaca.

Laurel: Esta hierva aromática es altamente tóxica para cualquier can, por lo que si cocinas para ellos nunca condimentes el alimento con laurel.

Cerca de tres horas después de consumir esta planta pueden sobrevenir las náuseas, los vómitos y la diarrea, lo que puede llegar a deshidratar peligrosamente al animal.

Más tarde pueden aparecer las convulsiones y el paro cardíaco.

Aguacate: No todas las frutas son seguras para tu mascota. Las hojas, la cascara y las semillas del aguacate contienen Persin, una sustancia que, en grandes cantidades, resulta perjudicial para tu perro.

El Pesin provoca que tu mascota sufra vómitos, diarrea, pérdida de apetito y decaimiento.

Procura no incluir en la dieta de tu mascota el aguacate pero, si quieres que tu perro lo pruebe, puedes darle únicamente la pulpa de este alimento que, incluso, es beneficiosa para él.

Tomate verde y patata cruda: Los dos alimentos contienen glicoalcaloides, unas sustancias que se encuentran presentes en la parte verde del tomate y la patata cruda pero que con la cocción se destruyen.

Recuerda que la planta del tomate también es perjudicial para tu mascota por lo que, si cultivas esta planta en casa, procura que el animal no se acerque.

Los síntomas de intoxicación por glicoalcaloides se aprecian por el babeo excesivo, la dificultad para respirar, vómitos y diarrea, pupilas dilatadas, debilidad y, en ocasiones, parálisis del cuerpo.

No temas darle a tu perro estos alimentos si los has cocinado muy bien antes, ya que le aportarán muchos beneficios tras destruir la sustancia mediante la cocción.

Recuerda siempre acudir al veterinario si notas alguno de estos síntomas de intoxicación, ya que el especialista te ayudará a saber cuál es el mejor tratamiento a seguir.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

¿Estoy listo para tener una mascota?

Todos nos hemos planteado, en algún momento, compartir nuestra vida con algún animal.

Pero, ¿Es el momento de tener una mascota?

Nosotros te damos las claves para descubrir si ha llegado la hora de introducir un nuevo compañero en tu vida y en la de tu familia.

Cómo saber si quiero tener una mascota

Una mascota no es un juguete, y menos una diversión pasajera.

A la hora de introducir un nuevo miembro a tu familia es conveniente que repases los siguientes puntos para saber si de verdad quieres asumir esta nueva responsabilidad:

Compromiso de por vida: Recuerda, tener una mascota es un compromiso de por vida y, antes que nada, debes preguntarte si estás dispuesto a asumir esta gran responsabilidad.

Ten presente que los perros pueden llegar a vivir entre 10 y 20 años y los gatos entre 15 y 20; lo que supone casi dos décadas de manutención en comida, peluquería, veterinario, etc.

Lo mismo ocurre si piensas tener otro compañero animal, como un loro o una tortuga, que pueden llegar a vivir 80 años. ¡Piensatelo muy bien!

Si ya lo tienes claro, ¡Enhorabuena! Ya has dado el primer paso para introducir a tu nuevo compañero en casa.

Capacidad economica: El siguiente paso es comprobar si tienes, y si vas a tener, el dinero necesario para mantener al animal.

Cabe destacar que el gasto medio de manutención para un gato es de 64 euros mensuales y para un perro asciende hasta los 185 euros.

Esto da un total de 3.000 euros de media en gastos anuales para un perro y unos 800 euros de inversión para los propietarios de un minino.

Recuerda que si optas por tener cualquier otro animal siempre deberás invertir algo de dinero en su cuidado.

Por lo que conviene que te pienses dos veces si de verdad puedes permitirte una mascota.

Espacio para el animal: Además, debes tener en cuenta la cantidad de espacio que tienes a la hora de introducir a un nuevo compañero en casa.

Ya que no es lo mismo un gato que un perro gigante, y tampoco es igual un piso o una casa con jardín.

Tiempo para jugar: El siguiente punto a considerar es pensar si tienes tiempo de sobra, ya que tu nueva mascota necesitará actividad y juego.

Recuerda también que las mascotas son muy propensas a las travesuras y a los juegos, sobre todo los cachorros, por lo que es conveniente comprobar antes si tienes o no paciencia.

Ten en cuanta que los gatos duermen una media de 14 horas al día, por lo que su necesidad de juego y ejercicio es mucho más reducida en comparación a sus compañeros caninos.

Tiempo para el aseo: Cepillar al gato o bañar al perro son dos actividades que tendrás que realizar regularmente para mantener el pelaje de tu mascota limpio.

Esto se reduce a invertir tiempo en tu animal de compañía, por lo que debes pensar muy bien si es algo que de verdad quieres.

Alergias: ¿Eres intolerante a algo? Antes de adoptar o introducir a una mascota en casa, asegurate de que ni tú ni ningún miembro de tu familia sufrís de alergia a ningún animal.

¿Qué tipo de mascota quiero?

Si ya tienes claro que quieres introducir a una nueva mascota en casa, debes plantearte si quieres un felino o prefieres compartir tu hogar con un perro.

Igualmente, existen otras muchas opciones a la hora de elegir un nuevo compañero, comopor ejemplo, hurones, pájaros, reptiles, pequeños mamíferos, etc.

En este caso, nosotros nos vamos a centrar en darte las claves para decidirte entre un gato o un perro.

Estos son algunos consejos a la hora de encontrar a tu mascota ideal:

Esperanza de vida: El promedio de vida de un perro es de 12 años y 15 años el de los gatos; aunque esto varía siempre según la raza y el cuidado recibido.

Tamaño y espacio destinado: Por norma general, los gatos son más pequeños que los perros y necesitan menos espacio. Llegan a pesar un promedio de 4kilos y los perros varían desde los 3.5 kilos propios de las razas enanas hasta superar los 120 en razas gigantes.

Esto se resume en un mayor o menor espacio requerido por cada mascota.

Ten muy en cuenta este aspecto a la hora de decidirte por la especie que deseas adoptar.

Cuidados específicos: Los gatos, con solo tener comida y agua, una media hora de juego todos los días,  estar cepillado y limpio, pueden llegar a ser muy felices.

No te olvides de las visitas anuales al veterinario y de controlar que no sufran cambios bruscos en su rutina diaria para evitarles estrés.

Los perros necesitan una mayor dedicación, ya que, por normal general, deben salir a la calle un mínimo de tres veces al día para hacer sus necesidades.

También debes proporcionarle una hora de ejercicio y paseo a lo largo del día para que gaste energía y se relaje.

Eso sí, el salir a la calle le hace más propenso a coger pulgas o contagiarse de alguna enfermedad, por lo que las visitas al veterinario serán más habituales que en el caso de los felinos.

Los baños también deben convertirse en un hábito si queremos tener como mascota a un perro; sobre todo si tiene el pelo largo.

Los gatos, en cambio, son unos animales limpios que se pasan el día acicalándose, por lo que no es necesario el baño; a no ser que tengas como mascota un felino que sale a la calle.

Alimentación: Los gatos son delicados de estómago y no pueden comer cualquier cosa.

En el mercado encontrarás miles de productos específicos para ellos que no te costarán mucho dinero.

Aunque hay que tener en cuenta que el gasto promedio mensual en alimentación es de 20 euros para un gato y el gasto medio para el perro asciende hasta 85 euros, aunque esto vuelve a variar según la raza del animal.

Características diferentes: Por conclusión, los gatos son más independientes y dan menos trabajo que los perros, aunque eso siempre depende de la raza.

Pero, también es cierto que los felinos suelen tener problemas con los niños pequeños ya que estos son muy nerviosos y pueden molestar a los mininos.

En cuanto a los perros, su manutención es mucho más elevada que la de los gatos, con respecto a la inversión de tiempo y dinero.

A pesar de ello, los perros son más cariñosos, y en ocasiones más bruscos, a la hora de demostrar su afecto y se siguen considerando la mejor mascota tanto para niños como para adultos.

Da los primeros pasos para adquirir una mascota

Ya has decidido qué animal se adapta más a ti y a tu familia, entonces solo te queda buscar la mejor manera de adquirir esta mascota.

Protectoras: Famosos, usuarios de redes sociales, animalistas… cientos de personas repiten esto cada día: siempre es mejor adoptar que comprar.

Existen miles de animales que son recogidos de las calles por protectoras o perreras, que buscan encontrarles a cada uno de ellos un nuevo hogar.

Si quieres hacer un bien y además, evitar gastarte mucho dinero, podrás acudir a una protectora y adoptar a uno de estos animales, que abarcan desde cachorros hasta mascotas ancianas.

Eso sí, no encontrarás ningún animal de raza en estos lugares ya que las mascotas que suelen abandonarse son mezcla la mayoría de las veces.

A pesar de ello, los animales mestizos tienden a tener una salud mucho más buena que sus congéneres con pedigrí y viven muchos más años.

Criaderos: Estos lugares se construyen con el único fin de criar animales de raza pura y venderlos a altos precios.

Es importante que, si tienes intención de adquirir una mascota de pura raza, te informes en profundidad de las actividades de la criadora para evitar problemas en un futuro.

Particulares: También es posible que conozcas a alguien o te lleguen mensajes a las redes sociales de dueños que acaban de tener una camada y quieren darla en adopción o de personas que no pueden seguir manteniendo a su animal.

Si optas por esta vía, asegúrate de que la persona que te dé el animal sea de fiar y pueda ofrecerte todos los papeles en regla y así evitar cualquier problema.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

Vacunar a mi perro, cuándo y por qué

Los perros, como las personas, sufren de enfermedades, parásitos o patologías, que pueden solventarse con una simple vacuna.

A pesar de ser un procedimiento tedioso y algo doloroso, la vacunación en perros es clave para que nuestro can pueda vivir sano y tranquilo.

Desde InfoFamily te traemos los mejores consejos para cuidar a tu mascota de la mejor forma posible.

Cuándo vacunar a mi perro

En principio, los cachorros suelen comenzar a vacunarse a partir de las 12 semanas de vida, a veces incluso antes, cuando desaparece la inmunidad natural que el cachorro obtiene de la madre.

Dependiendo del área geográfia en la que vivamos y la raza del animal, el tipo de vacunas que necesitará varía.

Por ello, es recomendable que te asegures de que tu can está completamente sano, antes de incluirlo en el calendario de vacunación para perros.

De lo contrario, las vacunas pueden provocarle un aumento de fiebre o malestar.

Por lo tanto, es recomendable que visites a un veterinario.

El determinará exactamente cuándo debe vacunarse tu perro, dependiendo de la región donde estés, la raza, el estado del animal, su edad…

Por qué tengo que vacunar a mi perro

Gracias a la leche materna de la madre, los cachorros están protegidos y son inmunes a la hora de contraer alguna enfermedad.

Sin embargo, esta se va perdiendo a medida que tu perro deja de lactar.

Por lo tanto, pueden caer presa de infecciones o enfermedades capaces de mermar su salud e incluso amenazar su vida.

Para evitar que esto ocurra, existe un calendario de vacunación para perros que incluyen las vacunas básicas y las opcionales.

Qué vacunas necesita mi perro

Estas son las vacunas más comunes que se incluyen dentro del plan básico de vacunación para perros:

  • Parvovirosis: Se administra alrededor de los primeros 45 días de vida del cachorro. Nuestra mascota puede contagiarse de parvovirus en cualquier sitio y sus síntomas son fiebre, letargo, falta de apetito, problemas cardíacos y vómitos y diarrea.
  • Moquillo, Hepatitis infecciosa C y Leptospirosis: La vacuna que inmuniza sobre estas tres enfermedades se llama trivalente y se aplica al rededor de los dos meses de vida de nuestro cachorro. Existen diferentes tipos de vacunas polivalentes, que inmunizan desde tres hasta ocho enfermedades. El veterinario determinará cuál es la mejor opción para nuestra mascota.
  • Parainfluenza: Esta enfermedad se transmite por vía aérea y afecta a bronquios, tráquea, ganglios linfáticos y mucosa. Esta vacuna se suele incluir dentro de algunas polivalentes o en solitario.
  • Rabia: Una enfermedad muy grave que puede afectar a los humanos. No existe cura para ella, por lo que la única solución es la vacunación preventiva y el recuerdo anual. La rabia, un virus que se transmite por el contacto con la saliva de otro individuo infectado, puede contraerlo cualquier mamífero, por lo que se recomienda prevenir esta enfermedad mortal con la vacunación.

Estas vacunas no incluyen protección frente a la traqueobronquitis, comúnmente conocida como la tos de las perreras, y el coronavirus.

Por lo tanto, te aconsejo que visites a un veterinario para su posible administración.

Consejos InfoFamily para cuidar de tu perro

Debes tener en cuenta que estas vacunas no son de por vida, por lo tanto, cada poco tiempo tienes que incluir las vacuna de refuerzo en el calendario de vacunación.

El fin, que tu mascota se encuentre protegida en todo momento.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

Mascotas, tu amigo más fiel merece lo mejor

En muchas ocasiones, habrás notado que nadie te entiende tan bien como lo hace tu mascota.

Tu mascota puede ser tu mejor amigo, por la compañía que te da, por su lealtad y principalmente, por qué es uno más de tu familia.

La importancia de cuidar bien de tu mascota

Para tener una mascota sana y feliz, tu animalito necesita grandes cuidados.

En este punto, tu papel como dueño del animal es muy importante. Exige responsabilidad, cariño y saber educar y aplicar ciertas normas de disciplina y comportamiento.

De esta manera, puedes crear hábitos desde que tu mascota es pequeña, como si se tratase de tu hijo.

Seguramente, sabrás algunas cosas básicas para su cuidado, pero otras deberás ir aprendiéndolas por el camino.

Indiferentemente de la especie o sexo de tu mascota, en InfoFamily te damos algunos consejos para ayudarte a cuidar de tu animal de compañía.

7 consejos para cuidar de tu mascota

1.-Establece un horario para sus necesidades. Una rutina regular de alimentación es fundamental.

Si tienes un perrito, sácalo de paseo con frecuencia para que haga sus necesidades.

En el caso de que tu mascota sea un gato, recuerda que ellos defecan en la arena, la cual debes cambiar cada 5 días.

2.-Cuida su higiene de la misma forma que cuidas la tuya. Cepíllalo regularmente para eliminar piel muerta, suciedad y los parásitos. Dependiendo de las necesidades de tu mascota deberás tener en cuenta el baño.

Hazlo sólo cuando lo necesite, demasiados lavados pueden eliminar los aceites esenciales de su piel, haciéndola más mate y menos impermeable al agua.

De esta manera, conseguirás que tu mascota luzca sano y brillante.

3.- Supervisa sus dientes y la masticación. Para controlar el sarro y la placa dental, es aconsejable nutrirlo con un alimento seco. Le ayudará a aflojar los dientes de leche y acelerar así la salida de los dientes.

Si la boca de tu cachorro es muy sensible, ablanda la comida sumergiéndola primero en agua.  

4.- Dale la mejor atención sanitaria. A menudo, puedes pensar que tu mascota no se siente bien.

Algunos de los síntomas son: pérdida de apetito, rechazo del agua, disminución o aumento súbito de peso, rechazo a jugar, vómitos… En ese caso, lo aconsejable es visitar lo antes posible a tu veterinario.

Controla sus enfermedades y administra las vacunas que necesite.

5.- Dieta y ejercicio. Son vitales para el bienestar, sobre todo si tu mascota es un perro o un gato. Al ser muy juguetones y enérgicos, debes asegurarte de que realizan el ejercicio adecuado de acorde a su edad.

Responsabilízate también de darle la nutrición que necesite desde el principio.

6.- Ponle nombre e identifícalo. Sobre todo si tu mascota es un perro acostúmbrate a llamarlo por su nombre para que conteste a tus indicaciones y te obedezca.

Es importante también, que lleve un collar con su nombre para poder encontrarlo en caso de que se pierda.

7.- Viajes con tu mascota. Si vas a viajar con tu mascota, recuerda que tienes un animalito a tu cargo y necesita de tu atención. Hoy en día, existen muchas maneras de viajar con tu mascota.

Antes de nada, es importante que sepas la documentación que necesitas para transportar a tu perro, gato…

Si vas a desplazarte a un país extranjero, es fundamental conocer las normas legales y las condiciones para poderlo transportarlo sin complicaciones.

Viajar con mascotas en el coche puede provocarte distracciones y dificultad de visibilidad.

Por ello, tu mascota deberá estar atada al coche para que no se pueda caer o desplazar y aumente la posibilidad de tener un accidente.

Para garantizar la seguridad en el viaje existen varios sistemas.

La elección de estos sistemas dependerá del tamaño y de la frecuencia con la que viajes con tu animal.

Los dispositivos más habituales son: el transportin, la jaula, las barras…

En caso de no poder trasladarlas personalmente, te recomiendo que elijas un transporte con trato personalizado que le cuide como se merece.

Lo más importante es elegir un transporte seguro y rápido para que no esté encerrado más tiempo del debido. Así, evitarás generarle estrés y mareos.

Para trayectos transoceánicos puedes optar por el avión.

Cada compañía aérea tiene su normativa respecto el transporte de animales en cuanto a condiciones, requisitos y coste. Por lo tanto, si vas a hacer un viaje de este tipo debes infórmate con anterioridad.

Si lo prefieres, debes saber que existen alternativas para dejar a tu mascota mientras estas fuera, como hoteles, familias de acogida y particulares donde podrán darle el mejor cuidado.

Disfruta de tu mascota y recuerda que una buena alimentación y una dosis de ejercicio adecuado le permitirá llevar una vida larga y saludable.

Y recuerda, tu mascota necesita de tu amor y cariño. ¡Dáselo!

Desde InfoFamily estamos trabajando para ayudarte a darle el mejor cuidado a tu animalito. Te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

 

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