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Diferencias y similitudes entre la artritis y la artrosis

por | Salud

La artritis y la artrosis son patologías relacionadas con las articulaciones.

Las dos causan dolor y reducen la calidad de vida.

Por ello, resulta tan común confundirlas, sin embargo, son dolencias distintas y con distintos tratamientos.

La aparición de la artritis y la artrosis es muy común en la población de avanzada edad.

En este artículo podrás aclarar los conceptos y entender las diferencias y cuáles son las causas.

¿Qué es la artritis y la artrosis?

La artrosis es una enfermedad degenerativa que produce inflamación en las articulaciones.

Es crónica y genera una pérdida del cartílago haciendo que los huesos choquen entre sí y se desgasten con el roce.

La artrosis empieza, generalmente, a dar sus primeros síntomas a partir de los cincuenta.

Mayormente, las causas de su aparición son el envejecimiento y el desgaste del cartílago.

En definitiva, es una enfermedad degenerativa.

La artritis  también es una enfermedad inflamatoria y en la gran mayoría de los casos crónica, pero ataca a la membrana sinovial que es la capa que recubre toda la articulación.

Este ataque, hace que crezca de forma desigual, provocando deformaciones en el hueso y el cartílago.

Aunque puede afectar a personas de cualquier edad, es más común en avanzada edad.

A pesar de que su origen es diferente, las consecuencias son muy similares:

-Disminución del rango de movimiento de las articulaciones.

-Rigidez.

-Dolor.

Factores de riesgo de la artritis y la artrosis

La artritis y la artrosis comparten algunos factores de riesgo.

Hay ciertas circunstancias que favorecen la aparición de dicha enfermedad en las personas.

Sexo femenino: es más frecuente la aparición de la artritis o la artrosis en mujeres que en hombres.

Sin embargo, el sexo masculino no está exento de estas enfermedades.

-Predisposición genética

La menopausia

-La obesidad

Otros factores de riesgo son distintos.

La artrosis la padecen el 28% de la población de 60 años.

Esto es debido a una actividad física intensa, ya sea por profesión o por deporte.

Los movimientos repetitivos hacen que el cartílago se desgaste y sobrecarga la articulación.

También puede ser generada por un traumatismo.

La artritis puede ser provocada por el sistema inmunológico, ya que en algunos casos, reacciona de forma errónea ante la membrana sinovial y la identifica como una amenaza para el organismo.

Siendo el mismo sistema inmunológico el que ataca a la membrana.

Padecer la gota, puede derivar en artrosis debido al depósito de cristales en la membrana.

Los gérmenes también pueden ser un factor de riesgo, puesto que si una infección llega a la articulación puede generar la artrosis.

Así mismo, el estrés y el tabaquismo también son factores de riesgo en la artritis.

Ejercicios para combatir el dolor

Tanto en la artritis como en la artrosis es muy importante el ejercicio físico regular.

La actividad física ayuda  a retrasar el envejecimiento del cartílago y reduce el dolor de las articulaciones.

Es por ello que si realizas ejercicios de forma habitual aumentarás la fuerza muscular y la densidad ósea de esta forma mejorará el rango de movilidad.

Los estudios demuestran que tres sesiones por semana ofrecen más beneficios que una o dos.

Dado que el objetivo principal es mantener una movilidad estable, es conveniente no forzar las articulaciones sometiéndolas a un gran esfuerzo.

Caminar

La actividad más sencilla, segura y barata es caminar. Es algo que prácticamente todo el mundo puede hacer y que ejercita la musculatura de las piernas.

También reduce el dolor y la rigidez de las articulaciones afectadas.

Tai-chi

El tai-chi se caracteriza por movimientos lentos y fluidos que, entre otros beneficios, mejoran el equilibrio, la fuerza y el control del propio cuerpo.

En personas mayores, se ha comprobado que mejora tanto el bienestar psicológico como el estado de salud general, y que reduce el riesgo de caídas.

Además en personas con artritis y artrosis reduce el dolor y mejora la funcionalidad de las articulaciones.

Nadar

Esta actividad mejora la flexibilidad de las rodillas y la cadera, así como la fuerza muscular.

Estudios demuestran que practicar tres meses este deporte mejora considerablemente la capacidad de las articulaciones y también que los beneficios se mantienen tres meses después de la última sesión.

El mejor ejercicio es el que más gusta

Hacer una actividad física sea cual sea es beneficiosa.

Lo más importante es que encuentres la tuya y la practiques de forma regular y con moderación.

Al final, el mejor ejercicio es el que estés dispuesto a hacer y no abandonar.

Sin embargo, si nunca has realizado ejercicio físico de forma cotidiana debes consultar antes con tu médico, te dará los parámetros necesarios para que no fuerces tus articulaciones.

Con InfoFamily podrás seguir tu progreso y compartir tus logros con la familia.

Consulta y suscribe a nuestro Blog de esta forma estarás al día de las nuevas curiosidades y consejos.

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