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7 datos que te sorprenderán del Ictus

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El color de tu orina ¿Qué dice de tu salud?

Puede que no seas de esas personas que le da mucha importancia a vigilar su orina.

Controlar tanto los cambios en su olor o color y si sientes dolor al miccionar es importante.

Es posible que alguna vez hayas notado cierto cambio en el olor o color de tu orina y te hayas preocupado.

Para aportarte tranquilidad, nosotros te mostramos los posibles cambios que puede sufrir tu orina.

Lo que el color de tu orina te dice

Recuerda que la orina está compuesta principalmente de agua y desechos, por lo que si algo no funciona correctamente tu orina puede revelarlo.

Ya sea debido a tu alimentación, alguna inflamación o un medicamento, tu orina puede cambiar de color.

  • Orina de color transparente: Esto indica que bebes demasiada agua, lo que hace que tus riñones trabajen en exceso.
  • Orina de color amarillo claro: Este color es el idóneo. Indica que estás saludable y con un óptimo nivel de hidratación.
  • Orina de color amarillo oscuro: Señala que bebes poca agua y debes hidratarte mejor.

Este color se debe a que tus riñones necesitan más tiempo para filtrar la orina.

  • Orina de color ambar o miel: Es muy similar al color amarillo oscuro y significa que debes beber más agua.
  • Orina de color amarillo muy oscuro o marrón: Esta tonalidad remarca problemas más graves. Este color podría significar una extrema deshidratación o alguna enfermedad hepática.

  • Orina de color rosa o rojizo: Esta tonalidad puede ser debida a diferentes colorantes alimenticios o por la presencia de sangre en la orina.

La sangre en la orina puede deberse desde una enfermedad renal, infecciones en el tracto urinario o cálculos en los riñones hasta cánceres.

  • Orina de color naranja: Este color indica que puedes sufrir algún problema hepático o puede deberse a un simple colorante alimenticio.

Este color también puede aparecer cuando almacenas un exceso de vitamina C en tu organismo, por lo que, si es así, debes disminuir su consumo.

  • Orina de color azul o verde: Estas tonalidades tan extrañas se deben a posibles infecciones bacterianas de orina o a algún medicamento. Otra posible causa es el exceso de calcio que tus riñones deben filtrar y se muestra en tu orina

Los cambios en tu orina te dan pistas sobre tu salud

El color no es el único indicador de problemas en tus micciones.

Tu orina puede presentarse de diversas formas que te muestran tu estado de salud.

  • Orina espumosa: El exceso de proteínas o algún problema renal puede ser la causa de una orina extremadamente espumosa.

Controla si tu micción viene acompañada de otros síntomas como dolores o cambios en su tonalidad y si se repite a pesar de disminuir la ingesta de proteínas.

  • Orina con un olor muy fuerte: Generalmente, si notas que tu micción huele excesivamente fuerte, suele deberse al consumo de ciertos alimentos, como café o espárragos.

Sin embargo, si no has consumido ninguno de estos alimentos y tu micción huele demasiado fuerte, es conveniente que consultes a tu médico.

  • Orina turbia: La cantidad ingente de fosfato hace que tu orina se vea de esta forma.

Esto posiblemente se deba a que cuentas con piedras en el riñón o una infección en el tracto urinario.

Este tipo de orina puede venir acompañada de un olor muy fuerte y muchas ganas de ir al baño.

Cuando acudir al médico por el color de tu orina

En muchas ocasiones, los cambios en tu orina son inocuos y pasajeros.

A pesar de ello, conviene conocer cuándo es necesario preocuparse y acudir al médico para aclarar las dudas.

Si notas estos síntomas deberías acudir a un especialista para realizar un chequeo:

  • Sangrados en la orina.
  • Dolores al miccionar.
  • Orina turbia durante varios días.
  • Colores anormales en la orina como marrón oscuro, rojo o azul o verde durante varios días.
  • Olor excesivamente fuerte en la orina sin comer alimentos que lo provoquen.

Igualmente, el color, olor y forma de tus heces pueden decir mucho sobre tu estado de salud.

 

Desde InfoFamily queremos seguir informándote y ayudándote en tu salud y en el cuidado de los tuyos.

Sigue nuestro blog para poder saber más sobre las mejores formas de cuidar a los que más quieres  y conocer los cambios en tu salud.

Únete a nosotros y sigue cuidando de los tuyos de la mejor manera.

Estos son los alimentos prohibidos para tu bebé

Conocer los alimentos prohibidos para tu bebé es imprescindible para asegurar la salud de tu pequeño.

Es normal que quieras dar a tu niño la mejor comida, con el fin de que tu hijo tenga un sano y completo desarrollo.

Pero debes tener en cuenta que, antes de los dos años, tu bebé no ha desarrollado completamente su sistema intestinal.

Eso quiere decir que su estómago no admite cualquier alimento y por lo tanto, tal vez no pueda digerirlo.

Por este motivo, es importante que conozcas qué alimentos pueden perjudicar a tu pequeño y cuáles son los más saludables.

Descubre los alimentos prohibidos para tu bebé

A partir del sexto mes de vida, tu niño necesita más nutrientes que únicamente los que obtiene mediante la leche materna.

Tu bebé sigue necesitando tomar el pecho, pero su cuerpo exige nuevos alimentos.

Esta necesidad está impuesta por el ritmo de su desarrollo, que cada vez será más rápido.

Para saber en qué orden y cómo dar los nuevos alimentos a tu bebé, no dudes en consultar a tu pediatra.

A pesar de ello, nosotros queremos traerte la lista de alimentos prohibidos para tu bebé para que puedas evitarlos en todo lo posible, al menos hasta que tenga más de 24 meses:

Miel: Aunque para ti sea un alimento muy beneficioso, para tu bebé menor de dos años puede resultar problemático.

La miel puede estar contaminada de una bacteria que transmite el botulismo, una enfermedad muy grave para los bebés.

Además de este potencial riesgo, la miel es un azúcar que puede llegar a provocar caries en su primera dentadura.

Dulces: Las galletas, la bollería industrial y las ‘chucherías’ deben  estar vetadas en la alimentación de tu pequeño.

El azúcar sólo provocará que sus primeros dientes de leche se deterioren y aparezcan las caries y la obesidad infantil.

Si quieres endulzar la comida de tu pequeño, añade mejor leche materna o frutas.

Refrescos y zumos: El azúcar, los químicos y los colorantes de los refrescos los hacen muy innecesarios en la dieta de tu pequeño.

Y, si lo que quieres es darle un zumo natural, lo mejor es que optes por ofrecerle uno casero, alimentar a tu pequeño con papillas naturales hechas con fruta o darle la pieza entera.

Bollería industrial: Además de ser altas en grasa y azúcares, pueden contener conservantes y colorantes muy perjudiciales para el sistema digestivo en desarrollo de tu bebé.

Frutos secos: Estos alimentos pueden provocar alergia, por lo que debes esperar a introducir estos alimentos hasta que tu pequeño cumpla mínimo los 3 o 4 años.

Dáselos machacados para evitar ahogamientos y en proporciones mínimas, evitando sobre todo las nueces, las almendras o los cacahuetes, que son altamente alergénicos.

Alimentos procesados: Las salchichas, las conservas o los embutidos tiene una gran cantidad de sal y conservantes muy perjudiciales para los riñones y el sistema digestivo de tu bebé.

Pescados grandes: El contenido de mercurio del atún, el pez espada o el tiburón es muy dañino para el desarrollo del sistema nervioso de tu pequeño.

Por este motivo, evita incluir pescados de gran tamaño en su menú, además de marisco y crustáceos, y opta por las piezas más pequeñas.

Espinacas y acelgas: Los nitratos de estos alimentos disminuyen la cantidad de oxígeno en sangre, algo que puede perjudicar a tu bebé debido a su poco peso.

Bebidas de arroz y algas: El agua de arroz contiene arsénico y las algas una gran cantidad de yodo, dos componentes muy graves para tu niño, por lo que, si tu pequeño es menor de 5 años, evita dárselas.

Alimenta con lo mejor a tu bebé

Ahora que sabes qué alimentos son los más perjudiciales para tu niño, es hora de que conozcas también cuáles son los más beneficiosos.

Debes saber que, al igual que existen alimentos prohibidos para tu bebé, también puedes encontrar productos que aportarán nutrientes y le ayudará en su desarrollo.

Aguacate: Muchas madres incluyen el aguacate como el primer alimento sólido para sus bebés.

Puedes empezar a incluir este producto en la dieta de tu bebé poco a poco para que se beneficie de sus grasas insaturadas, que le ayudan en el desarrollo del cerebro.

Plátano: Esta fruta le proporcionará potasio y vitaminas C y B6, además de calcio y hierro.

Ofrécele el plátano machacado con una cucharita si es muy pequeño o dáselo para que se beneficie de todas sus propiedades.

Arándanos: Estos frutos rojos son ricos en antioxidantes y contienen nutrientes perfectos para el buen funcionamiento de los ojos, el tracto urinario y el cerebro de tu hijo.

Brócoli: Esta verdura, familia de la col, es ideal tanto para tu salud como para la de tu hijo.

Por ello, intenta introducir este súper alimento en la dieta de tu niño lo antes posible para que se acostumbre a su peculiar sabor.

Dale de comer pequeños trozos de brócoli cocinados al vapor, procurando siempre que estén adaptados a su paladar.

Sigue alimentando a tu hijo de la mejor forma posible, complementandolo a demanda con leche artificial o leche materna.

 En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

¿Sabías que la osteoporosis ataca más a los huesos de las mujeres?

Los huesos son las principales víctimas de la osteoporosis, una enfermedad que afecta a 3,5 millones de personas en España.

Cualquier persona puede parecer esta patología, pero es más común entre las mujeres de edad avanzada.

Es decir, de las 3,5 millones de personas que sufren osteoporosis en nuestro país, 2 millones de ellas son mujeres.

Además de ser una enfermedad que se agrava con el tiempo, es silenciosa y no da señales de aviso, por lo que no conoces la existencia de esta enfermedad hasta que tus huesos están ya muy débiles.

Si eres mujer y temes sufrir osteoporosis, no dudes en seguir leyendo este artículo, donde te damos las claves para conocer, prevenir y tratar esta dolencia.

¿Qué es la osteoporosis?

La osteoporosis es una enfermedad que merma y debilita los huesos; es decir, los hace más porosos.

Esto se traduce a una mayor fragilidad en tu sistema óseo, lo que les hace aguantar peor los golpes y hace que los huesos se rompan con mayor facilidad.

Esto se debe a que la degeneración del hueso es mayor que su capacidad de regeneración, lo que se traduce en unos huesos más débiles y frágiles.

Esta patología afecta especialmente a las articulaciones de las muñecas, la espina dorsal y la cadera y puede diagnosticarse en cualquier persona aunque, como ya hemos mencionado, afecta principalmente a las mujeres.

La osteoporosis suele presentarse generalmente en mujeres con menopausia temprana y con baja densidad ósea, de edad avanzada, de constitución más bien delgada y con antecedentes familiares.

La disminución de las hormonas sexuales es otra causa del desarrollo de la osteoporosis, al igual que los problemas de tiroides y la toma excesiva de corticoesteroides, que también aumentan el riesgo de padecerla.

Prevenir la osteoporosis es posible

Si crees que tienes posibilidades de sufrir esta enfermedad, un examen de densidad mineral ósea te aportará luz sobre tu situación.

Ten en cuenta que es muy importante cuidar la salud de tus huesos y mantenerlos resistentes, sobre todo si cuentas con más de un factor de riesgo.

Una dieta rica en calcio y en vitamina D es perfecta para prevenir la osteoporosis, además de practicar ejercicio y abandonar el tabaco.

Por norma general, se deben tomar entre 1000 y 1500 mg de calcio al día, aunque siempre es conveniente que consultes a tu especialista qué dosis es adecuada para ti.

Este porcentaje puede adquirirse fácilmente ingiriendo alimentos como los lácteos, los vegetales de hojas verdes, las sardinas… o mediante algún suplemento.

Recuerda que para una correcta absorción, es necesaria la vitamina D, que puedes adquirir de forma natural tomando el sol 15 minutos al día.

La ingesta de proteína también resulta necesaria para la prevención, ya que este nutriente es esencial a la hora de procurar una buena salud a tus huesos.

Síntomas de la osteoporosis: Detéctala a tiempo

Debes saber que la osteoporosis es una enfermedad silenciosa y puedes no darte cuenta de que la sufres hasta que te rompes un hueso.

Lo que quiere decir que, el único síntoma evidente de esta enfermedad es una fractura.

Por este motivo, es importante que sepas reconocer lo antes posible los síntomas iniciales que te indican que has perdido densidad ósea:

Dolor de espalda debido a la fractura o desgaste de una vértebra

Postura encorvada

Disminución de la estatura a lo largo del tiempo

Fractura de algún hueso muy fácilmente

Ten en cuenta que el proceso de la pérdida ósea no presenta síntomas, por lo que es conveniente que tomes como rutina todos los hábitos necesarios para prevenir esta enfermedad.

Trata la osteoporosis de la mejor forma

Una vez que se detectada la enfermedad el único remedio es procurar recuperar la densidad ósea perdida y evitar fracturas.

Acude a tu médico para que te aconseje los mejores tratamientos según tu caso y procura aplicar estos buenos hábitos a tu rutina:

Haz ejercicio

Deja el tabaco y el alcohol

Toma alimentos ricos en calcio.

No huyas del sol, la acción de la luz solar durante unos minutos al día es suficiente para que tu cuerpo genere la dosis necesaria de vitamina D.

Los medicamentos que tu especialista te recetará prevendrán el deterioro de tus huesos, por lo que procura acudir a tu médico, sobre todo si has sufrido alguna fractura.

En InfoFamily te ofrecemos un blog donde podrás conseguir más información sobre este tema y muchos otros para tu familia.

Conjuntivitis, protege la salud de tus ojos

La llegada del frío trae catarros, gripes y diferentes enfermedades ocasionadas por algún virus.

La conjuntivitis es una de las razones por las que las consultas de los médicos se llenan durante los meses más fríos del año.

Cualquiera puede contraer la conjuntivitis, pero las personas más propensas suelen ser niños, estudiantes o docentes.

Este grupo de individuos están más en contacto con otras personas y, por lo tanto, cuentan con más posibilidades de contagiarse de cualquier agente infeccioso.

Esta anomalía ocular es muy común y nosotros queremos darte las claves para prevenirla y tratarla con el fin de mejorar tu salud visual y la de los tuyos.

¿Qué es la conjuntivitis?

Antes de nada debes conocer qué es exactamente la conjuntivitis y qué puede provocar en tus ojos.

La conjuntivitis es una inflamación de la cubierta transparente de la parte blanca del ojo y del interior de los párpados.

La cubierta se llama conjuntiva y, cuando algún agente provoca la inflamación, hace que los vasos sanguíneos se dilaten, lo que ocasiona los síntomas de la conjuntivitis.

Esto provoca picor, ardor, enrojecimiento del ojo e hinchazón.

Cómo puedes saber si tienes conjuntivitis

La conjuntivitis vírica se contagia muy rápidamente entre personas y sus síntomas son muy característicos.

Estas molestias comienzan a los pocos días de la infección.

Por ello, si sufres alguna de estos síntomas, acude a tu médico para que confirme la infección:

 

  • Enrojecimiento y picor del ojo
  • Secreción en los ojos
  • Formación de costras en los párpados
  • Visión borrosa
  • Sensación de arenilla en los ojos

Causas que te pueden provocar conjuntivitis

Como ya hemos mencionado anteriormente, esta infección ocular es normalmente muy contagiosa.

Eso sí, existen diversos tipos de conjuntivitis que pueden ocasionarte esta afección en los ojos:

Conjuntivitis vírica: Como su propio nombre indica, se contrae por un virus y puede afectar a uno o los dos ojos.

Esta afección es la más común, se contagia por el mismo virus del resfriado común y se transmite muy rápidamente entre personas.

Sus síntomas se presentan a modo de ardor, picor, sensibilidad a la luz y secreciones moderadas en los ojos, además de un enrojecimiento de los mismos.

Conjuntivitis bacteriana: Tan contagiosa como la vírica pero menos común, la bacteriana suele provocar dolor, picazón, y secreciones amarillentas de pus.

También puede afectar a uno o ambos ojos.

Conjuntivitis alérgica: Este tipo de alteración ocular viene por una reacción alérgica y no es contagiosa.

Tiene síntomas muy similares a los otros tipos de conjuntivitis, pero su procedencia no es a causa de un virus o bacteria.

Cualquier agente irritante puede ocasionarla, como el polen, la caspa de animal, etc. y puede aparecer en cualquier época del año.

Remedios para que evites y trates la conjuntivitis

Aunque la conjuntivitis es una infección muy contagiosa, existen ciertas formas de eludir su contagio:

  • Evita el contacto con personas infectadas. La cuestión no es dejar de tener relación con esta persona,lo único que debes evitar es tener contacto con sus secreciones, ya sean oculares, orales y nasales.
  • Limpia correctamente tus lentes de contacto si las usas y evita frotarte los ojos con las manos sucias.
  • Lávate las manos después de comer, ir al baño o toser y estornudar.
  • No compartas ninguno de tus productos de higiene con otras personas.
  • En la piscina utiliza gafas de buceo para evitar cualquier contagio.

Si ya sufres de conjuntivitis, lo mejor es acudir al médico ya que, sin tratamiento, pueden existir complicaciones, aunque no siempre.

El especialista puede tomar una muestra de secreción de los ojos para determinar la enfermedad y poner un tratamiento adecuado.

La conjuntivitis vírica se resuelve normalmente por sí sola y no requiere tratamiento específico, aunque el médico puede recetarnos algún colutorio para hacerla más llevadera.

La conjuntivitis bacteriana sí requiere gotas antibióticas y la alérgica se trata con lágrimas artificiales o, dependiendo de la gravedad de la inflamación, antihistamínicos.

En casa puedes llevar a acabo ciertos trucos que te ayudarán a recuperar la normalidad en tus ojos más rápidamente:

  • Deja de utilizar lentillas hasta recuperar la normalidad.
  • Usa lágrimas artificiales que te ayudarán a limpiar los ojos y a mantenerlos húmedos.
  • Emplea compresas tibias y húmedas para los ojos que te aliviarán el picor continuo y ablandar las costras.
  • Mantén los ojos cerrados el mayor tiempo posible.

Los síntomas pueden solucionarse en 3 o 4 días, aunque serán unas jornadas difíciles ya que, en bastantes ocasiones, tendrás dificultades para ver y te molestará incluso cualquier foco de luz.

Aprovéchate de InfoFamily para adquirir toda la información posible sobre esta afección ocular y otras dolencias gracias a nuestro blog.

Alimentos para ejercitar el cerebro

La nutrición es importante para el cerebro, pero aún lo es más para la función cerebral.

Las personas necesitamos una serie de nutrientes para mantenernos en forma físicamente, pero también necesitamos alimentos que nos ayuden a mantener activo el cerebro.

En este post te mostramos qué alimentos te ayudan y de que forma.

Cómo afectan los alimentos al cerebro

En función de los nutrientes que reciba un cerebro, su actividad cerebral y consecuencias cognitivas serán diferentes.

Cada comida tiene una composición y un efecto diferente para el cerebro.

Los nutrientes serán los responsables de aumentar el nivel de neurotransmisores.

Eso hace que module nuestro humor, comportamiento, estado depresivo o ansioso e incluso nuestro sueño.

Si tomamos la alimentación adecuada, podemos llegar a mejorar el estado de ánimo, también la capacidad de pensamiento, razonamiento, la memoria y concentración entre otras habilidades cognitivas.

Se ha demostrado que comer algunos alimentos es bueno para mejorar la salud cerebral en general, mientras que otros alimentos pueden ayudar a prevenir o al menos retrasar los efectos de las enfermedades cerebrales.

Alimentos que ayudan al cerebro

Es por ello que es importante incluirlos en nuestra dieta diaria.

Los tomates contienen licopeno, que ayuda a combatir el daño celular que producen enfermedades como el Alzheimer.

El pescado tiene muchos ácidos grasos omega 3 que ayudan a mantener un sistema nervioso sano y yodo que mejora la claridad mental.

Los alimentos integrales contienen ácido fólico, B12, B6, que ayudan a mejorar la memoria.

Los arándanos mejoran la memoria a corto plazo.

Las grosellas negras contienen vitamina C, que incrementan la agilidad mental.

Las semillas de calabaza contienen zinc, que mejora la memoria y las habilidades de razonamiento.

Los cereales enriquecidos son una buena fuente de vitamina B12, lo que reduce los niveles de homocisteína que pueden contribuir a al alzheimer.

El brócoli proporciona vitamina K, lo que mejora la función cognitiva.

La salvia es buena para mejorar la memoria.

Los frutos secos son una gran fuente de vitamina E, que mejora la memoria.

Si incluimos estos alimentos de forma gradual a nuestra dieta diaria estaremos ayudando a fortalecer nuestro cerebro.

De esta forma, podemos evitar enfermedades como el Alzheimer o la demencia.

 

 

En nuestro Blog podrás encontrar más información acerca del cuidado de tu familia y datos de interés para llevar una vida sana y equilibrada.

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