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¿Cómo sé si mi gato está enfermo y qué puedo hacer?

Es muy difícil que un gato se ponga enfermo, pero los actuales reyes de internet no son invulnerables, por lo que conocer los síntomas y comportamientos que indican que algo no va bien es clave para tener a nuestra mascota feliz y sana.

Si tienes un gatito en casa, desde  InfoFamily te damos algunas facilidades para darle el mejor cuidado posible a tu felino y descubrir si tu gato sufre o no una enfermedad.

Comportamientos que indican que tu gato está enfermo

Los siguientes comportamientos pueden ser indictivos a la hora de saber si tu felino esta enfermo.

  • Es más perezoso de lo normal

Los gatos en sí son animales tranquilos y relajados.

Suelen dormir una media de entre 12 y 16 horas al día, por lo que no es poco habitual encontrar a nuestro compañero tumbado bajo un rayo de sol o dentro de una caja.

Cada gato es un mundo, por lo que nadie mejor que tu para saber si tu minino se comporta o no de la forma habitual.

En algunos casos, si notas que tu compañero se mueve muy poco, evita el juego, anda decaído y procura no corretear, pueden ser síntoma de algún problema como la artritis.

  • Arcadas constantes sin vómito

Los felinos se acicalan continuamente, lo que provoca que ingieran grandes cantidades de pelo y puede ocasionarles vómitos.

Por lo tanto, que tu gato vomite de vez en cuando puede resultar el pan de cada día.

El problema viene cuando tu mascota sufre arcadas constantes sin vómito alguno.

Esto, puede ser un indicador de que tiene algo atascado en el esófago, en el intestino o incluso puede ser síntoma de alguna enfermedad renal.

Por ello, resulta conveniente acudir a un veterinario en estos casos, para evitar futuras complicaciones.

  • Cambios en su alimentación

Los gatos en general suelen tener problemas con el agua, y no nos referimos a los temidos baños.

Para que tu mascota mantenga su óptimo nivel de hidratación, es conveniente que beba a menudo agua.

Por ello, si ves que ni la prueba, a pesar de estar limpia y fresca, puede ser una muy mala señal.

Lo mismo ocurre cuando el minino evita alimentarse, ya que el problema puede ser por náuseas o algún problema renal.

Por el contrario, si tu gato vacía el bebedero en un abrir y cerrar de ojos, es posible que sufra diabetes o cualquier otra patología, por lo que es necesario acudir a un especialista sin demora.

  • Aliento fétido o dulzón

Si algún gato os ha bostezado en la cara alguna vez sabéis a lo que nos referimos cuando decimos que el aliento de los gatos no suele ser, por norma general, plato de buen gusto.

Pero, hay circunstancias que pueden alterar el aliento de vuestra mascota y volverlo mucho menos soportable, lo que podrían significar problemas dentales o renales.

A pesar de ello, lo grave viene cuando su aliento se vuelve afrutado y dulzón, ya que esto podría manifestar una diabetes en tu mascota.

Si esto sucediese, te recomiendo acudir rápidamente al veterinario.

  • No se acicala

Los felinos cuentan con tres acciones básicas a lo largo del día: comer, dormir y acicalarse.

Esta última es muy importante ya que les permite lucir un pelo limpio, librarse de parásitos y eliminar posibles olores que puedan atraer a depredadores.

Desde muy pequeños aprenden, gracias a su madre y al instinto, esta acción tan básica para su supervivencia.

Sin embargo, hay ocasiones en las que pierden las fuerzas para llevarla a cabo, lo que puede significar estrés o artritis en tu gatito.

  • Alteraciones en sus deposiciones 

Que las heces sean muy líquidas de manera habitual puede significar infecciones intestinales o presencia de parásitos.

Sobre todo, si tu mascota es propensa a dar paseos por la calle.

Si tu gato pasa dos días sin defecar es urgente que acudas al veterinario ya que puede suponer una obstrucción intestinal.

La orina también es importante a la hora de identificar diferentes dolencias en tu minino.

Vigila si tu felino orina más o menos frecuentemente de lo habitual o si lo hace fuera de la arena, ya que son conductas inhabituales.

Igualmente, si tu compañero tiene una orina rojiza, es mejor acudir al veterinario de inmediato.

  • Controla el peso

Subidas y bajadas de peso rápidas y constantes no son nunca buena señal.

Si notas que tu felino adelgaza en extremidades y tiene la tripa hinchada, te recomiendo acudir a un especialista para ver de que se trata.

  • Cambios en su agilidad

Los gatos son criaturas ágiles y dinámicas.

Por ello, si ves que tu minino está más torpe de lo normal, inclina la cabeza hacia un lado o está desorientado, es mejor ver al veterinario para descartar o no alguna posible enfermedad.

Desde InfoFamily te recomendamos que, para asegúrate de tener un compañero sano y activo, lo mejor es siempre revisar su comportamiento, vigilar si tiene fiebre, viendo si tiene el hocico seco y caliente, y cuidar la alimentación.

Suscríbete al blog y descubre todo esto y mucho más.

Viajar con tu mascota, ¿cómo hacerlo?

Viajar es un placer, pero más si lo haces acompañado de tu mascota.

No dejes a tu compañero en casa, sobre todo si piensas pasar mucho tiempo fuera de ella, y disfruta la experiencia de viajar con tu mascota.

Saber dónde ir, cómo ir y qué necesitarás durante el viaje es necesario a la hora de emprender una aventura con tu animal.

Para ello, queremos darte las claves para que puedas viajar con tu mascota y disfrutar de ella todo el tiempo posible.

¡Convierte a tu compañero de vida en tu compañero de viajes!

¿Qué tienes que saber para viajar con tu mascota?

Recuerda que, antes de viajar con tu mascota, debes tener claras ciertas cuestiones para realizar un viaje tranquilo y sin complicaciones.

Existen miles de puntos que debes tener en cuenta a la hora de realizar un viaje con tu animal, y nosotros queremos aclararte las cuestiones más importantes.

Papeles en regla: Es conveniente que, ya sea para salir al extranjero como para viajar por el país, tengas los papeles del animal en regla.

Cada país pide diferentes condiciones, por lo que lo ideal es consultar con las autoridades del destino por estos requisitos con el fin de saber qué tipo de documentos necesitas y evitar futuras complicaciones. 

De todos modos, en los países dentro de la Unión Europea continental sólo es necesario el Pasaporte Europeo y la cartilla sanitaria, ambos expedidos por tu veterinario.

En él,  aparecerán las vacunas actualizadas y las desparasitaciones.

Vacunas necesarias: Tanto si vas a viajar con tu mascota en tu país, como si sales hacia el extranjero, debes informarte muy bien de las vacunas obligatorias para animales en el lugar de destino.

Ten en cuenta que la vacuna antirábica es imprescindible a la hora de viajar casi a cualquier país.

Incluso entre comunidades autónomas.

Por lo que, no dudes en consultar con tu veterinario sobre las vacunas, los recuerdos y el calendario vacunacional de tu animal.

Medio de transporte: No es lo mismo viajar con tu mascota en la comodidad de tu coche, que hacerlo en autobús, tren, avión o cualquier otro transporte.

Es importante que tengas en cuenta cada una de las posibilidades y todas sus ventajas y desventajas, que aclararemos en el siguiente apartado.

Visita al veterinario: No viene mal que, además de consultar al especialista sobre el calendario vacunacional para perros o gatos, te informes sobre todos los papeles necesarios a presentar a la hora de viajar.

Estancia: Busca hoteles, albergues o cualquier tipo de residencia que permitan la opción de albergar a tu mascota.

No tendrás problema en encontrar lugares de residencia donde dormir con tu animal.

Pero recuerda que es importante llamar al establecimiento para consultar directamente las condiciones de llevar una mascota y evitar así mal entendidos.

Actividades que hacer con tu mascota: Tanto si tienes un gato acostumbrado a salir a la calle, como si cuentas con un perro, tienes miles de opciones y actividades a realizar con ellos.

Solo necesitas informarte sobre el lugar que quieres visitar y buscar opciones de todo tipo. Existen parques acuáticos para perros, restaurantes que permiten mascotas, etc.

Recuerda que siempre es más sencillo realizar con tu macota un viaje rural a la naturaleza, pero no tendrás problemas si decides ir con tu animal a ciudades dentro o fuera de España.

Solo necesitas informarte muy bien sobre el sitio que vas a visitar.

Formas de viajar con tu mascota

Llegar al lugar de destino es quizás la parte más dura de cualquier viaje con un animal, por lo que nosotros te traemos una lista de los posibles transportes que puedes utilizar.

Elige el que más te convenga a ti y a tu mascota y comienza vuestra aventura sin miedo:

Coche

Transportar a un gato en coche es relativamente sencillo, ya que solo necesitas el transportin, comida y agua.

Coloca el transportín en el asiento trasero del coche y bien anclado con el cinturón de seguridad.

Aunque asegúrate que realice sus necesidades antes de salir e igualmente, procura que no sea un viaje muy largo.

Con el perro es conveniente que cuentes con un espacio destinado a él en el maletero y cuentes con rejas entre este espacio y los asientos traseros.

Así lograrás que tu perro no pueda pasar a los asientos de los pasajeros y no molestará al resto de viajeros ni interferirá en su seguridad.

Tanto si tienes un perro pequeño como si cuentas con uno grande, puedes optar por el uso de un transportín, al igual que con el gato.

Si tu animal es pequeño deposita el trasportín a los pies de los asientos traseros y si es grande, déjalo en el maletero, pegado a los respaldos de los asientos.

Recuerda que no debes darle de comer al perro justo antes del viaje y es conveniente mantener ventilado el automóvil, con el fin de evitar disgustos si el animal se marea.

Si es un viaje largo y sobre todo  en verano, no te olvides de hidratarle muy bien y descansar cada dos horas, estacionando el vehículo y dando un paseo al animal.

Os vendrá estupendamente a los dos.

Avión: Ten en cuenta que la mayoría de las compañías low cost no admiten viajes con mascotas, por lo que si deseas que tu animal te acompañe a los viajes, deberás invertir algo más de dinero.

También recuerda que, si vas con un perro, deberás consultar las condiciones de cada aerolínea, ya que muchas limitan la entrada de animales de más de 8 kilos de peso (incluido el peso del transportín) dentro de cabina.

Por ello, los perros de mayor tamaño deben viajar en bodega, algo bastante incómodo para el animal.

Recuerda siempre indicar que viajas con mascota al comprar el billete y consultar con la aerolínea todas las normas y condiciones.

Debes tener todos los papeles en regla, saber si tiene y dónde tiene colocado el microchip tu animal e igualmente llevar a tu mascota en un transportín adecuado.

Y no te olvides del coste adicional que supone llevar una mascota en cualquier línea aérea.

Barco: Al no existir una normativa específica, cada compañía pone sus condiciones.

Por lo tanto, debes consultar las condiciones de transporte, peso… antes de embarcarte con tu animal.

Por norma general, los perros y gatos viajarán en transportines o casetas destinadas para animales de compañía en algún lugar del barco protegido y ventilado.

Igualmente, es posible que tengas la opción de visitar a tu mascota en algún momento del viaje.

Transporte público: Al igual que ocurre con el avión, los trenes y autobuses cuentan con políticas que limitan el acceso a animales de cierta envergadura.

Por ejemplo, algunas compañías ferroviarias limitan el peso a 10 kilos, por lo que siempre debes consultar las compañías y sus condiciones antes de lanzarte a la aventura.

Tanto si llevas a tu gato como a tu perro, es necesario el uso de un transportín y, en el caso de los trenes, el resto de viajeros deben de estar conformes para que pueda subir el animal en cabina.

Recuerda que el importe del billete será de un 25% sobre el importe normal, a no ser que compres un billete preferente o superior, con el cual tu mascota viajará gratis.

En el caso de los autobuses tu mascota deberá ir en las bodegas obligatoriamente, salvo que se trate de un perro guía.

Por lo tanto, se convierte en el medio de transporte menos cómodo para tu animal.

Si no tienes otra opción, más que viajar de esta forma, deberás presentarte 15 minutos antes de la salida, con tu mascota en su trasportín y colocarla donde el conductor te indique.

En cualquier caso, te recordamos que siempre antes de cualquier viaje consultes con las compañía con la que quieres viajar y preguntes todas las condiciones y normativas con respecto a viajar con tu mascota.

¿Qué puedo hacer si no quiero viajar con mi mascota?

Si no quieres o no puedes viajar con tu mascota debes dejarla en las mejores manos.

Una opción es encontrar a alguna persona de confianza que se encargue de cuidar y mantener a tu animal durante ese período.

Pero, si esa opción no es posible, exiten varias alternativas que seguramente encajen con tus necesidades:

  • Hoteles para perros o residencias caninas: Estos centros también pueden albergar gatos y pueden ser una opción a considerar a la hora de realizar un viaje.

Consulta las condiciones, fotos, homologaciones y comentarios de otros usuarios de diferentes residencias para decidirte por la opción más apropiada para ti y tu mascota.

  • Cuidadores puntuales: Esta idea se ha ido desarrollando durante algunos años.

Con ello muchas personas pueden contactar con algún cuidador puntual que atienda a sus mascotas por una compensación económica.

Gracias a esto tu mascota disfrutará de paseos y atenciones personalizadas, o si es un gato, mantenimiento y atención diaria.

Así, si tienes un perro o gato poco sociables les harás la transición mucho más amena y sencilla que optando por una residencia donde tendrá que convivir durante un tiempo con más mascotas.

Gracias a InfoFamily podrás mantenerte al día de todo lo que ocurre con tu mascota y sus necesidades.

Conoce mejor a tu animal gracias a nuestro blog e infórmate sobre los mejores cuidados para tu mejor amigo.

Alimentos prohibidos para gatos y sus consecuencias

A diferencia de los perros, los gatos son completamente carnívoros, por lo que su dieta se compone, casi exclusivamente de carne.

Esa es una de las razones por la que debes procurar no darle otra cosa que no sea carne, pescado o huevos.

Por lo tanto, existen más alimentos prohibidos para gatos que para perros.

A pesar de ello, es posible que veas alguna vez a tu minino intentando comer las hojas de tus plantas, algo que no deberías permitir ya que muchas pueden ser perjudiciales para él.

Este peculiar comportamiento viene dado por su instinto, ya que en la naturaleza, cuando el gato se siente hinchado o necesita purgar, ingiere hierba que le depure por dentro.

Además, a pesar de ser un animal exclusivamente carnívoro, existen alimentos que tu gato puede comer sin riesgo alguno y que, incluso, pueden llegar a ser beneficiosos para él.

En este sentido, puedes incluir en la dieta de tu mascota algunos vegetales como zanahoria, guisantes y calabaza hervidos o aceitunas, pepino y lechuga crudos, de vez en cuando.

Debes saber reconocer cuáles son los alimentos prohibidos para gatos, con el fin de evitar cualquier disgusto con tu mascota y mantenerla lo más sana posible.

 

¿Cuáles son los alimentos prohibidos para gatos?

Existen alimentos que para tu gato pueden ser tan perjudiciales que, incluso, pueden llegar a provocar su muerte.

Esto ocurre, por ejemplo, si tu gato ingiere uvas o pasas de forma desmesurada o chocolate en exceso.

Estos alimentos en pocas cantidades podrían provocar graves afecciones a la salud de tu mascota pero, si come algo más de la cuenta y no se trata, el felino puede llegar a fallecer.

Por suerte, la mayoría de los alimentos que tienes por casa no resultan muy perjudiciales para tu gato y, los que sí pueden derivar en problemas en su salud, suelen ser comestibles que, ya sea por su olor o sabor, serán rechazados por tu mascota.

Como por ejemplo, el limón o cualquier otro cítrico, ya que su olor es un repelente natural para los gatos.

Otros alimentos no son peligrosos de por sí, si no que su uso continuado pueden provocar en el felino diferentes dolencias.

Si, por ejemplo, alimentas cada día a tu mascota con leche, puede llegar a ocasionarle problemas gastrointestinales.

Y, si sólo le das atún en lata destinado al consumo humano, le provocarás una grave falta de taurina, un aminoácido esencial para el correcto funcionamiento del organismo de tu compañero.

Por lo tanto, procura evitar dar a tu felino alimentos no destinados a tu mascota de forma continuada y obtendrás un animal salo y feliz.

Cómo reconocer un gato con intoxicación alimentaria

Si quieres dar a tu minino algo más que carne, sigue esta lista de los alimentos que NUNCA debes incluir en la dieta de tu mascota si no quieres vivir disgustos:

Chocolate: La teobromina que contiene el chocolate es una sustancia muy perjudicial para tu mascota, al igual que ocurre con los perros.

Al ingerir exceso de telobromina, tu gato puede padecer vómitos y diarrea, sufrir taquicardias e, incluso, fallecer al no poder eliminar la toxina del cuerpo.

Debes tener cuidado para que tu gato, si es que come chocolate, no ingiera más de 80 o 100 gr por kilo, lo que podría matarle.

Pero, si come aunque sea un poco de este alimento, lo mejor será que acudas rápidamente a un especialista.

Aguacate: Al ser un alimento muy graso, puede ocasionar problemas en el estómago de tu gato o, incluso, pancreatitis.

Tu mascota no digerirá muy bien ninguna comida grasa y, en el caso del aguacate, al ser tan graso, le puede provocar serios problemas intestinales.

Leche: Aunque la creencia común sea que a los gatos les encanta la leche y pienses que es beneficiosa para ellos, esto no es del todo cierto.

Los gatos adoran la leche, pero su cuerpo no tolera ningún producto lácteo por su incapacidad de digerir la lactosa.

Si le das un poco de leche de vez en cuando no ocurre nada, pero si te excedes un poco, tu gato puede sufrir vómitos, diarreas u otros trastornos digestivos.

Por lo que procura siempre darle leche sin lactosa o productos destinados para ellos que encontrarás en el mercado.

Sal: Parece lógico que te recomendemos que no des sal a tu mascota.

Tampoco creemos que vayas a poner el salero el el comedero de tu pequeño o tengas intención de sazonar su comida.

Cuando hablamos de evitar la sal en la alimentación de tu mascota, nos referimos al hecho de darle embutidos o alimentos salados.

Puedes creer que un poco de jamón o mortadela no le harán daño alguno, pero estos productos contienen una gran concentración de sal.

El cuerpo de tu gato no puede tolerar tanto sodio y puede sufrir hipertensión y graves problemas sistémicos al acumularse la sal en sus riñones.

Cebolla, ajo y puerro: Estos alimentos son muy tóxicos tanto para perros como para gatos ya que cuentan con sustancias que eliminan los glóbulos rojos de estos animales.

No ocurre nada si tu mascota come un poco de estos vegetales de vez en cuando pero, en dosis altas, pueden llegar a  sufrir anemia en sangre.

Los síntomas de esta anemia lo notarás en la actitud del gato, más aletargada, y en su orina, que será más rojiza.

Uvas y pasas: Esta fruta, tanto seca como fresca, es tan perjudicial para perros como para gatos.

Si quieres evitar algún disgusto y que tu gato sufra fallos renales, evita a toda costa que coma este alimento.

Xilitol: Este endulzante, al igual que en el perro, provoca en tu gato un considerable aumento de insulina en sangre, ya que lo digiere mucho más rápido que los humanos.

Este subidón de insulina provoca un gran descenso de los niveles de azúcares en sangre, lo que puede provocar hipoglucemia.

Eso hará que tu gato sufra descoordinación, letargo e incluso vómitos. Si no se trata, puede llegar a provocarle convulsiones y podría caer en coma.

Frutos secos: Evita en todo lo posible que tu gato consuma algún fruto seco ya que algunos cuentan con sustancias que para él son tóxicas.

Sabrás si tu gato ha consumido algún fruto secó tóxico para él porque mostrará cuadros de vómitos y diarreas y problemas renales y digestivos.

Plantas perjudiciales: La flor de pascua, muy común en las casas durante la época de Navidad, la hiedra o las adelfas son solo tres plantas que resultan tóxicas para tu mascota.

Por lo tanto, evita tener estos vegetales en casa ya que tu gato se sentirá atraído hacia ellas y se las comerá, lo que podría ocasionarte algún disgusto.

 

Recuerda siempre acudir al veterinario si notas alguno de estos síntomas de intoxicación, ya que el especialista te ayudará a saber cuál es el mejor tratamiento a seguir.

Si quieres continuar cuidando de tu perro lo mejor posible únete a InfoFamily, donde nos encargamos de procurarte la mejor información sobre el cuidado de tu mascota gracias a nuestro blog.

Conoce también el calendario de vacunación para darle el mejor cuidado a tu mascota y lograr que viva sano y feliz a tu lado.

¿Qué mascotas exóticas puedo tener?

Cuando hablas o piensas en animales exóticos seguramente te vienen a la cabeza serpientes, hurones, peces tropicales o lagartos.

No andas desencaminado, pero incluso se pueden considerar mascotas exóticas a los tradicionales hámsteres, pájaros, peces o conejos.

Cada vez más personas quieren en su casa algún animal único o especial, por lo que las ventas de animales tropicales o alóctonos se han disparado gracias al auge de esta tendencia. 

¿Existen mascotas exóticas ilegales?

En el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras se pueden ver las especies consideradas ilegales si se introducen sin ningún permiso previo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.

Esto se debe a que pueden ser un peligro para las personas y para el medio ambiente.

Por ello, es conveniente que antes de adquirir un animal venido del extranjero, te informes y conozcas qué mascotas exóticas se consideran ilegales en nuestro país al suponer un posible riesgo para el ecosistema.

Estos son las mascotas exóticas más comunes que no pueden vivir en cautividad o son ilegales:

Galápago de Florida y la tortuga pintada: Estas tortugas, endémicas de América, se han convertido en una especie invasora en nuestro país.

Estos animales son, y han sido, las tortugas más populares como mascotas.

La galápago de florida acaba midiendo 30 cm y muchos propietarios optan por abandonarla, lo que se convierte en un peligro para otras tortugas autóctonas debido a la agresividad de la galápago.

Su comercialización en España está prohibida por lo que, si quieres cuidar de uno de estos reptiles, te recomendamos que optes por cuidar del galápago europeo, natural de este continente.

Perro mapache o Tanuki y el mapache americano: Su atractivo y adorable aspecto ha sido una llamada de atención para muchos que han querido tener este tipo de animal como mascota.

A pesar de ello, y aunque la ternura que muestran en las películas sea muy atractiva, no debes olvidar que son animales salvajes que suelen tener comportamientos agresivos.

Además, cuentan con un gran historial de destrozos en el medio ambiente y en los cultivos, además del daño que hacen a la fauna y flora autóctonas.

Esto ocurre tras ser abandonados por sus dueños, que no pueden hacerse cargo de animales salvajes y agresivos.

Por este motivo, está prohibida su venta o posesión en nuestro país.

Erizo pigmeo africano: Una especie híbrida entre el erizo moruno y el erizo africano, creado para domesticarlo y que, si son liberados, pueden resultar un peligro para sus primos europeos.

Rata almizclera: Otro animal procedente de América que ha sido introducido en Europa.

La rata almizclera tiene este nombre por su fuerte olor a almizcle y, al ser abandonada en la naturaleza, provoca muchos daños en los cultivos.

Es considerada una plaga en España gracias a la falta de depredadores y a su rápida reproducción.

Cotorra argentina: Este animal, también considerado una plaga en España, es una especie introducida que se adapta muy bien al clima del sur de la península y que además es muy ruidosa.

Este pájaro tiende a secar árboles y a entorpecer la cría de otras especies autóctonas.

Si, después de conocer la lista de mascotas exóticas ilegales sigues decidido a adquirir un animal diferente para tu hogar, te traemos una lista de las mascotas exóticas más populares y sus cuidados.

Con esto te será más sencillo mantenerla y darle un entorno seguro y tranquilo.

Cómo cuidar a mi mascota exótica

Reptiles

Los reptiles son una de las mascotas exóticas por excelencia, ya que suelen ser tranquilos, resistentes y muy vistosos, además de no requerir excesivos cuidados para su manutención.

Con un buen terrario, acorde a su especie y tamaño, y una buena alimentación, puedes lograr un hábitat estupendo para tu mascota.

No necesitan limpiezas regulares y tampoco comida diaria, ya que en la naturaleza apenas se alimentan.

Eso sí, al ser animales de sangre fría, debes tener mucho cuidado para que tu reptil no se enfríe y mantenga siempre un nivel óptimo de calor corporal.

Por lo que la temperatura del terrario debe ser acorde al tamaño y la especie de tu reptil.

Procura que el animal tome el sol o, si no es posible, introduce en su hábitat una luz ultravioleta, que le ayudará a desarrollarse de forma sana y correcta.

Peces

Cuidar a un pez es quizás la tarea más sencilla a la hora de tener una mascota.

Pero, no sirve únicamente con tener al animal en una pecera y cambiar el agua de vez en cuando, ya que los peces necesitan de más cuidados.

Según cómo sea la especie acuática, el acuario deberá ser más o menos grande y contener agua a la temperatura adecuada.

Es posible además que no quieras tener un solo pez en tu pecera, pero recuerda que el número de peces debe ser proporcional a los litros de agua del acuario y debes tener en cuenta su compatibilidad.

Te aconsejamos que, tengas la pecera que tengas, coloques un filtro que purifique el líquido y que elimine el cloro antes de introducir el agua en el acuario.

Además, evita que el hogar de tus mascotas reciba luz solar directa y, a la hora de alimentarles, sigue las recomendaciones de los centros especializados que te aconsejarán según los tipos de peces que tengas.

Aves

Los pájaros se han convertido en las mascotas más populares del país, por lo que es imprescindible saber cómo cuidarlas si tu intención es convivir con uno de estos animales.

Debes recordar que existen diferentes especies que pueden llegar a vivir 80 años.

Por ello, ten las ideas muy claras si deseas convivir con un ave, porque puede ser para toda la vida.

Ten en cuenta estas tareas que debes llevar a cabo para que tu mascota esté feliz y sana:

– Debes dedicarle atención para que se acostumbre a tu presencia.

– Necesitas limpiar la jaula, adecuada a su tamaño, con regularidad.

– Es imprescindible que estés atento a su estado de salud, cambios en su plumaje y estado de ánimo.

– Finalmente procura que tome el sol y evita así que pase frío.

Intenta también que no le falten minerales y vitaminas en su alimentación, por lo que no dudes en preguntar a especialistas sobre la alimentación de tu ave.

Pequeños mamíferos

Los mamíferos son los más populares entre todos los animales exóticos, que incluyen conejos, hámsteres y todo tipo de roedores.

Cuidar de estas mascotas es relativamente sencillo y es posible que optes por elegir pequeños mamíferos como compañero si tienes hijos.

Los más pequeños de la casa lo pasarán en grande con algún roedor o conejo, pero no te olvides nunca de supervisar sus interacciones y enseñarles cómo tratar al pequeño animal.

Para cuidarlas, sólo necesitas una correcta alimentación y un recinto acorde a su tamaño, además de un sustrato óptimo para sus desechos.

Procura darle tranquilidad y colócalo en un rincón donde pueda seguir sus hábitos naturales, que suelen ser generalmente nocturnos, ya que mucha interacción diurna puede llegar  a estresarle, lo que podría resultar fatal.

Qué tengo que saber para tener una mascota exótica

Siempre hay que tener en cuenta que la manutención y el cuidado de estos animales suele ser bastante más cara con respecto a la de las mascotas comunes.

Por ello es conveniente que medites muy profundamente si quieres o no meter un nuevo miembro de la familia.

Deberás llevar a tu mascota a un veterinario especialista en su especie, algo que no es muy habitual y que, además de más inversión económica, te exigirá un mayor desplazamiento geográfico.

En caso de querer adquirir una mascota exótica, es imprescindible que la registres de forma legal y poseas la documentación que indique su procedencia, según el convenio CITES.

Esta documentación vela, por el comercio internacional de animales exóticos y para que no suponga un peligro para su supervivencia.

Lo que ayuda a frenar el tráfico ilegal de animales que puede suponer un peligro tanto para ellos como para el medio ambiente.

Incluso, puede llegar a ser peligroso para los humanos.

No es descabellado pensar que antes de adquirir una mascota exótica, puedas empezar por convivir con un perro o un gato, por lo que también puedes consultar otros contenidos en los que te ayudamos en su cuidado y manutención.

Para más información en relación al  cuidado de tus mascotas, no dudes en unirte a InfoFamily.

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Vacunar a mi gato, ¿Es de verdad necesario?

Tanto perros como gatos son vulnerables a ciertos patógenos que viven en el medio ambiente, al igual que nosotros.

Los gatos, a pesar de vivir generalmente dentro de casa, no están más protegidos que sus congéneres, los perros, que sí salen a la calle.

Si optas por no vacunar a tu mascota puede que corras riesgos innecesarios ya que tu animal de compañía podría enfermar gravemente.

Además, existen varias enfermedades que pueden transmitirte si no previenes correctamente el posible contagio.

Desde InfoFamily te recomendamos siempre la vacunación preventiva para evitar cualquier problema y buscamos darte la mejor información.

¿Por qué debo vacunar a mi gato?

Los gatos son, por norma general, mascotas caseras y poco sociables.

Entonces, ¿cuál es el motivo para vacunar a mi gato? Esto es una cuestión que mucha gente se plantea.

No es raro que te cuestiones si merece o no la pena hacer sufrir a tu mascota en el veterinario si esa será la única vez que lo sacarás a la calle.

Seguro que piensas que tu minino estará ‘a salvo’ en casa y, por este motivo, puede que elijas no vacunarlo.

Pero, al optar por la no vacunación, asumes un gran riesgo innecesario.

Un gato no vacunado tiene mayor probabilidad de contraer muchas enfermedades que tú puedes transportar desde la calle a casa sin darte cuenta.

Y, si te gusta mantener la ventana abierta, puedes llegar a exponer a estos animales a contraer cualquier virus transmitido por el aire.

También es cierto que son probabilidades remotas, pero nunca está de más que mantengas protegidos a tus queridos animales.

En todo caso, lo mejor es optar por una vacunación preventiva.

Las vacunas necesarias para mi gato

Los gatitos están inmunizado casi completamente gracias a la leche materna que reciben de su madre.

Está llena de anticuerpos que evita que los pequeños se contagien de cualquier enfermedad.

A pesar de ello, pierden la protección a medida que dejan de mamar, por lo que deben entrar en juego las vacunas, que suelen comenzar a partir de las 8 semanas de vida del gatito.

Hay que recordar que no se debe vacunar nunca a ningún cachorro cuando éste esté mamando, ya que la vacuna puede afectar gravemente a su salud.

¿Cuáles es el calendario para vacunar a mi gato? Aquí te dejamos una lista que puede guiarte:

A los 2- 3 meses de edad se les suele dar la vacuna trivalente felina, que protege frente a tres enfermedades graves:

La rinotraqueitis vírica felina, la panleucopenia felina y la calicivirosis.

Esta vacuna suele repetirse tres meses después de la primera dosis y, más adelante, la revacunación anual.

 

 

Junto a esta vacuna se suele incluir la vacuna contra la rabia y la leucemia vírica felina, siempre tras la valoración del especialista y con recuerdos anuales.

Nosotros te recomendamos que acudas al veterinario y consultes las vacunas que el profesional considere necesarias administrar a tu pequeño y a qué edad.

Las enfermedades más peligrosas al no vacunar a mi gato

Que un gato enferme es algo poco común, aunque no imposible.

Al igual que ocurre con los perros, los felinos pueden contraer enfermedades muy graves para su salud.

Para evitar que nuestra mascota caiga gravemente enferma, es imprescindible conocer cuáles son las enfermedades más comunes y peligrosas para ella.

Estas, además, pueden llegar a prevenirse con la vacunación, aunque nunca al 100%:

  • Rinotraqueitis: Llamada también gripe felina. Es una enfermedad respiratoria muy común y contagiosa que puede volverse crónica y dejar secuelas permanentes.

Cuando tu felino u otro gato estornudan, diseminan fácilmente las células de este virus por el aire, lo que hace que se propague rápidamente.

Por lo que, tu gato puede contraer esta enfermedad por el contacto con otros felinos infectados y sus secreciones nasales o lacrimales. Estas partículas, incluso, pueden adherirse a nuestra ropa e infectar a nuestro minino con ella.

Los síntomas del rinotraqueitis son lagrimeo y mucosidad nasal, fiebre, apatía, pérdida de peso y úlceras bucales.

  • Calicivirus: Es una infección vírica que suelen contraer los gatitos, aunque también los adultos, por vía aérea.

Este virus es muy común y afecta principalmente al sistema respiratorio del gato, a su sistema digestivo y al conjunto ocular.

Esta infección puede volverse crónica y convertir a los gatos infectados en portadores, contagiar, por lo tanto, a otros gatos y sufrir recaídas en la enfermedad.

Sus síntomas son similares a la gripe felina, además de úlceras orales o nasales, conjuntivitis, estornudos y mucosidad.

Algunas cepas muy virulentas pueden causar alopecia, edema subcutáneo, úlceras cutáneas y cuenta con una tasa  alta de mortalidad.

  • Panleucopenia: Una enfermedad vírica posiblemente mortal y muy contagiosa.

Esta enfermedad se contrae gracias al contacto directo con heces de otro gato infectado o a partir de un entorno contaminado, ya que es una enfermedad muy resistente y puede vivir hasta un año en el exterior.

La Panleucopenia se contagia por vía oral y se reproduce en los ganglios linfáticos.

El virus afecta al estómago y al intestino, por lo que sus síntomas van desde vómitos y diarrea con sangre, hasta fiebre y pérdida de peso.

La apatía, la anemia y la deshidratación severa también son síntomas comunes.

No existe un tratamiento curativo cuando el gato ya ha contraído la enfermedad; solamente se le puede proporcionar tratamiento sintomático para paliar los síntomas u optar por la vacunación preventiva.

  • Leucemia vírica felina: Este retrovirus ataca a las defensas del felino, lo que puede provocar desde retraso en el crecimiento hasta cáncer.

Se contrae por contacto con líquidos corporales de gatos infectados, como la saliva, las secreciones nasales y oculares, las heces y la orina.

La Leucemia vírica infecta al gato incorporandose al material genético de la célula, por lo que es muy difícil de tratar, y afecta a los leucocitos, lo que provoca el decaimiento del sistema inmunitario.

Sus síntomas más comunes son fiebre, letargo, pérdida de apetito y adelgazamiento, palidez de encías, inflamación de los ganglios linfáticos, pelaje mal cuidado, anemia, problemas gastrointestinales y cáncer en el 15% de los gatos infectados.

Esta enfermedad no se puede curar y, si la enfermedad acaba colonizando el torrente sanguíneo del gato o se acopla a la médula ósea, se convierte en crónica.

El único cuidado es el tratamiento y control de esta infección o la vacunación preventiva, lo que protegerá al gato de contagiarse casi por completo.

  • Rabia: Este virus afecta al sistema nervioso del animal por lo que traerá cambios en su comportamiento.

No es un virus muy común en gatos, pero es mejor prevenirlo ya que, una vez contagiada, provocará la muerte de tu mascota.

La rabia afecta a cualquier mamífero y se contagia mediante las secreciones de animales infectados, como la saliva.

Los principales transmisores de la rabia suelen ser los murciélagos que vuelan de día y se van chocando con todo.

La enfermedad afecta al sistema nervioso central, no tiene cura y cuenta con tres etapas en donde los síntomas varían dependiendo del gato.

Primero está el período de incubación, que es asintomático y puede durar entre algunas semanas y varios meses hasta que la enfermedad se disemina por el cuerpo.

Más tarde aparece la fiebre, agresividad, ansiedad, inquietud, babeo y maullidos excesivos. El gato además, puede mostrar una rara aversión al agua.

En la siguiente etapa, en la fase de excitación o fase furiosa, el gato puede correr y caminar sin rumbo, también puede tener un comezón en el cuello que lo llevará a morderse. Además de falta de coordinación y agresividad.

Ya en la última etapa se podrá notar espuma en el hocico, parálisis, dificultades respiratorias, asfixia y finalmente la muerte.

Ante este vírus tan grave, es conveniente vacunar a los gatos que salen a menudo de casa y tienen contacto con otros animales, ya que el riesgo a contraer el virus de la rabia se multiplica.

Siempre debes acudir a tu veterinario para que él o ella evalúen si es o no necesaria la vacunación contra la rabia.

Aunque siempre que quieras salir del país con tu mascota será necesaria la vacunación antirrábica.

Evitar que nuestros compañeros peludos se contagien de estas enfermedades es muy sencillo, la vacunación preventiva es la clave.

Por lo tanto, ya no necesitarás plantearte esta pregunta de nuevo: ¿Debo vacunar a mi gato?

La respuesta es sí, siempre bajo la supervisión de un veterinario que te recomendará lo mejor para tu mascota.

Nosotros, desde InfoFamily y nuestro blog queremos seguir informándote para ayudarte en el cuidado de tu mascota y en todo lo relacionado a su salud.

¿Cuáles son los alimentos prohibidos para mi perro?

¿Alimentos prohibidos para mi perro? ¿Pero, existe alguno?

Al convivir con humanos durante toda su vida, tendemos a pensar que nuestro perro puede comer cualquier cosa que nosotros nos llevamos a la boca.

Pero no es así.

Existen varios alimentos que, si por casualidad tu mascota los ingiere, podrían provocarle graves problemas en su salud.

También es cierto que muchas comidas resultan nutritivas y deliciosas para ti pero, para tu perro, se vuelven completamente perjudiciales.

Por ello, debes conocer muy bien cuáles son los alimentos prohibidos para tu compañero y el daño que podría provocarle si los llegara a ingerir.

¿Cuáles son los alimentos prohibidos para mi perro?

Es cierto que los perros son animales omnívoros como nosotros, lo que quiere decir que comen todo tipo de alimentos para encontrarse sanos, además de la carne.

Algunos productos que son beneficiosos para tu mascota son la zanahoria, el salmón, la calabaza, las manzanas sin pepitas, la avena, etc.

Todos ellos le aportan miles de nutrientes necesarios para su cuerpo.

Eso sí, existen alimentos que pueden afectar negativamente a tu mascota si ésta los ingiere, ya que es posible que no le haga ascos a nada y se lleve todo a la boca.

El ser una mascota tan glotona puede hacer que te relajes y le des todo tipo de alimentos, lo que puede ser un error.

¿Cuáles son los alimentos prohibidos para mi perro?

Te preguntarás.

Nosotros te traemos una lista de los peligros que encierra tu cocina y qué alimentos no debe consumir tu mascota.

Deberías tener especial cuidado con el chocolate, las  semillas de las frutas o las uvas y pasas.

Estos alimentos son los productos más tóxicos que pueden estar en tu casa al alcance de tu compañero.

A pesar de ello, te resultará sencillo evitar que tu perro coma cualquiera de estos comestibles si sigues nuestra lista.

Reconoce si tu perro sufre una intoxicación alimentaria

“Creo que mi mascota se ha comido uno de los alimentos prohibidos, ¿cómo puedo saberlo?”.

Puede ser que tu perro haga de las suyas y, sin que te des cuenta, se coma algún alimento perjudicial para él.

Saber reconocer qué alimentos son dañinos para tu mascota y los síntomas que pueden provocarle son claves a la hora de mantener a salvo a tu perro.

Reconoce los síntomas que sufre tu perro según qué alimentos tóxicos haya ingerido:

Cebolla y ajo: Si tu mascota come cantidades excesivas de ajo o cebolla puede presentar diferentes síntomas que aparecerán de forma progresiva.

Los principales son diarrea, vómitos, orina de color rojizo, dificultad respiratoria, letargo y aumento del ritmo cardíaco y suelen aparecer 5 o 6 días después a la ingesta de estos alimentos.

Esto se debe a un compuesto azufrado que contiene tanto la cebolla como el ajo que es tóxico para los canes, ya que en grandes concentraciones destruye los glóbulos rojos del animal, lo que le causa una anemia hemolítica.

Pero no te preocupes, la dosis tóxica para tu mascota suele ser más de un 0,5% de su peso corporal en cebollas o más de dos ajos diarios.

Por lo tanto, no tengas miedo en incluir de vez en cuando este alimento en su dieta, ya que puede incluso ayudarle tanto a su sistema inmunitario como en la desparasitación.

Chocolate: Este alimento, que a la mayoría de los humanos nos encanta, es muy perjudicial para tu mascota, ya que contiene teobromina, una sustancia altamente tóxica para el animal.

Para un perro, entre 100 o 200 mg de teobromina por kilo de peso es una cantidad peligrosa y puede llegar a matarle.

Ten en cuenta que el chocolate negro tiene entre 400 y 500 mg de esta sustancia por 30gr de producto, mientras que el blanco únicamente tiene 1 mg de teobromina.

Si tu perro ingiere chocolate en exceso puede presentar vómitos, diarreas, temblores, convulsiones y aumentar la frecuencia del ritmo cardíaco.

Por lo que deberías acudir al veterinario si sospechas que tu mascota ha ingerido chocolate para frenar el efecto de esta toxina.

Uvas y pasas: Con tan solo un puñado pequeño de esta fruta tu perro podría fallecer.

Estos alimentos en pequeñas dosis pueden hacer que los riñones de tu mascota dejen de funcionar, por lo que te recomiendo que evites dárselas.

Generalmente, 6 o 12 horas después de la ingesta aparecen la diarrea y los vómitos y, horas después, pueden evolucionar a una insuficiencia renal.

Xilitol: Los productos endulzantes que contengan Xilitol pueden llegar a matar a tu mascota, como galletas sin azúcar, chicles, etc.

Si tu mascota come alguno de estos productos puede presentar cuadros de vómitos, letargo, debilidad, pérdida de coordinación y convulsiones.

Esto se debe a que tu perro absorbe muy rápidamente este endulzante, lo que elevaría peligrosamente el nivel de insulina en sangre y provocaría una hipoglucemia con solo 0,1 gr por kilo.

Además, únicamente con 0,5 gr por kilo provocaría una insuficiencia hepática en el animal.

Paracetamol: Este medicamento es muy perjudicial para tu mascota ya que daña sus glóbulos rojos y su hígado.

Una necrosis hepática puede sobrevenir a tu perro si éste toma más de 150 mg de paracetamol; o lo que es lo mismo, 2 comprimidos en un día.

Nueces de macadamia: Evita darle siempre este alimento y, sobre todo, su cáscara.

Cualquier fruto seco en exceso es perjudicial para tu mascota, pero las nueces de macadamia pueden provocarle síntomas que van desde vómitos y debilidad general, hasta hinchazón de las articulaciones y dolor muscular.

Semillas de frutas: El cianuro que contienen las semillas de manzana, ciruela, albaricoque, melocotón, cerezas… es muy peligroso para tu mascota.

Retira siempre la semilla para que tu perro pueda adquirir los beneficios de la fruta sin ningún peligro adicional.

El ácido oxálico de estos alimentos, que también se encuentra en las espinacas, acelgas, coles, etc. es otra sustancia perjudicial para tu mascota.

Reconocerás que tu perro ha ingerido semillas gracias a la dilatación de sus pupilas, la respiración rápida y agitada, diarreas y vómitos, irritaciones en su piel y arritmia cardíaca.

Laurel: Esta hierva aromática es altamente tóxica para cualquier can, por lo que si cocinas para ellos nunca condimentes el alimento con laurel.

Cerca de tres horas después de consumir esta planta pueden sobrevenir las náuseas, los vómitos y la diarrea, lo que puede llegar a deshidratar peligrosamente al animal.

Más tarde pueden aparecer las convulsiones y el paro cardíaco.

Aguacate: No todas las frutas son seguras para tu mascota. Las hojas, la cascara y las semillas del aguacate contienen Persin, una sustancia que, en grandes cantidades, resulta perjudicial para tu perro.

El Pesin provoca que tu mascota sufra vómitos, diarrea, pérdida de apetito y decaimiento.

Procura no incluir en la dieta de tu mascota el aguacate pero, si quieres que tu perro lo pruebe, puedes darle únicamente la pulpa de este alimento que, incluso, es beneficiosa para él.

Tomate verde y patata cruda: Los dos alimentos contienen glicoalcaloides, unas sustancias que se encuentran presentes en la parte verde del tomate y la patata cruda pero que con la cocción se destruyen.

Recuerda que la planta del tomate también es perjudicial para tu mascota por lo que, si cultivas esta planta en casa, procura que el animal no se acerque.

Los síntomas de intoxicación por glicoalcaloides se aprecian por el babeo excesivo, la dificultad para respirar, vómitos y diarrea, pupilas dilatadas, debilidad y, en ocasiones, parálisis del cuerpo.

No temas darle a tu perro estos alimentos si los has cocinado muy bien antes, ya que le aportarán muchos beneficios tras destruir la sustancia mediante la cocción.

Recuerda siempre acudir al veterinario si notas alguno de estos síntomas de intoxicación, ya que el especialista te ayudará a saber cuál es el mejor tratamiento a seguir.

Si quieres continuar cuidando de tu perro lo mejor posible únete a InfoFamily, donde nos encargamos de proporcionar la mejor información sobre el cuidado de tu mascota gracias a nuestro blog.

Conoce también el calendario de vacunación para darle el mejor cuidado a tu mascota y lograr que viva sano y feliz a tu lado.

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