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5 consejos para ir al monte en familia

En vacaciones, hay muchos días en el los que el tiempo nos invita a subir al monte.

Hacer una escapada al monte es un  plan idóneo para pasar más tiempo con la familia, relajarte en la naturaleza y además hacer ejercicio.

Todos creemos estar preparados para realizar estas excursiones con nuestros hijos, pero no siempre es así.

En este post te ayudamos a preparar una salida al monte con tu hijo y te mostramos los errores más típicos que se cometen para que puedas realizar actividades de montaña con tu hijo.

Por qué subir al monte en familia

Mirar la naturaleza desde los ojos de tu hijo te hará fijarte en los pequeños detalles que muchas veces pasamos por alto.

No hay edad para empezar a subir al monte solo hay que saber planificar la ruta y encontrar áreas de descanso donde los más pequeños puedan jugar y disfrutar de la naturaleza.

El contacto con el medio ambiente es primordial para el crecimiento de tu hijo.

De esta manera, fomentarás su curiosidad y ampliará su conocimiento tocando, observando y preguntando.

Es importante que no tengas prisa, ve a su ritmo y descubrirás lugares que nunca te pararías a ver.

¡Ya verás que divertido!

Consejos para ir al monte en familia

Es muy importante estar preparado para subir al monte y más si vas acompañado de tu hijo o toda tu familia.

En esta lista encontrarás los 5 consejos principales para hacer una buena y segura excursión a la montaña.

Realiza una lista

Es recomendable tener a mano una lista con todo lo que vas a necesitar para hacer una excursión al monte.

Ya que, con las prisas y las distracciones puede que te dejes algo en casa.

También es importante destacar que esa lista deberá ser lo único que cargues en la mochila.

Es tan importante saber que llevar como saber que no llevar.

Además, si vas con tu hijo resulta casi obligatorio.

Uno de los errores más típicos a la hora de ir al monte con niños es que no sepan que tienen que llevar y a veces ni a donde van.

Por eso, desde los 3 años, que ya empieza a andar solo, puede llevar una pequeña mochila con las cosas más imprescindibles.

Un sandwich  y una botella de agua será suficiente para hacerles partícipes de la subida.

Les dará responsabilidad y más seguridad en el momento de ponerse a andar hasta la cima.

Lleva la ropa apropiada

Por muy pequeño que sea el monte que vayamos a subir no deja de ser un monte.

Los caminos, las pendientes y la actividad física de subida requieren de una equipación específica.

Al igual que no te bañas en la playa vestido de traje no puedes subir al monte vestido de calle.

Botas, pantalón de monte, camiseta transpirable y cortavientos son prendas imprescindibles.

Ten las botas adecuadas

Uno de los errores que acaban pasando factura son las botas nuevas.

Hay que tener especial cuidado en los niños ya que cuando son primerizos en la montaña el elemento más importante que le debes comprar son las botas de monte.

Cuidado porque no puede usarlas por primera vez el día de la excursión.

Deberá ablandarlas andando con ellas unas horas al día desde una semana antes de subir.

Si no es así y las estrena directamente en la montaña, es casi seguro que le salgan ampollas y no pueda realizar el camino de la excursión.

Lleva agua suficiente

Cuando planifiques lo que tienes que llevar en la mochila deberás pensar en el agua, mantenerse hidratado es fundamental.

Cada persona debe beber entre 1.5/2L de agua al día, pero esta cantidad se incrementa si vas a realizar una actividad física.

Una cantimplora de 1L de agua por persona será suficiente, pero tienes que saber exactamente dónde vas a poder rellenarla por el camino.

De esta forma puedes administrar tu agua.

Uno de los errores más típicos cuando se sube con niños es comprarle a tu hijo una cantimplora pequeña de medio litro o incluso menos.

Puede resultar útil si tu hijo va a llevar su propia mochila, en este caso llevará una pequeña botella para sentirse responsable de sus objetos y necesidades.

Deberás llevarle una cantimplora de más capacidad en tu mochila, un niño debe beber más que medio litro de agua o puede deshidratarse durante la subida.

Un pequeño truco si llevas botellas de agua congeladas es guardarlas boca abajo. El hielo se suele formar en la parte superior si la guardas boca abajo evitas que se forme un bloque de hielo en el tapón.

Cuidado con las nuevas tecnologías

Es muy común que te sientas seguro con las nuevas tecnologías, ya que te pueden ubicar casi al milímetro en un mapa online y más aun si si vas a ir a un monte que nunca has ido.

Ten en cuenta que cuando subes al monte te alejas de la población y de las antenas que te ofrecen cobertura.

Por eso, es recomendable llevar un mapa físico con la ruta que vas a seguir marcada.

En este caso, reducirás mucho el riesgo de pérdida.

Aprender a leer los mapas es una actividad aconsejable tanto para adultos como para niños.

Tu hijo puede llevar una copia de ese mapa y hacerle sentir que guía durante la subida, es una buena forma de mantenerle alerta y entretenido durante el camino.

Planificar una ruta es muy importante, tampoco hay que olvidarse de ver el tiempo que va a hacer, saber si vamos a comer fuera o no o que nos vamos a encontrar por el camino.

Las escapadas al monte también son perfectas para salir con tu mascota y disfrutar junto a ella de la naturaleza.

Con InfoFamily podrás mantenerte informado en el cuidado de tu familia en todo momento.

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Depresión y docencia ¿Van de la mano?

Por desgracia, en el ámbito escolar cada vez son más frecuentes los problemas de ansiedad, estrés, depresión…

A su vez, generalmente estas enfermedades se acaban traduciendo en bajas laborales.

El ritmo acelerado, el exceso de responsabilidades y la competitividad amenazan constantemente el equilibrio de muchos trabajadores.

Por este motivo, en este artículo hablaremos de los factores que llevan a los docentes a ausentarse durante un tiempo por causas psiquiátricas como la depresión.

¿Qué es la depresión?

La depresión es una enfermedad tratable que se caracteriza por una profunda e inmotivada tristeza.

De forma silenciosa y gradual va apropiándose de nosotros sin darnos cuenta.

Primero se adueña de nuestras ganas de divertirnos y finalmente, acaba por quitarnos las ganas de disfrutar de las actividades que antes disfrutábamos.

Afecta básicamente a nuestro estado anímico, provocando una profunda sensación de malestar y pérdida de interés por todo.

En definitiva, disminuye nuestras funciones psíquicas.

Además, la depresión puede provocarnos deseos de alejarnos de nuestros familiares, amigos y trabajo.

Las causas de la depresión en los docentes

Las causas de la depresión pueden ser varias.

Por eso, vamos a estudiar el origen de la depresión en docentes desde varias perspectivas.

Indudablemente, el hecho de que no se cumplan las expectativas que te motivan como docente es una de las principales causas.

 

  • Mala organización. La mala organización de algunos centros puede originar situaciones de estrés y malestar entre sus empleados.
  • La falta de tiempo. En muchos casos, el tiempo que tienes para terminar el trabajo relacionado con las clases (corrección de exámenes, programación de las clases, reuniones con los padres y profesores, etc.) es menor al que se necesita. Además de, la cantidad de acontecimientos imprevistos nuevos que ocurren cada día en el centro.
  • La falta de disciplina. En muchos de los casos tienes que lidiar con alumnados indisciplinados que interrumpen e incordian tu clase y a sus compañeros.
  • Exceso de horas lectivas. Algunos profesionales en el ámbito educativo, soportan excesivas horas lectivas que hace que el rendimiento disminuya y aumente el estrés.
  • La falta de apoyo. La protección por parte del centro es fundamental para que los profesionales docentes se sientan seguros y protegidos en todo momento. Desafortunadamente, esto en muchas ocasiones no ocurre.

Síntomas de la depresión en la docencia

Los síntomas de la depresión suelen afectar a varias áreas de nuestra vida cotidiana.

El número de síntomas, así como su gravedad varía dependiendo de cada persona.

Es importante que reconozcas los síntomas para poder actuar lo antes posible.

Por lo tanto… ¡Presta atención!

Los docentes que padecen depresión normalmente presentan algunos de los siguientes síntomas:

  • Tristeza y / o ansiedad la mayor parte del tiempo.

Para saber si una persona esta triste solo hace falta hablar con el u observar su comportamiento. Muchas veces, se muestran susceptibles y su estado de ánimo es bastante irritable.

  • Pérdida de interés hacia actividades que antes le resultaban placenteras.

Actividades que antes te resultaban agradables como salir con amigos, practicar deporte, ver un partido de fútbol… han dejado de parecerte interesantes.

  • Desmotivación laboral.

Cada vez te sientes más distraído con lo que haces y además, tu o la persona que padece dicha patología podría presentar signos de agresividad contra el alumnado.

  • Ansiedad

Generalmente, la ansiedad suele acompañar a la depresión.

Sientes una gran inquietud, una intensa excitación y una exagerada sensación de inseguridad.

  • Alteraciones del comportamiento.

Sientes fuertes sentimientos de culpa, que en la mayoría de los casos es inexistente.

Surgen ideas derrotistas, fuertes sentimientos de culpa, obsesiones…

En los casos extremos, las personas con depresión pueden presentar una preocupación exagerada por la muerte y tener pensamientos autodestructivos.

En este caso, es muy importante que visites a un profesional médico cuanto antes para que te ayude combatir dichos pensamientos.

  • Insomnio o dormir demasiado

 

  • Pérdida del apetito y bajada de peso

Cómo combatir la depresión

Antes de continuar, debes saber que la depresión SI se puede superar.

Para ello, tienes que emplear las estrategias adecuadas y debes ser persistente.

No digo que vaya a resultarte fácil, ya que muchas veces es realmente complicado, pero con la ayuda adecuada se puede conseguir.

Por esta razón, el primer consejo que te daré será que busques ayuda de un profesional que te ayude a canalizar tus pensamientos y emociones.

Posteriormente, puedes continuar con las siguientes técnicas.

  • Muévete. Haz todas aquellas cosas que antes te producían ilusión.
  • Busca el lado positivo. Focaliza tu interés y tus pensamientos en el lado positivo de todo lo que hagas.
  • Desarrolla tu autoestima. Acéptate tal y como eres y muy importante, no te critiques.
  • Mejora las relaciones personales. Desarrolla la capacidad para tratar con gente con opiniones diferentes a las tuyas.
  • Desarrolla tu inteligencia emocional. Aprende a aceptar lo que sientes (la felicidad, la soledad, la tristeza…).
  • Relájate. Dedica tiempo cada día a respirar profundamente. Puedes practicar pilates, thai chi y otro tipo de actividades que te ayudaran a relajarte.

Finalmente, para prevenir que este tipo de situaciones se vuelvan a ocasionar, deberás aprender a desconectar de tus problemas escolares cuando te encuentres en reuniones sociales o con amigos.

Además, trata de no obsesionarse con las preocupaciones que se ocasionan el entorno laboral.

Recuerda siempre que “Caer está permitido, pero que levantarse es obligatorio”.

En InfoFamily trabajamos para ayudar a personas que sufren problemas como la depresión, a cuidar de su salud.

¡Si te atreves a enseñar, puedes con todo!

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